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Olga Guerrero (derecha), María Cruz López Escalante (centro) y Enrique Rodríguez Castellón (izquierda), algunos de los investigadores que han formado parte del estudio. Migue Fernández Una investigación internacional con sello malagueño abre la puerta a obtener hidrógeno verde en las depuradorasEl uso de inteligencia artificial para crear modelos que permitan afinar el procedimiento y ahorrar tiempo y costes es una de las claves del avance, que ha contado con el apoyo de Acosol, Fundación Unicaja y Ministerio de Ciencia
Martes, 13 de enero 2026, 00:52
... no son una excepción. Ya se puede obtener de ellas compost, biogás, energía eléctrica o separar elementos químicos. Y, una vez tratadas con terciario, esas aguas enfrían centrales de ciclo combinado y pueden tener, con exigentes estándares sanitarios, usos industriales, regar campos de golf o campos, emplearse en baldeos... El hidrógeno verde, que podría ser considerado el combustible del futuro por su limpieza, no es una excepción. Científicos de la Universidad de Málaga han tomado parte en una investigación internacional que ha contado con el apoyo de la empresa de aguas de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental (Acosol), la Fundación Unicaja y el Ministerio de Ciencia e Innovación. Los resultados han sido publicados en la prestigiosa revista especializada El Servier.Tanto la Unión Europea como el Gobierno apuestan por el hidrógeno verde como herramienta para acelerar la descarbonización de la economía. Algunos de los usos concretos del hidrógeno verde son: generación de electricidad; transporte; industria; almacenamiento de energía; calefacción y climatización; producción de combustibles sintéticos...
Electrólisis
El principal método de obtención de hidrógeno verde ahora mismo es la electrólisis del agua, separar las moléculas de agua (H₂O) en oxígeno (O₂) e hidrógeno (H₂) utilizando electricidad. Para generar una tonelada de hidrógeno, se necesitan unos 11.000 litros de agua.
Situación en Málaga
Los proyectos relacionados con el hidrógeno verde se desperezan lentamente en la provincia, tal y como lo avanzó este diario en marzo del año pasado. Pero queda mucho camino por recorrer. Y la investigación es clave.
«El siguiente paso sería obtener financiación para poner en práctica el procedimiento a escala, en una minidepuradora», asegura Olga Guerrero
Una de las participantes en el citado estudio es la doctora Olga Guerrero, catedrática del Departamento de Ingeniería Química de la UMA. Atiende a SUR para explicar la importancia de las conclusiones obtenidas. «Ya es complicado ajustar el proceso cuando se hace con agua no residual... En este caso, lo es mucho más aún. Son operaciones que dependen levaduras, PH... Es complicado. Pero hemos dado un paso importante con una tecnología que para todos nosotros es nueva y que abre muchas posibilidades. El siguiente paso sería obtener financiación para poner en práctica el procedimiento a escala, en una minidepuradora, por entendernos», asegura.
Ahorro de tiempo y costes
Modelizar el proceso ahorraría mucho tiempo y dinero. Se afinaría y no serían necesarios tantos ensayos en laboratorio, tantas horas de trabajo, tanto dinero en materiales y sustancias...
La obtención de hidrógeno en aguas residuales serviría para eliminar muchos de los contaminantes y se aplicaría en la fase secundaria de la depuración, en la que se generan, además, muchos lodos. En la fase terciaria ya no hay materia orgánica y es cuando el agua pasa a llamarse regenerada o reciclada. Y el potencial es muy alto. Sólo Acosol produce 47 hectómetros cúbicos anuales (volumen equivalente al consumo en un año de Málaga capital) de los que logra aprovechar 7-10.
El hidrógeno obtenido no sólo podría ser utilizado como combustible, explica la catedrática: también como reactivo de base.
El camino a seguir
En este punto, Guerrero introduce dos cuestiones interesantes: este proceso modelización se podría extender a más ámbitos y, a su vez, se abre un campo de colaboración estrecha con la Facultad de Informática para la realización de algoritmos. «Se requiere mucha información y muchos parámetros para ir alimentando estas herramientas», incide.
En la fermentación oscura se pueden ahorrar metales pesados y se generan productos orgánicos y CO2. Todo es aprovechable. Pueden, por ejemplo, generarse aldehídos y alcoholes. «En el futuro, podríamos estar hablando de una alternativa a los sistemas de depuración tradicional. Estamos lejos, pero es una herramienta que debemos seguir investigando y aprendiendo. Hay grupos haciendo esto en todo el mundo, pero es todo incipiente», subraya.
La investigación, en síntesis
En el resumen de la investigación se hace alusión en primer lugar al término 'fermentación oscura'. Se trata de un proceso biológico anaeróbico (no concurren ni luz ni oxígeno) en el que microorganismos, sobre todo bacterias, descomponen materia orgánica (las aguas residuales) para producir biohidrógeno como combustible limpio. «Se ha convertido en un método prometedor», se destaca, antes de enumerarse una serie de condicionantes técnicos a los que hay que hacer frente para tener una tecnología madura. Y ése es el hándicap: ser capaces de controlar todos los factores y procesos para dar el salto hacia la comercialización.
IA
En este contexto, el uso de la inteligencia artificial y 'machine learning' abre una nueva vía para crear modelos predictivos para la optimización de procesos químicos como el de la citada fermentación oscura. Estos modelos facilitan la identificación y el aprendizaje de patrones, lo que da como resultado una mayor precisión en las predicciones del proceso y en el control del sistema. Un elemento clave es que el agua residual tiene una calidad entrante, unos parámetros, muy distintos y variables, a los que hay que adaptarse.
El trabajo, desarrollado por un consorcio internacional, ha demostrado que es posible desarrollar modelos predictivos para este proceso basados en machine learning e inteligencia artificial, y esclarecer así la influencia de los parámetros del proceso en el rendimiento. Además, el modelo se ha utilizado para optimizar la recuperación de energía y minimizar los desechos orgánicos del proceso.
Consorcio internacional
Este trabajo se ha realizado a través de un consorcio internacional en el que han participado investigadores de diversos países como Vietnam, Corea del Sur, India y Taiwán junto a los profesores de la UMA Enrique Rodríguez, la citada Olga Guerrero y M. Cruz López Escalante, de los Departamentos de Química Inorgánica e Ingeniería química.
El estudio se ha hecho en el contexto de proyectos de investigación de la UMA sobre la optimización de recursos hídricos financiado por la empresa Acosol, y sobre producción de hidrógeno y descarbonización financiado por la Fundación Unicaja, así como por la Agencia Estatal de Investigación (Ministerio de Ciencia e Innovación). Las fuentes de financiación del proyecto son ACOSOL, la Fundación UNICAJA, y el proyecto europeo H2 Excellence.
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