Venus se puede considerar como el gemelo malvado de la Tierra porque tiene una presión aplastante, nubes de ácido sulfúrico y temperaturas en su superficie capaces de fundir el plomo. Sin embargo, bajo esa fachada infernal, el planeta podría esconder secretos geológicos fascinantes. El primero de estos secretos ya ha sido descubierto, puesto que tenemos pruebas de que hay un inmenso tubo de lava subterráneo.
Más que volcanes. Este hallazgo fue publicado a principios de febrero en la revista Nature confirmando lo que los geólogos planetarios sospechaban desde hace décadas. Y es que Venus no solo tiene volcanes, sino que tiene un sistema de 'fontanería' magmática que deja en ridículo a los de la Tierra.
El hallazgo se centra en el Nyx Mons, un enorme volcán en escudo de 362 kilómetros de diámetro, donde los investigadores de la Universidad de Trento han identificado una estructura que cambia nuestra comprensión del vulcanismo venusiano.
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¿Qué han visto? En pocas palabras, los expertos han visto una especie de pozo o tragaluz que han denominado como 'A'. Pero no es una simple grieta que hay en el suelo del planeta, sino que es la entrada a un mundo subterráneo.
Este túnel no es precisamente pequeño, puesto que tiene un diámetro de más o menos 1 kilómetro y da lugar a una cueva con una altura mínima de 375 metros y una extensión de al menos 300 metros desde la entrada. Aunque en este caso las estimaciones sugieren que podría tener una longitud de hasta 45 km.
No es pequeño. Para ponerlo en perspectiva: estas dimensiones superan con creces a los tubos de lava que encontramos en la Luna, Marte o la Tierra. La razón física detrás de este gigantismo son las condiciones únicas de Venus: la baja gravedad en comparación con la Tierra y su densísima atmósfera permiten que los flujos de lava creen estructuras masivas sin colapsar tan fácilmente.
Cómo lo han hecho. Para conseguirlo, no es que hayamos enviado una nueva sonda de manera reciente, sino que el equipo italiano ha realizado un reanálisis de las imágenes de radar de apertura sintética (SAR) capturadas por la sonda Magellan de la NASA entre 1990 y 1992. Esto ya nos dice que no hay que tirar a la basura los datos por muchos que tengan.
Durante décadas, esas imágenes estuvieron ahí, esperando a que la tecnología de procesamiento y la pericia humana supieran dónde mirar. Hasta que al final estos investigadores detectaron una reflexión de radar asimétrica única. De esta manera, al analizar cómo rebotaban las ondas en la ladera oeste de Nyx Mons, pudieron inferir la existencia del vacío subterráneo.
Una similitud española. Algo curioso, es que los autores del estudio comparan esta formación con la Cueva de los Verdes en Lanzarote, una analogía terrestre que nos ayuda a entender la morfología, aunque la versión venusiana opera a una escala monumentalmente mayor.
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Su importancia. Hasta ahora, la actividad volcánica de Venus se intuía por cambios en la atmósfera o en las características superficiales. Este hallazgo es la primera evidencia directa de un conducto subterráneo vacío, validando las teorías sobre una actividad volcánica reciente e intensa que ha moldeado al planeta como un "gemelo" geológico del nuestro.
Pero lo más interesante está en el futuro, ya que hay misiones como VERITAS y EnVision que están a punto de salir de nuestro planeta y que cuentan con sistemas de radar mucho más modernos y precisos que el de la vieja Magellan. Es por ello que ahora tienen un gran objetivo: mapear el subsuelo que estamos comenzando a conocer.
Imágenes | SIMON LEE Marc Szeglat
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La noticia
Venus acaba de volverse mucho más interesante: han encontrado el primer tubo de lava gigante bajo su tierra
fue publicada originalmente en
Xataka
por
José A. Lizana
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Venus acaba de volverse mucho más interesante: han encontrado el primer tubo de lava gigante bajo su tierra
Venus tiene muchos misterios en su interior que poco a poco se están desencriptando
Venus se puede considerar como el gemelo malvado de la Tierra porque tiene una presión aplastante, nubes de ácido sulfúrico y temperaturas en su superficie capaces de fundir el plomo. Sin embargo, bajo esa fachada infernal, el planeta podría esconder secretos geológicos fascinantes. El primero de estos secretos ya ha sido descubierto, puesto que tenemos pruebas de que hay un inmenso tubo de lava subterráneo.
Más que volcanes. Este hallazgo fue publicado a principios de febrero en la revista Nature confirmando lo que los geólogos planetarios sospechaban desde hace décadas. Y es que Venus no solo tiene volcanes, sino que tiene un sistema de 'fontanería' magmática que deja en ridículo a los de la Tierra.
El hallazgo se centra en el Nyx Mons, un enorme volcán en escudo de 362 kilómetros de diámetro, donde los investigadores de la Universidad de Trento han identificado una estructura que cambia nuestra comprensión del vulcanismo venusiano.
¿Qué han visto? En pocas palabras, los expertos han visto una especie de pozo o tragaluz que han denominado como 'A'. Pero no es una simple grieta que hay en el suelo del planeta, sino que es la entrada a un mundo subterráneo.
Este túnel no es precisamente pequeño, puesto que tiene un diámetro de más o menos 1 kilómetro y da lugar a una cueva con una altura mínima de 375 metros y una extensión de al menos 300 metros desde la entrada. Aunque en este caso las estimaciones sugieren que podría tener una longitud de hasta 45 km.
No es pequeño. Para ponerlo en perspectiva: estas dimensiones superan con creces a los tubos de lava que encontramos en la Luna, Marte o la Tierra. La razón física detrás de este gigantismo son las condiciones únicas de Venus: la baja gravedad en comparación con la Tierra y su densísima atmósfera permiten que los flujos de lava creen estructuras masivas sin colapsar tan fácilmente.
Cómo lo han hecho. Para conseguirlo, no es que hayamos enviado una nueva sonda de manera reciente, sino que el equipo italiano ha realizado un reanálisis de las imágenes de radar de apertura sintética (SAR) capturadas por la sonda Magellan de la NASA entre 1990 y 1992. Esto ya nos dice que no hay que tirar a la basura los datos por muchos que tengan.
Durante décadas, esas imágenes estuvieron ahí, esperando a que la tecnología de procesamiento y la pericia humana supieran dónde mirar. Hasta que al final estos investigadores detectaron una reflexión de radar asimétrica única. De esta manera, al analizar cómo rebotaban las ondas en la ladera oeste de Nyx Mons, pudieron inferir la existencia del vacío subterráneo.
Una similitud española. Algo curioso, es que los autores del estudio comparan esta formación con la Cueva de los Verdes en Lanzarote, una analogía terrestre que nos ayuda a entender la morfología, aunque la versión venusiana opera a una escala monumentalmente mayor.
Su importancia. Hasta ahora, la actividad volcánica de Venus se intuía por cambios en la atmósfera o en las características superficiales. Este hallazgo es la primera evidencia directa de un conducto subterráneo vacío, validando las teorías sobre una actividad volcánica reciente e intensa que ha moldeado al planeta como un "gemelo" geológico del nuestro.
Pero lo más interesante está en el futuro, ya que hay misiones como VERITAS y EnVision que están a punto de salir de nuestro planeta y que cuentan con sistemas de radar mucho más modernos y precisos que el de la vieja Magellan. Es por ello que ahora tienen un gran objetivo: mapear el subsuelo que estamos comenzando a conocer.