El marido de la víctima se salvó de las llamas por décimas de segundo y sufre heridas graves en las extremidades
Regala esta noticia Añádenos en Google Vivienda de la familia del afectado. (R. I.)David Roth
Almería
12/07/2026 a las 08:08h.El ... forma provisional. El fuego, que avanzó con una violencia inusitada, ha transformado por completo la tranquilidad del verano en una comarca sumida ahora en el La pareja francesa se encontraba en una propiedad de la zona de Bédar a la que acudían cada verano, ya que el marido tiene lazos familiares directos con el municipio. El pasado jueves, el fuego avanzó por los alrededores de la vivienda, envolviendo el terreno en cuestión de minutos. En mitad de la evacuación y ante la premura por escapar de las llamas, la mujer quedó atrapada en el interior de su coche, que fue alcanzado por el fuego en uno de los caminos de salida. Su marido sufrió quemaduras graves en las piernas durante el suceso, pero logró salvar la vida y fue evacuado de urgencia para recibir atención médica. Los dos pretendían huir del fuego, pero solo a él le dio tiempo a salvarse de la deflagración antes de que se tragara por completo el coche en el que viajaba. La noticia ha saltado de inmediato a los medios de comunicación de Francia, donde está teniendo una enorme repercusión. Sin embargo, la forma en que se está contando la tragedia al otro lado de la frontera está siendo un añadido al dolor ya suficientemente grueso que padece la familia en estas horas de luto. Mientras varias publicaciones francesas se han apresurado a difundir relatos muy dramáticos sobre los últimos instantes de la víctima, la familia del superviviente y los propios vecinos de Bédar piden rigor a los medios extranjeros y han solicitado expresamente que no se den por buenos diálogos «inventados» y «dramatizados». En este caso hasta generar un relato 'peliculero'. La realidad la marcan testimonios como el de Puri, una vecina de Bédar que tuvo que abandonar su casa por la orden de desalojo. Puri relata en primera persona cómo se vivió la salida real del pueblo el jueves por la tarde y cómo la ayuda entre los propios vecinos ha terminado cruzándose de lleno con la situación de la familia afectada. «El desalojo fue repentino», recuerda Puri al rememorar los momentos de tensión en el pueblo. «Afortunadamente pudimos salir sin ningún problema, aunque ya se veían las llamas por la carretera. Le pregunté directamente al alcalde qué hacíamos y me dijo que bajáramos hacia Los Gallardos. Salimos lo antes posible. Yo cogí mi coche y tardamos apenas cinco minutos en bajar, justo antes de que cortaran la carretera por completo debido al peligro». La estancia inicial de los evacuados en el pabellón municipal de deportes de Los Gallardos se complicó con el paso de las horas debido a la evolución del humo, lo que obligó a muchos vecinos a buscar alternativas para pasar la noche. Fue entonces cuando la red familiar de Puri intervino, ofreciéndole refugio en una vivienda particular situada en el casco urbano de Los Gallardos, donde terminaron conviviendo varios de los afectados por los desalojos de Bédar. Es precisamente en esa misma casa de acogida temporal donde se encuentra alojado actualmente el ciudadano francés tras haber salido del hospital. Puri explica que supieron que el hombre iba a ser trasladado allí porque los dueños de la vivienda son primos directos del afectado. En un gesto de profundo respeto y sensibilidad, Puri y compañía decidieron marcharse de inmediato a casa de otra familiar en el mismo pueblo para dejarle al hombre y a sus allegados todo el espacio posible. «Pensamos que lo mejor era que nosotros no estuviéramos en medio de una situación tan dolorosa. Lo lógico es que lo arrope su familia directa, que son quienes lo conocen de verdad, y por eso salimos de la casa para dejarle todo el sitio a ese hombre, que bastante tiene encima con lo que ha pasado», explica la vecina. El dolor y el silencio son la nueva realidad de esta familia. Quienes acompañan al superviviente en estos momentos describen a un hombre destrozado que pasa la mayor parte de las horas en contacto telefónico con sus dos hijas, que permanecen en Francia, y con el resto de familiares y amigos que intentan organizar la situación a distancia. A la dureza psicológica de la situación se ha sumado en las últimas horas la necesidad de avanzar en los trámites de identificación judicial de la fallecida. Para proceder al cotejo legal y poder autorizar la posterior repatriación del cuerpo, es necesaria una prueba de ADN a las hijas de la víctima, cuyas muestras biológicas resultan indispensables para contrastar los perfiles y desbloquear el proceso burocrático. El único objetivo que sostiene ahora mismo a la familia es poder solucionar a la mayor brevedad posible todos estos requerimientos biológicos y legales para poder trasladar el cuerpo de la mujer de vuelta a su país natal. Las dos hijas de la fallecida permanecen en su localidad de origen a la espera de que termine este trámite para poder despedirse de su madre en su entorno familiar. Mientras tanto, el pueblo de Bédar intenta asimilar el golpe de un incendio que ha cambiado por completo la tranquilidad del verano. Los vecinos, que todavía esperan a que las fuerzas de seguridad autoricen el regreso definitivo a sus casas tras comprobar que no hay peligro, comparten el silencio y el respeto que ha pedido la familia afectada de manera unánime. En el país vecino se han llegado a publicar artículos que detallan supuestas conversaciones íntimas de la pareja durante la huida, frases textuales atribuidas a la familia e incluso detalles de los hechos que su entorno más cercano asegura que son completamente inventados para buscar un mayor impacto emocional. Por ejemplo, que el protagonista habría dejado atrás a su esposa para salvarse. El enfado de la familia, principalmente el afectado, con el tratamiento mediático de su propio país es severo en unas horas ya de por sí negras. Los allegados explican que este, al tener constancia de lo que se estaba publicando en Francia a través de la televisión y de las redes sociales, manifestó con total claridad a su entorno que «lo que se está oyendo no es verdad», exigiendo que se detenga de inmediato la circulación de estas versiones como válidas. La saturación de los familiares con los reporteros extranjeros es tal que han tenido que cerrar filas por completo para proteger al hombre. Este periódico se ha desplazado hasta el lugar y ha conversado directamente, frente al hogar donde se encuentra actualmente acogido el afectado, con su familia directa. Los familiares han trasladado en persona a esta redacción la absoluta imposibilidad de hablar con el superviviente ante su delicado estado anímico. El afectado está completamente hundido por las circunstancias y superado por la situación, por lo que han rogado que se respete escrupulosamente su anonimato y su derecho a pasar el luto en la más estricta intimidad, alejados de las cámaras y de la presión mediática, pidiendo expresamente que no se capten imágenes suyas ni declaraciones de ningún tipo.Un relato «inventado»