La Fiscalía pide once años de prisión para el encargado de una finca y cuatro para el hombre que la trasladó hasta la explotación, al que acusa de actuar como cómplice
Regala esta noticia Añádenos en Google El principal acusado de las dos agresiones sexuales (izquierda) y el trabajador procesado por presunto cómplice. (Vicente Vicéns / AGM)Raúl Hernández
Murcia
22/09/2026 a las 08:52h.«No quería». La joven lo repitió este lunes varias veces durante su declaración ante el tribunal de la Audiencia Provincial de Murcia. No se ... refería a una resistencia física, sino a que, según explicó, se quedó bloqueada, no sabía qué hacer y actuó «en automático».
La joven declaró que había acudido a la finca para trabajar en la poda. Un trabajador que se dedicaba a buscar peones la recogió de madrugada en un municipio de la Vega Media y la trasladó hasta la explotación. Según su versión, a primera hora le comunicaron que no iba a trabajar en el campo, sino que tenía que limpiar una vivienda.
Según su relato, fue hasta la casa, donde la esperaba el encargado, cerró la puerta y le indicó que se sentara. Ella asegura que respondió que tenía que ir a trabajar, «porque la casa estaba ya limpia, y no había nada que hacer allí». Después se produjo, según denunció, la primera agresión sexual. «Yo no quería hacer esas cosas», declaró, tras añadir que se paralizó. La joven explicó que en su país de origen las mujeres que se resisten de forma muy activa en ese tipo de situaciones pueden acabar muertas o desaparecidas.
La defensa del encargado, el abogado José María Caballero, sostuvo que la conducta posterior de la joven no encaja con la agresión que denuncia. El letrado destacó que, según la propia declaración de la joven, después de la primera relación sexual se duchó, bajó de la vivienda y permaneció en la finca hasta que terminó la jornada. También incidió en que posteriormente regresó a la casa, donde la fiscal sitúa una segunda agresión sexual.
Paralizada por el miedo
La joven, por su parte, declaró que volvió a subir y que no quería mantener relaciones sexuales. «No quería», respondió al ser preguntada expresamente por la segunda ocasión. La Fiscalía sostiene que esa conducta posterior no permite concluir que existiera consentimiento y considera que la joven explicó que actuó por miedo.
Por su parte, la defensa señaló que la joven no mencionó la segunda agresión sexual en su primera declaración ante la Policía, y que sí apareció posteriormente en su declaración judicial.
Por su parte, el Ministerio Público sostuvo que la declaración de la joven ha mantenido una línea constante y que son las versiones de los dos acusados las que presentan contradicciones.
Asimismo, el encargado reconoció haber mantenido relaciones sexuales con la joven, pero negó que fueran forzadas. Según declaró, fue ella quien tomó la iniciativa y rechazó haberla obligado.
Ante el tribunal, la joven explicó que tardó en contar lo sucedido. «Intenté apartar todo eso de mi vida. Al final denuncié porque quiero que se haga justicia y no quiero que vuelva a pasarle a otra chica», manifestó.
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