El problema es que todavía no está del todo claro cómo se transmiten esas fuerzas de una región a otra. La fricción directa entre el núcleo y el manto parece ser demasiado débil, así que identificar los “engranes” capaces de conectarlos ha sido uno de los desafíos de la geofísica del interior terrestre.
Un nuevo estudio publicado esta semana en Nature cree haber identificado uno de esos “engranes” ocultos. Su propuesta es que los cambios en la rotación terrestre surgen de un tira y afloja entre fuerzas que actúan en las profundidades del planeta. La gravedad vinculada al núcleo interno empujaría la rotación en una dirección, mientras otras interacciones entre el núcleo y el manto se opondrían a ella. El resultado de esa competencia, acumulado durante décadas, serían pequeñas aceleraciones y desaceleraciones del planeta.
manto y de la superficie terrestre.No te pierdas nada de nuestra cobertura: añádenos a tus Fuentes Preferidas en GoogleArrowLa propuesta surge de un modelo que combina registros de la duración del día, reconstrucciones sísmicas del movimiento del núcleo interno y estimaciones de los flujos en el núcleo externo. Como ocurre con cualquier modelo sobre el interior de la Tierra, sus resultados dependen de la calidad de esas reconstrucciones y ahora podrán ser contrastados con nuevos datos y otros enfoques.
Aun así, los autores sostienen que su trabajo ofrece una explicación coherente para unas variaciones que desde hace décadas se relacionan con el interior del planeta, pero cuyo mecanismo seguía sin estar claro.