Un equipo de Protección Civil lleva el cuerpo de una víctima tras los terremotos del 24 de junio en La Guaira, Venezuela Pablo Sanhueza Reuters
Mundo Venezuela, dos semanas tras su peor terremoto: los cooperantes españoles ponen la prioridad en evitar brotes de enfermedadesPara el Comité de Emergencia, la atención psicosocial se convierte en una de las estrategias de mayor importancia.
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Kitty Udvaros Publicada 12 julio 2026 01:00h Las clavesLas claves Generado con IA
El número de muertos por los dos terremotos que azotaron Venezuela el pasado 24 de junio el día de hoy supera las 4.000 personas. Casi 18.000 han perdido su hogar mientras que el número de los heridos roza los 17.000.
El Comité de Emergencia español, integrado por ocho ONG (Acción contra el Hambre, Aldeas Infantiles SOS, Educo, Entreculturas, Médicos del Mundo, Oxfam Intermón, Plan International y World Vision) está trabajando en el terreno. Cada una de ellas tiene una especialidad distinta.
Julen Azpiritxaga, técnico de proyectos de la ONG Entreculturas en Venezuela, revela que "las áreas principales identificadas de mayor necesidad son protección a personas desplazadas con especial énfasis en niños, niñas y adolescentes, servicios sanitarios y refugios dignos".
La situación es compleja y "no se prevén soluciones inmediatas" de la reubicación de población afectada y damnificada, por lo cual es imperante que se pueda suministrar una atención integral a estas personas en los refugios o campamentos temporales.
Vista de dron de personas inspeccionando un edificio dañado tras los terremotos del 24 junio en Macuto, La Guaira, Venezuela Leonardo Fernandez Viloria Reuters
Asimismo, la atención psicosocial se convierte en una de las estrategias de mayor importancia, la contención de las personas y el acompañamiento de aquellos con mayor vulnerabilidad como las niñas y niños.
"Es importante también plantearse el futuro cercano. No obstante, nos encontramos en un periodo de cierre de año académico y muchos de estos niños y niñas no volverán a clases para culminarlo", añade este técnico.
"Tenemos el deber de empezar a trabajar para el inicio del ciclo académico en septiembre-octubre. Los niños y las niñas necesitan lugares seguros que permitan una atención integral de sus necesidades".
"Tienen que estar acompañados por psicólogos especialistas en infancia y que puedan tener medios pedagógicos adaptados a la emergencia para no agravar la situación de brecha educativa que ya existía en el país. El rezago escolar no puede ser una opción y tenemos que velar que nadie se quede atrás", concluye.
Niños viendo un partido de fútbol del Mundial en la tele en un campamento en el complejo deportivo Jose Maria Vargas, tras los terremotos del 24 de junio en La Guaira, Venezuela Marian Carrasquero Reuters
Sobre la logística y los accesos a determinadas zonas geográficas, Azpiritxaga comenta que si bien algunas vías de acceso se han visto afectadas, la mayoría de comunidades afectadas se encuentran accesibles en este momento, al menos para vehículos todo terreno.
Existen limitaciones administrativas en algunos aspectos. Sin embargo, desde OCHA (Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios) se están coordinando las acciones necesarias para que los equipos y suministros humanitarios de las organizaciones no gubernamentales puedan llegar a la población más afectada.
"Primero es necesario resaltar el protagonismo de la sociedad civil venezolana en toda esta emergencia", subraya el técnico. "Pudieron actuar más rápido que muchas organizaciones y lo hicieron con una solidaridad que los caracteriza".
En cuanto a la coordinación de acciones, existen espacios en los clústers para la atención de la emergencia. OCHA se está coordinando con distintos actores gubernamentales, civiles y de las organizaciones.
Sin embargo, es natural que aún muchas de las organizaciones sigan trazando estrategias de corto y mediano plazo para poder intervenir. Las tareas de salvamento bajo los escombros aún continúan en algunas zonas, pero se solapa también con la fase de atención y protección de supervivientes y damnificados.
"Nos encontramos trabajando en atención inmediata, pero también levantando información que nos permita tomar decisiones en la atención de las personas más vulnerables", añade.
Una mujer descansa con un bebé y una niña en el campamento de la ONU en al complejo deportivo de Jose Maria Vargas tras los terremotos del 24 de junio en La Guaira, Venezuela Marian Carrasquero Reuters
Protección a colectivos vulnerables
En catástrofes de esta magnitud, los niños, las mujeres embarazadas y los ancianos son siempre los más desprotegidos.Sara Barbeira,directora del Comité de Emergencia Español, explica que las ONG internacionales cubren gran parte de las áreas de trabajo vitales que surgen tras una emergencia.
Dos semanas después de los terremotos en Venezuela, las necesidades humanitarias se mantienen y evolucionan. "Ahora mismo, aunque las operaciones de rescate siguen activas en las zonas más impactadas, la situación continúa siendo una crisis humanitaria de gran escala y el foco comienza a desplazarse hacia hacia la prevención de enfermedades", afirma la directora.
"El hacinamiento y la falta de agua, saneamiento y atención médica hacen temer brotes de enfermedades. Por ello las ONG de Comité de Emergencia, con el apoyo de las entidades locales, trabajan en intensificar la instalación de servicios sanitarios y la entrega de kits de higiene y de agua limpia ante el rápido deterioro de las condiciones de agua y saneamiento para miles de personas afectadas por el terremoto".
La crisis humanitaria sobrepasa a Delcy Rodríguez 24 horas tras los terremotos: "Faltan recursos y la Sanidad ya estaba en ruinas"Además, se vuelve prioritario fortalecer la recuperación temprana con atención a necesidades críticas como la alimentación, el albergue seguro, la protección infantil y el apoyo psicosocial para miles de familias afectadas, mientras siguen aumentando los refugios temporales y los servicios básicos continúan viéndose afectados.
Destino de los fondos y rendición de cuentas
Barbeira destaca que "desde el Comité de Emergencia español ofrecemos una comunicación abierta y honesta sobre nuestros procesos, decisiones y la gestión de fondos, educando y sensibilizando a nuestros stakeholders sobre nuestras actuaciones".
Rinden cuentas a donantes, ONG, empresas, medios y a las comunidades a las que sirven, consolidando su labor como el brazo articulador de la solidaridad ante las emergencias.
"Compartimos el impacto generado por las acciones y proyectos de las organizaciones miembros del Comité de Emergencia Español que han actuado en las diferentes emergencias humanitarias mediante una serie de procesos internos de reporting que se traducen en la publicación de varias memorias", informa la directora.
Entre estas, se encuentra la 'Memoria final de emergencia'. Se publica al año de la activación de la emergencia humanitaria.
Una persona coge una bolsa de ayuda humanitaria distribuida por la Ong Global Empowerment Mission tras los terremotos del 24 de junio en Catia la Mar, La Guaira, Venezuela Leonardo Fernandez Viloria Reuters
Se incluye la información económica y descripción de los programas llevados en cada una de las áreas de actuación: refugio y materiales de primera necesidad, ayuda monetaria, seguridad alimentaria, atención médica urgente, agua, educación, protección humanitaria y protección infantil.
"Además, publicamos nuestra Memoria Anual Corporativa que recoge todas las actividades y acciones llevadas a cabo por el Comité de Emergencia Español durante el año", concluye.
Las cuentas anuales, de resultados y la memoria de Pequeñas y Medianas Entidades sin fines lucrativos de la Asociación Comité de Emergencia Español son auditadas por BDO.