Ampliar
Javier RomeroMálaga
Miércoles, 18 de febrero 2026, 00:24
... pero la dureza mental decide. Valencia estrena escenario y la competición vuelve a recordarnos por qué es el torneo más imprevisible y emocionante del baloncesto europeo.Real Madrid-Unicaja
El campeón contra el favorito eterno
El duelo con más carga emocional. Repetición de la última final y prueba de carácter para un Unicaja que sigue en construcción. El Madrid es profundidad, talento individual y experiencia en partidos grandes. Campazzo marca el pulso, Tavares condiciona toda la pintura, Henzonja pone el talento y la inspiración, Lyles calidad y versatilidad (suma y sigue) y una segunda unidad que propone nuevos registros, mucha energía y mantener el nivel, e incluso mejorarlo, sin caídas.
El Unicaja llega distinto: menos vertiginoso, más elaborado. Sin su energía arrolladora de otras temporadas y mayores limitaciones, ha aprendido a competir desde un mayor orden y más paciencia. Perry asume galones en la dirección, Kalinoski equilibra ambos lados de la pista y jugadores como Barreiro, Tyson Pérez o Díaz (estos dos últimos en duda su participación hasta última hora) sostienen el trabajo invisible. La irrupción de Balcerowski añade presencia interior y Duarte introduce talento puro con algún riesgo defensivo.
Clave táctica: limitar el impacto de Tavares sin desajustar las ayudas y controlar las pérdidas. Si el partido se convierte en intercambio de talento, el Madrid tiene ventaja; desde el acierto en el triple y el control del rebote el Unicaja se puede sentir más cómodo. Sin presión y con memoria reciente. En Copa, eso pesa.
Valencia-Joventut Badalona
El anfitrión frente al equipo incómodo
El Valencia llega con la potencia de un equipo diseñado para aplastar por acumulación: rotación larga, físico, ritmo alto y una batería de anotadores que castiga cualquier bajón defensivo. Su plantilla no tiene fisuras: bases solventes, escoltas con puntos y desequilibrio, por dentro regularidad y versatilidad, y una batería de exteriores atléticos coronada por Kameron Taylor, hoy estrella de Euroliga y exjugador clave del Unicaja. En casa y en un impresionante pabellón nuevo, el impulso emocional puede convertirles en una avalancha desde el salto inicial.
Pero la Penya es justo lo contrario: un equipo que sabe llevarte donde no quieres jugar. Con Ricky Rubio al mando, cada posesión se vuelve una decisión táctica. Si el partido se acelera, Valencia es favorito; si se vuelve cerebral, Joventut entra en escena. Tomic sigue siendo un generador desde el poste y Hunt aporta desequilibrio exterior.
Clave táctica: el control del rebote defensivo de Joventut y la capacidad valenciana para correr tras pérdida. Si hay transición, manda Valencia; si hay media pista, la Penya podrá respirar.
Baskonia-La Laguna Tenerife
Verticalidad contra precisión quirúrgica
El choque de estilos más puro del torneo. Baskonia es explosión exterior, ritmo agresivo y amenaza constante desde el triple. Howard y Luwawu-Cabarrot obligan a defender con el corazón en la boca: un segundo de duda y el balón ya está dentro, sin obviar el excelente nivel que está ofreciendo Omoruyi.
Tenerife es exactamente lo contrario. Baloncesto de laboratorio, sistemas milimétricos y el bloqueo directo Shermadini-Huertas como arma nuclear. Juegan lento, pero cada ataque tiene intención. Son capaces de desmontar cualquier defensa si encuentran continuidad desde fuera.
Clave táctica: la salud de los vitorianos y la presencia —o ausencia— de Huertas. Si el partido se rompe, Baskonia sonríe; si se convierte en ajedrez posicional, Tenerife suele ganar por desgaste.
Barça-UCAM Murcia
Talento herido contra dureza emocional
El Barça llega con nombre y pedigrí, pero con dudas físicas. Las lesiones han obligado a reinventarse y la dependencia de sus estrellas exteriores es evidente. Cuando Punter o Clyburn están inspirados, el equipo vuela; si no, su ataque se atasca.
El UCAM Murcia es el rival que nadie quiere en un partido único. Defensa dura, rebote agresivo y un ritmo incómodo que convierte cada posesión en una batalla. DeJulius y Forrest generan, Ennis sostiene y Cacok domina la pintura con energía desbordante.
Clave táctica: quién impone el tono físico. Si se juega con libertad ofensiva, ventaja culé; si el partido se vuelve áspero, de contacto continuo y emocional, Murcia puede convertirlo en una trampa.
Epílogo verde
La Copa no premia al mejor equipo del año, sino al que encadena cuatro días perfectos, por eso el Unicaja sigue siendo peligroso incluso cuando no deslumbra. Sabe sufrir, sabe esperar y, sobre todo, sabe competir cuando todo aprieta.
Valencia tendrá favoritos. Málaga tiene memoria. Y en este torneo, la memoria competitiva puede valer casi tanto como el talento. Que nadie se confíe: el campeón no ha venido a hacer turismo.
Límite de sesiones alcanzadas
El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.
Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Sesión cerrada
Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.
Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.
Iniciar sesión Más información¿Tienes una suscripción? Inicia sesión