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Virginia Calvo: «Más de la mitad de los jóvenes dice que una llamada inesperada, aunque sea de un familiar, es intrusiva»

Virginia Calvo: «Más de la mitad de los jóvenes dice que una llamada inesperada, aunque sea de un familiar, es intrusiva»
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La cofundadora de GIANTX explica cómo mandar un audios es, para las nuevas generaciones, un gesto de respeto: «Te deja decidir cuándo escucharlo»
Virginia Calvo: «Más de la mitad de los jóvenes dice que una llamada inesperada, aunque sea de un familiar, es intrusiva»

La cofundadora de GIANTX explica cómo mandar un audios es, para las nuevas generaciones, un gesto de respeto: «Te deja decidir cuándo escucharlo»

Regala esta noticia Añádenos en Google Virginia Calvo, cofundadora de GIANTX. (Sur)

Nuria Triguero

Málaga

19/06/2026 a las 00:12h.

Si ya peinas canas y te relacionas con gente muy joven seguro que te ha pasado. Marcas el número de tu hijo, tu sobrino o ... el nuevo becario de la empresa. Da tono, nadie responde y, a los pocos minutos, recibes un escueto mensaje de WhatsApp: «¿Qué pasa?». Lo que para las generaciones previas al cambio de siglo es el automatismo más natural del mundo (la de contestar a una llamada) para los nativos digitales se ha convertido en una línea roja.

La clave reside en la diferencia entre la comunicación síncrona y la asíncrona. Para los de la vieja escuela, que son básicamente los que se criaron sin WhatsApp, la conversación por defecto era la llamada de teléfono o el telefonillo de casa. Sonaba y corrías a cogerlo. La comunicación síncrona era la norma. Pero para las nuevas generaciones, la comunicación por defecto es asíncrona. El chat del grupo de clase, los mensajes privados de Instagram o Discord. Un canal que permanece abierto todo el día y se lee y responde cuando se puede. «Para ellos, lo asíncrono es lo natural; la llamada en directo es la excepción. Por eso la regla social ha cambiado en silencio», afirma Calvo.

De ahí que más de la mitad de los jóvenes afirmen que una llamada inesperada (incluso de un familiar) le resulta intrusiva. «Una llamada te obliga a conectar y concentrarte en tiempo real, ahora mismo, sin previo aviso. Dejar lo que haces, pensar sobre la marcha, responder al instante. Sin tiempo para prepararte. Para quien ha crecido comunicándose de forma asíncrona, esa exigencia repentina no es una conversación. Es una irrupción en tu atención», reflexiona la empresaria.

«Un mensaje pide tu atención, mientras que una llamada la exige con un timbre estridente», afirma. Por eso, el código de cortesía actual antes de pulsar el botón verde es enviar un mensaje previo de cortesía: «¿Te puedo llamar?». Están, literalmente, pidiendo permiso para interrumpirnos.

Reivindicando los audios de WhatsApp

En este ecosistema donde la atención está tan disputada, el formato que ha ganado la partida no es el texto, sino el audio. Criticadas por muchos, las notas de voz son, según Calvo, la máxima expresión del respeto en las comunicaciones. Y las cifras no mienten: en WhatsApp se envían ya 7.000 millones de notas de voz al día en todo el mundo.

«Tiene el calor de la voz, pero es asíncrono: lo escuchas cuando puedes, a tu ritmo, a 1,5 si tienes prisa. Por eso arrasa. Usamos la voz, pero respetando el tiempo de los dos interlocutores. Resulta que mandar un audio es, en el fondo, un gesto de respeto en la comunicación: te deja decidir cuándo escucharlo».

La reflexión final que deja Virginia Calvo abre un debate interesantísimo para empresas, departamentos de recursos humanos y familias: en un mundo hiperconectado y saturado de estímulos: «¿Y si la verdadera cortesía de esta época fuera regalar a alguien el control de su tiempo?»

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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