- FERNANDO ÁLVAREZ
El Villarreal se despidió de la Champions con pena y sin ninguna gloria. Sin nada en juego, solo le quedaba el orgullo para echar el cierre en La Cerámica en la que ha estado negado todo el curso. Y volvió a caer derrotado ante un Ajax que se agarra a las escasas opciones que tenía hace dos jornadas. El submarino fue muy superior en la primera parte y se adelantó en el marcador al principio de la segunda. Pero, tras una falta de entendimiento entre Tenas y Comesaña, el equipo holandés se metió en el partido y creyó en la remontada que certificó en el minuto 90.