- IGNACIO DEL CASTILLO @naciocastillo Madrid
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Además del reciente contrato con Cellnex, Vodafone España acaba de firmar otro con American Tower. En ambos, amplía el plazo para las torres que ya tenía con estos dos grupos -3.000- y suma otras 2.500 con las que sustituirá emplazamientos que ahora proporciona Vantage Towers. Además, busca ampliar estos pactos para sustituir la totalidad de las 7.500 torres que usa de Vantage.
Vodafone España, la teleco controlada por el grupo financiero británico Zegona, pretende sustituir completamente a su principal proveedor de torres de telefonía móvil, Vantage Towers, usando para ello los emplazamientos de torreras rivales, principalmente American Tower Corp (ATC) y Cellnex, así como otros proveedores de menor tamaño, según señalan fuentes conocedoras del proceso. Vodafone España aprovecharía la ventana de salida que incluye su contrato con Vantage para noviembre de 2028 y que le permitiría bajarse de todos los emplazamientos de la torrera, -aunque tendrían que ser absolutamente todos, ya que estos contratos se firman bajo la modalidad de todo o nada- sin pagar una penalización económica. De hecho, Vodafone España ya notificó en 2024 su preaviso a Vantage sobre su intención de no renovar el contrato tras noviembre de 2028.
Para cumplir su plan, Vodafone ya ha empezado a mover ficha y ha llegado a un acuerdo con Cellnex, anunciado por la torrera española el pasado 3 de julio. En ese acuerdo se contemplan dos actuaciones diferentes: por un lado, se renueva el contrato por otros diez años de los alrededor de 2.000 emplazamientos en los que Cellnex cuenta con equipos de radio de telefonía móvil de Vodafone España. Pero, además, se incluye una ampliación del acuerdo que supone la contratación de nuevas torres de Cellnex por parte de Vodafone España, emplazamientos que darían servicio a zonas en las que actualmente Vodafone está ubicado en torres de Vantage. La cifra de esos nuevos emplazamientos contratadas -que utilizan torres ya existentes de Cellnex, que no construirá torres nuevas, como especificó en su comunicado- es moderada, por debajo de las 500, según fuentes conocedoras.
También con ATC
Pero, además, Vodafone también ha llegado, pocos días después, a un acuerdo con American Tower Corp (ATC), el líder mundial del sector, que también es el grupo que tiene más torres en España, superando las 12.100 a comienzos del 2025, según ha conocido EXPANSIÓN de fuentes conocedoras. En ese acuerdo, ATC ha renovado, por un periodo de 15 años, las cerca de 1.000 torres que daban servicio a Vodafone y, además y esto es lo más importante, ha extendido el acuerdo a cerca de otras 2.000 torres adicionales que en el futuro pasarán a sustituir emplazamientos actuales de Vantage Towers.
En total, los dos acuerdos firmados en julio por Vodafone España suponen asegurar a largo plazo -10 años en el caso de Cellnex y 15 años en el de ATC- unas 5.500 torres con proveedores alternativos a Vantage.
Pero desde Vodafone España se considera, según estas mismas fuentes, que ATC y Cellnex tendrían capacidad más que suficiente para asumir gran parte de la migración de los aproximadamente 7.500 emplazamientos que Vantage proporciona actualmente a Vodafone España. Entre ambas compañías suman más de 20.000 emplazamientos en el país. Y además, la participación de otros operadores regionales de menor tamaño permitiría completar la cobertura allí donde fuera necesario.
Ampliaciones con Cellnex y ATC
En cualquier caso, fuentes próximas a las negociaciones señalan que la estructura y alcance de estos acuerdos con ATC y Cellnex aún podría evolucionar. Como es habitual en este tipo de operaciones, los contratos probablemente partirían de un compromiso inicial sobre un número mínimo de emplazamientos, con flexibilidad para ampliar progresivamente ese volumen. Desde la operadora controlada por Zegona se considera que la combinación de grandes compañías de torres y operadores regionales permitiría a Vodafone España completar la migración, elegir la mejor alternativa para cada ubicación y gestionar la transición de manera ordenada dentro del plazo previsto.
El enfrentamiento
El conflicto entre Zegona y Vantage Towers se generó en el mismo momento en que Zegona tomó el control de Vodafone España en 2024 y se encontró con los contratos que la unían a Vantage. El precio de esos contratos está muy por encima del precio actual del mercado, algo que es lógico y común a toda la industria. Todos los operadores que son el "cliente ancla" de una torrera pagan precios mucho más altos que los que esa misma torrera cobra a una teleco tercera. La razón es que normalmente las telecos se han desprendido de sus torres a precios altos, vendidos a torreras o fondos de infraestructura que han aceptado pagar esos múltiplos agresivos a cambio de contratos con un precio elevado y a largo plazo. Es el caso de Vantage que nació como un spin off de las torres de Vodafone en las que entraron como socios al 50% con la británica el fondo GIP (ahora propiedad de BlackRock) y KKR. Cuando Vodafone España estaba dentro de la multinacional británica Vodafone, esa diferencia de precio no importaba, porque la disciplina del grupo obligaba a la filial española a asumir ese mayor precio. Pero cuando llegó Zegona a la gestión, dentro de su proceso de mejora extrema de la rentabilidad de Vodafone España para poder hacer frente a la deuda contraída con la compra, además de un importante ERE, inició un proceso de reducción del capex y de renegociación a la baja de contratos con todos los proveedores, entre los que Vantage es de los principales si no el más importante. Y Zegona exigíió un recorte de las tarifas de Vantage, para que se pusieran a precio de mercado, algo que no ha logrado.
Ahorros del 45%
Ahora, Vodafone España destina unos 135 millones de euros anuales al contrato de Vantage, pero lleva presionando sin éxito a la torrera desde 2024 para obtener una rebaja. Vodafone estima que la migración a otros proveedores a precio de mercado podría generar ahorros de 60 millones anuales, recortando la factura un 45% hasta los 75 millones anuales.
Presión a Vantage
Vodafone tiene un gran incentivo para lograr esa rebaja de costes de 60 millones anuales. Por eso su estrategia desde que denunció el contrato con Vantage en 2024 fue buscar alternativas de emplazamientos con precios más atractivos a los que trasladar sus equipos de telefonía móvil. Pero no hay que olvidar que, aunque en el futuro lograse replicar todas las torres que ahora le proporciona Vantage con las redes de emplazamientos de sus rivales (American Tower, Cellnex, Totem o incluso grupos menores como Axion y operadores regionales), el proceso de reemplazo es difícil. Trasladar los equipos de radio desde las torres de Vantage a las de sus rivales sería un proceso costoso, lento y que podría dar lugar durante su realización a problemas de calidad y cobertura. Sin duda, una solución mucho más sencilla para Vodafone sería que Vantage se mostrase dispuesta a llegar a un acuerdo económico de reducción de los precios que le cobra a su cliente. Pero esa situación no se ha producido hasta la fecha.
La posición de Vantage Towers no es sencilla frente a esta exigencia, porque cuando Vodafone dio entrada en el capital de la torrera a KKR y GIP (mantienen el 50% de Oak Holdings, el vehículo de control de Vantage, mientras que Vodafone Group tiene el otro 50%), éstas pagaron un precio que incluía los flujos de caja de la filial española a los precios actuales. Y la filial hispana es una de las más importantes del grupo de torres. Un recorte unilateral de esos precios podría desatar la ira de los dos grupos financieros con Vodafone Group.
Todo o nada
Pero, además, aunque Vodafone cuenta en el contrato con una ventana de salida en noviembre de 2028, la cláusula de "todo o nada" que es habitual en los contratos entre torreras y telecos, constituye una protección adicional para la torrera. Esa cláusula significa que si Vodafone se quiere ir, debe abandonar absolutamente todas las torres que ahora le proporciona Vantage, lo que añade una gran dificultad logística al proceso. Hay que tener en cuenta que cada operador móvil suele tener algunos cientos de antenas que son absolutamente estratégicas y que muchas son difícilmente reemplazables por torreras rivales porque se construyeron ad hoc para grandes clientes empresariales o estatales.
Recorte de sinergias para Telefónica
Una consecuencia indirecta de los nuevos acuerdos de Vodafone con Cellnex y con ATC es que reducen las sinergias potenciales que podría obtener Telefónica en una compra de Vodafone España. Y si los acuerdos con ATC y Cellnex se amplían mucho, para cubrir las 7.500 torres que ahora proporciona Vantage, el recorte de sinergias se ahondará. La razón es que estos acuerdos se firman a largo plazo (10 o 15 años en este caso) de forma que, teóricamente, las redes de Vodafone España no se podrían "bajar" de esas torres durante el plazo del contrato. Eso recorta los potenciales ahorros de red que se lograrían si una vez comprada Vodafone, Telefónica unificará las dos redes móviles en una sola con muchos más clientes.
Aunque también es verdad que, siendo Telefónica un cliente tan importante para Cellnex y sobre todo ATC (que le compró todas sus torres en España y es su principal proveedor de emplazamientos), sería probable que se pudiera alcanzar un acuerdo.
Pero, aunque una fusión tiene más sinergias (recorte de plantilla, de tiendas, ahorros en sistemas, en contenidos y la ventaja de reducir un competidor, y por tanto el robo de clientes, que mejora automáticamente el ebitda de todo el sector) las sinergias de red, que están entre las principales, casi no existirían en este caso. Las de la red fija se perdieron casi totalmente con la creación de la fiberco PremiumFiber entre Masorange y Vodafone, ya que a esa red se transfirió el grueso de la base de 2,6 millones de clientes de banda ancha de Vodafone y esos clientes ahora están "presos" en esa red durante 28 años, por lo que no pueden pasarse a usar la red de Telefónica, lo que supondría un importante ahorro. Y ahora sucedería algo parecido con las torres móviles, ya que los equipos de Vodafone se obligan a usar durante 10 y 15 años las torres de Cellnex y ATC.
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