Movimiento Sumar ha proclamado a Verónica Barbero y Rosa Martínez como las nuevas coordinadoras del partido, así como al resto de miembros de la dirección con el encargo de pilotar una nueva etapa sin Yolanda Díaz y con el desafío de preparar a la formación fundada por la vicepresidenta segunda para el nuevo ciclo electoral, donde compartirá una alianza con IU, Más Madrid y Comunes, que sigue a la espera de tener nuevo líder y un nombre distinto a Sumar.
Con la elección de este nuevo equipo de dirigentes durante la celebración de su tercer congreso en apenas tres años de vida, Movimiento Sumar trata de poner fin a la guerra interna que se ha librado dentro de la organización por el control del post yolandismo, y que ha provocado, entre otras consecuencias, la abrupta salida de la que fuera coordinadora hasta hace dos semanas, Lara Hernández, así como la constatación de que se apean más de la mitad de los miembros de la anterior dirección. Entre ellos, el núcleo duro de Díaz en el Ministerio de Trabajo o fichajes que ella realizó para las elecciones de 2023.
La elección como líderes de Barbero, que es la portavoz de Sumar en el Congreso, y Martínez, que es secretaria de Estado de Derechos Sociales y número dos del ministro Bustinduy, era un mero trámite en la asamblea, puesto que no había ninguna candidatura alternativa. Distintas facciones críticas se aglutinaron en torno a esta lista, mientras que los afines a Hernández decidieron dar un paso al lado y no presentar batalla.
Las primarias en Movimiento Sumar a la dirección del partido se dirimen con el voto de los delegados pero no de los militantes, que escogen a esos delegados en asambleas celebradas en las semanas previas.
Según han informado fuentes oficiales, la candidatura de Barbero y Martínez ha recibido un apoyo del 95,92% de los delegados.
Tras la proclamación de los resultados, el espacio COEM de Madrid, donde se ha celebrado este congreso, acoge un acto público donde se han podido acercar militantes y simpatizantes. Y donde ha estado también Yolanda Díaz, cuya presencia, además de dar normalidad a la transición de etapas, supone un aval a las nuevas coordinadoras.