El acuerdo entre María Guardiola y Vox está más cercano que nunca. Después del inmenso calvario que han atravesado las negociaciones desde la noche electoral del pasado 21 de diciembre hasta el primer intento fallido de investidura, el 6 de marzo, que derivó en el voto en contra del partido de Abascal, la situación ha cambiado de forma rotunda y en estos momentos nadie duda, tampoco en ambas formaciones, de que se sellará pronto el acuerdo y no habrá repetición electoral. Las posturas están tan cercanas que el pacto podría anunciarse de manera inminente, aunque fuentes del partido de Abascal todavía subrayan congelan aún un poco el acuerdo: "No hay prisa y hay tiempo aún por delante". Por el momento, la puesta en común programática (se baraja un documento de 76 puntos, que incluyen las 23 medidas que presentó Vox en el primer pleno de investidura), está muy cerca de cerrarse. A partir de ahí, tampoco parece insalvable el reparto de las competencias del Consejo de Gobierno.
En este contexto de cordialidad entre las partes, dejando atrás el ruido y la polémica de los últimos meses (y buena parte de la anterior legislatura), el viernes pasado -48 horas antes de las votaciones en Castilla y León- ambos partidos ya pusieron la primera piedra para el acuerdo con la aprobación por sorpresa de un decreto-ley extraordinario para evitar el colapso de la administración regional con un gobierno en funciones. Fue la primera vez que se producía un acuerdo entre ambas formaciones en mucho tiempo y la evidencia de que las conversaciones para formar gobierno marchaban, ahora sí, 'viento en popa'.
Óscar Fernández Calle, el portavoz de Vox en Extremadura, ha desvinculado hoy este acercamiento entre ambas formaciones con los resultados de su formación el domingo, por debajo de las expectativas creadas. Para dicho responsable, y preguntado sobre si habían influidos esos datos en Extremadura, ha asegurado que su partido "no se ha movido un ápice" de sus postulados iniciales en sus planteamientos a María Guardiola y ha añadido que las propuestas planteadas "van a mejorar muy mucho la vida de los extremeños". Finalmente, ha matizado que "el Partido Popular tendrá que decidir si las acepta o no las acepta".
EL CALENDARIO
De todas formas, y aunque el calendario descuenta hojas en el calendario con el límite en el 4 de mayo para una segunda investidura, la intención es que no se agoten ni mucho menos los tiempos y el anuncio se produzca ya los próximos días. De hecho, hay dos datos que ha podido confirmar EL MUNDO en las últimas horas para confirmar que, esta vez, sí la voluntad es inequívoca. Primero, la Consejería de Agricultura de la Junta de Extremadura ha dado instrucciones esta misma semana a sus altos cargos para elaborar un nuevo decreto de estructura de este departamento, que es precisamente donde Vox, como en la legislatura pasada, principalmente quiere asumir las competencias. Esta nueva distribución tiene como fin establecer la composición de las funciones de dicha área, como las direcciones generales, servicios y competencias. En la pasada legislatura, Guardiola, para satisfacer las aspiraciones del partido de Abascal, dividió las competencias de este departamento. Por un lado, estableció la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Sostenible, y por otro lado estableció la de Gestión Forestal y Mundo Rural, que recayó en manos de Vox (fue el único consejero que tuvo).
En este contexto, y como segunda prueba de que el acuerdo es inminente, Vox ha empezado a buscar perfiles para incorporarlos como altos cargos a sus equipos de cara a asumir las competencias en el gobierno de coalición que se prevé con María Guardiola. Así las cosas, ya se han producido contactos y entrevistas con candidatos con la vista puesta en las áreas de Agricultura, Medio Ambiente o Gestión Forestal. Se trata, sobre todo, de cargos intermedios, en especial para el puesto de directores generales.
En un primer momento, en las únicas tres reuniones que hubo antes del primer intento de Guardiola para ser presidenta, trascendió que Vox habría exigido también las competencias en Industria, Interior y Seguridad, ésta última con rango de vicepresidencia, además del control de algunos organismos públicos, entre ellos Canal Extremadura TV.
RATIFICACIÓN DE VOX
De hecho, este mismo miércoles, el portavoz del Grupo Parlamentario de Vox, Óscar Fernández Calle, ha reconocido ante los medios que el acuerdo "sería muy bueno" para la región, aunque no ha concretado los plazos. Fernández Calle ha admitido que su partido tiene "predisposición" para llegar a un acuerdo y desbloquear la situación: "Nosotros queremos y creemos que se puede llegar a un acuerdo muy bueno para Extremadura y en ello estamos. Espero que así sea, nuestra predisposición, como digo, es total y absoluta", ha dicho Fernández. Además, ha puesto en valor que los contactos entre PP y Vox son más fluidos en los últimos días en los que se está realizando un intercambio "tanto de comunicaciones como de documentaciones" entre ambas formaciones.
Así las cosas, ha puntualizado que "las cosas tienen que hacerse bien" y ha añadido que "llegados a este punto, yo creo que no pasa nada porque sea un día más o un día menos, aunque evidentemente cuanto antes sea, mucho mejor". En esta línea, ha reforzado su mensaje: "Vamos a hacer las cosas bien porque tiene que estar todo muy bien atado" y ha añadido que "nosotros, como hemos dicho siempre, queremos medidas concretas, que esas medidas lleven un presupuesto y además lleven también una cronología de cuándo se van a implementar", ha explicado el portavoz de Vox en Extremadura. Toda hace indicar que el acuerdo es casi total en las medidas programáticas entre ambas formaciones y sólo faltaría la distribución de las consejerías (actualmente nueve).
Según esta 'hoja de ruta' que ha explicado Fernández Calle, una vez que exista el acuerdo programático, "entonces elegiremos y veremos quién lleva esas políticas o esas iniciativas a efecto", sin desvelar públicamente si va Vox va a entrar en el gobierno. Para Fernández Calle, en estos casi tres meses desde las elecciones su partido "no se ha movido un ápice" de sus postulados iniciales, a preguntas sobre si habían cambiado las posiciones tras los comicios del domingo en Castilla y León, y ha añadido que las propuestas planteadas "van a mejorar muy mucho la vida de los extremeños". Finalmente, ha matizado que "el Partido Popular tendrá que decidir si las acepta o no las acepta".