Kiko Méndez-Monasterio, Julio Ariza, Lidia Bedman,santiago Abascal y Gabriel Ariza Rossy. Arte EE
Política Vox Sociedad Limitada: el turbio negocio millonario de los Ariza y Kiko Méndez con la mujer de Abascal a sueldoVox exigió al PP contratos para las empresas de la familia Ariza a cambio de apoyar a Juanma Moreno, según Macarena Olona.
El fundador de Intereconomía presionó para colocar en Vox a su yerno, que hoy es el 'número dos' del partido en Baleares.
Todos los responsables de comunicación de Vox son antiguos empleados de Ariza: desde el asesor Kiko Méndez-Monasterio a José Antonio Fúster o Juan Pflüger.
Vox reparte 660.000 euros al año en retribuciones a miembros de la dirección nacional.
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M.A. Ruiz Coll Publicada 22 marzo 2026 01:49hLas claves nuevo Generado con IA
Pocos días después de las elecciones andaluzas del 19N de 2022, se reúnen a manteles en el restaurante El Rincón de Esteban, próximo al Congreso de los Diputados, la candidata de Vox, Macarena Olona, Kiko Méndez-Monasterio (asesor de comunicación de Santiago Abascal) y Elías Bendodo, hombre de máxima confianza de Juanma Moreno.
La abogada del Estado ni quería ser candidata, ni se ha sentido cómoda con la campaña electoral dirigida personalmente, hasta el último detalle, por el asesor de Abascal desde su consultora Tizona Comunicación SL.
Olona sufre un resultado humillante: el partido le auguraba al menos 20 escaños, y se ha quedado con sólo 14.
Aunque Juanma Moreno ha obtenido una arrolladora mayoría absoluta de 58 escaños, su consejero de Presidencia, Elías Bendodo, se sienta con los responsables de Vox para normalizar las relaciones entre ambos partidos.
En aquel encuentro, Olona recibe una segunda bofetada: Bendodo echa en cara a Méndez-Monasterio que Vox exigiera en 2019, como condición para apoyar los Presupuestos de la Junta, incluir contratos para las empresas de Julio Ariza, fundador de Intereconomía.
Lidia Bedman, la "encantadora" influencer que llevaba las redes de Vidal-Quadras mientras le espiaba para su marido AbascalFuentes conocedoras de aquella reunión aclaran que los emisarios Vox había exigido que las productoras de la familia Ariza pudieran acceder a contratos millonarios de Canal Sur. Algo que denota un doble lenguaje, pues el partido de Abascal había prometido cerrar las televisiones autonómicas.
El propio Ariza lo negará luego, indignado, ante la candidata. Pero tras su derrota electoral y aquel embarazoso encuentro en El Rincón de Esteban, Olona es apartada de las negociaciones en Andalucía y Abascal no vuelve a cogerle el teléfono, según ha relatado ella misma en su libro Soy Macarena.
Acabará abandonando el partido, harta de desengaños.
Avanzamos en el calendario hasta septiembre de 2023, cuatro meses después de las elecciones autonómicas y municipales del 28M. El empresario Julio Ariza toma un vuelo y se presenta en Palma de Mallorca.
Allí se entrevista con el polémico dirigente de Vox y nuevo presidente del Parlament Gabriel Le Senne para pedirle que contrate como asesor a su yerno, Ricardo Camuñas. Hasta ese momento, realizaba la misma labor en el Congreso de los Diputados, pero tras el retroceso sufrido en los comicios del 23J no tiene el puesto asegurado.
Le Senne accede, no sin recelos. Como confesará luego a un compañero, sospecha que Camuñas no está allí para asesorarle, sino para controlar sus pasos e informar de sus decisiones a Madrid.
'Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis' de la caída de Vox: Buxadé, Hoces, Ariza, y Méndez-MonasterioY en segundo lugar, el yerno de Ariza (está casado con su hija) no sabe mallorquín ni ha tenido hasta entonces ningún vínculo reseñable con las Islas. Pese a ello, Ricardo Camuñas es hoy el secretario general del partido en Baleares.
Son sólo dos ejemplos que ilustran el papel de los tres personajes que hoy, una vez sacrificada su vieja guardia, tienen más influencia sobre el presidente de Vox, Santiago Abascal.
Se trata de su asesor de comunicación Kiko Méndez-Monasterio (tío de la diputada por Almería Rocío de Meer), el empresario Julio Ariza (fundador de Intereconomía) y su hijo, Gabriel Ariza Rossy.
Antiguos dirigentes de Vox purgados en los últimos meses van más lejos y sostienen que en la cúpula de Vox se ha montado un mecanismo de extracción de recursos públicos, para pagar los carísimos servicios de las empresas de la familia Ariza. Vamos a ver las cifras.
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Antiguo diputado del PP en el Parlament catalán en los tiempos de Aznar, Julio Ariza Irigoyen (Navarra, 1957) crea en julio de 2005 la televisión del Grupo Intereconomía, con el sueño de convertirla en la Fox del universo conservador español.
El PP nunca se plegará a sus posiciones más extremas, que desfilan cada noche por el plató de El gato al agua. Pero tras el nacimiento de Vox, en 2013, encontrará a un público mucho más agradecido.
Como a tantos otros medios, la crisis económica le pasa factura. El Grupo Intereconomía (con su canal de TDT, su cadena de radio y el rotativo La Gaceta de los Negocios) entra en concurso de acreedores en julio de 2015.
El Juzgado de lo Mercantil número 11 de Madrid condenará a Ariza a abonar 4.492.011 euros como responsable negligente de la quiebra y le prohibirá gestionar bienes ajenos, durante dos años.
Antes, ha salvado los muebles desgajando del grupo los restos de su televisión, que renace bajo la marca El Toro TV, ya con una línea informativa en plena sintonía con Vox.
Su hijo, Gabriel Ariza Rossy (que fue director general de Intereconomía durante los últimos cuatros años antes de que quebrara), funda en julio de 2018 la consultora Tizona Comunicación SL junto al abogado y periodista Kiko Méndez-Monasterio, que también ha trabajado para el Grupo Intereconomía, como director de La Gaceta (entre 2015 y 2017).
La familia Ariza traspasa en 2020 su diario económico a la fundación Disenso, el think tank de Vox, que relanza la publicación como La Gaceta de la Iberosfera. Su primer director, bajo esta nueva cabecera, será José Antonio Fúster, actual portavoz nacional de Vox. Otro hombre de la factoría Ariza.
Porque el portavoz de Vox es socio de Gabriel Ariza en otra sociedad, Veracruz Comunicación SL, constituida en septiembre de 2020 con un capital social de 3.006 euros.
José Antonio Fúster figura como socio y administrador único de esta sociedad hasta enero de 2025, cuando asumió el cargo Gabriel Ariza Rossy, el hombre que hoy gestiona los negocios del clan familiar.
A medida que Abascal se va deshaciendo de quienes jugaron un papel clave en la construcción de Vox (desde Alejo Vidal Quadras a Ortega Smith o Iván Espinosa de los Monteros), Gabriel Ariza se convierte en la sombra del presidente de Vox en distintas citas internacionales.
Las fotos que Abascal publica en sus redes sociales muestran a ambos con el dueño de Tesla y X, Elon Musk, o en un encuentro con ministros de Israel.
Santiago Abascal y Gabriel Ariza, con el dueño de Tesla y X, Elon Musk. X
Vox abona 26.795 euros al mes a la consultora Tizona Comunicación por los servicios de asesoría de Kiko Méndez-Monasterio a Abascal, como informó el pasado mes de enero El Confidencial. Es decir, más de 320.000 euros al año. En 2024 esta sociedad declaró una facturación de 327.026 euros.
Se podría alegar que es el pago por los servicios de un amplio equipo de profesionales, pero no es así. En un principio, Tizona tenía más de una veintena de personas en plantilla. Desde 2023, según sus cuentas oficiales, tiene cero empleados.
"Kiko Méndez ha ido colocando a casi todos los empleados de Tizona en Vox y en la fundación Disenso, mientras se embolsa más de 300.000 euros al año por asesorar a Abascal", explica un antiguo dirigente del partido.
"Todo el actual equipo de comunicación de Vox", añade, "está formado por antiguos empleados de la familia Ariza, desde el jefe de prensa, Juan Pflüger, al portavoz nacional José Antonio Fúster".
Pero Méndez-Monasterio no sólo dicta la política de comunicación. También toma decisiones estratégicas del partido (como el duro discurso contra la inmigración, inspirado en Le Pen) o incluso participa en la selección de candidatos.
Durante varios meses, entre 2019 y 2020, Vox fijó su sede en el mismo edificio de la calle Nicasio Gallego de Madrid que hoy ocupa Tizona Comunicación SL. Y lo hizo pagando un alquiler a otra sociedad de Gabriel Ariza.
Santiago Abascal y Gabriel Ariza, en diciembre de 2023 durante un viaje a Israel. X
En el mismo edificio, próximo a la Glorieta de Bilbao, están radicadas otras empresas ligadas a la familia Ariza que prestan servicios a Vox: desde la comunicación, a la organización de eventos o la impresión de publicaciones.
Servicios que el partido abona a través de una partida de 7,4 millones de euros de sus Presupuestos, con el epígrafe de "servicios externos", que permite una gran discrecionalidad para seleccionar a sus proveedores.
Entre estas sociedades de la familia Ariza se encuentra la Editorial Ivat SL, que paga un sueldo de 63.600 euros anuales a la mujer de Abascal, la influencerLidia Bedman (según desveló El Confidencial).
"Yo creo que Santiago tiene una deuda de gratitud con la familia Ariza y con la familia Méndez-Monasterio, que son las que le están permitiendo tener ese sobresueldo familiar a través de su mujer", indicaba esta semana en una entrevista a El Mundo el exvicepresidente de la Junta de Castilla y León, Juan García-Gallardo.
Editorial Ivat SL fue constituida en noviembre de 2017 por Gabriel Ariza. En 2024 declaró una facturación de 185.690 euros.
En enero de 2025, Ariza cedió el puesto de administrador único a Miguel Menéndez Piñar, que es nieto del que fuera dirigente de Fuerza Nueva, Blas Piñar (según han informado varios medios) y hombre de la máxima confianza del patriarca de Intereconomía. Un hombre de paja, lo denominan otras fuentes.
También tiene su sede en el mismo edificio de la calle Nicasio Gallego la sociedad Gestión y Desarrollo de Instituciones de Formación Superior SL (de nuevo, con Miguel Menéndez Piñar, como presidente y administrador único).
Según la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM), esta sociedad es la titular de la marca ISSEP Instituto Superior de Sociología, Economía y Política.
Se trata de la filial española de la escuela de formación fundada en Lyon por Marion Maréchal-Le Pen, sobrina de la líder de la extrema derecha francesa, Marine Le Pen.
El filósofo Miguel Ángel Quintana Paz dirige el centro de formación en España.
Además de la propia Marion Maréchal, su claustro de profesores incluye a los eurodiputados de Vox Jorge Buxadé y Juan Carlos Girauta, Julio Ariza (fundador de Intereconomía), José Javier Esparza (procedente también de Intereconomía), Javier Tebas (presidente de La Liga), Kiko Méndez-Monasterio y su sobrina, Rocío de Meer.
También son profesores titulares otros diputados de Vox: José Antonio Fúster (portavoz nacional), Carlos H. Quero (portavoz de Vivienda), Íñigo de Hoces y Manuel Mariscal Zabala.
El ISSEP ofrece a los cargos públicos de Vox descuentos para matricularse en sus cursos, con el fin de mejorar sus cualidades en oratoria, liderazgo y otras materias.
La sociedad que gestiona el ISSEP en España facturó 545.000 euros en 2023, y elevó esta cifra hasta los 714.000 euros en 2024.
En la firma del acuerdo para poner en marcha el proyecto en España, estuvieron presentes, junto a Marion Maréchal, Miguel Menéndez Piñar, Kiko Méndez-Monasterio y, de nuevo, Gabriel Ariza Rossy.
Gabriel Ariza Rossy (segundo por la izquierda), Marion Maréchal (centro) y Kiko Méndez-Monasterio (derecha), en la firma del acuerdo para poner en marcha el ISSEP en España.
Gracias a su presencia en las instituciones, Vox ya es una maquinaria que mueve más de 20 millones de euros al año. De ahí el suculento botín que, alegan sus críticos, acaba en las arcas de las empresas de la familia Ariza.
Según sus últimas cuentas auditadas, Vox gestionó en 2024 un total de 22,5 millones de euros. De esta cifra, 7,4 millones corresponden a subvenciones públicas para financiar las campañas electorales.
Otros 7,2 millones son las subvenciones que recibe el partido para gastos de funcionamiento, por sus resultados electorales, y 3,5 millones proceden de las aportaciones que recibe de sus grupos parlamentarios (en las Cortes, en los parlamentos autonómicos y ayuntamientos).
Del total, sólo 4 millones son de origen privado: 3,7 millones proceden de las cuotas de sus afiliados, y el resto de donaciones y actividades propias (como la venta de merchandising en los actos que organiza).
Con una particularidad. Vox declara que tiene 65.615 afiliados, pero menos de la mitad, 32.022, están al corriente del pago de sus cuotas.
En el mismo ejercicio 2024, Vox declaró que destina 5,1 millones de euros al pago de personal.
Esta partida incluye 662.658 euros para "retribuciones de los miembros del partido considerados como dirección".
Aunque la formación evita aclararlo, sus críticos sospechan que estos fondos están destinados a complementar los ingresos de dirigentes como Santiago Abascal o el secretario general, Ignacio Garriga (además del sueldo público que reciben como diputados).
Hay otra particularidad en estas cuentas. Al menos desde las elecciones de 2023, la dirección nacional obliga a los grupos parlamentarios de Vox en todas las cámaras autonómicas, ayuntamientos y diputaciones a firmar un convenio, por el que se comprometen a transferir a la sede de la calle Bambú más del 50% de la subvención ordinaria que reciben por su presencia en las instituciones.
A cambio, la dirección nacional de Vox se compromete a facilitar a sus grupos parlamentarios "apoyo y asesoramiento técnico, jurídico, estratégico y protocolario" (por ejemplo, para redactar enmiendas a los Presupuestos), así como cursos de formación para sus cuadros.
Borrador del convenio que la dirección nacional de Vox obliga a firmar a todos sus grupos parlamentarios en CCAA y ayuntamientos, para transferir a Madrid más del 50% de su subvención.
Esta estratagema, que el Tribunal de Cuentas ha cuestionado, permite engrosar las arcas de la dirección nacional de Vox para pagar los contratos a las empresas de la familia Ariza y financiar a la fundación Disenso, que preside Santiago Abascal y dirige Jorge Martín Frías (antiguo responsable del departamento de formación de la fundación Faes de Aznar).
Vox transfirió 2,5 millones de euros a la fundación Disenso en 2023 y otros 2 millones en 2024, según sus cuentas oficiales. En total, 9 millones de euros en los últimos años.
De esta cifra, alrededor de 865.000 euros anuales se destinan a financiar la web de La Gaceta de la Iberosfera, la antigua cabecera de Intereconomía traspasada por la familia Ariza a Disenso.
Las cuentas de Vox incluyen otro hecho singular. Durante los últimos años, el partido de Abascal ha recibido 9 millones de euros en créditos del MBH Bank húngaro (situado en la órbita de Viktor Orbán, el dirigente de la UE más próximo a Vladímir Putin).
El último, de 7 millones de euros, concedido para financiar la campaña de las Elecciones Europeas de 2023. Vox liquidó casi por completo este préstamo en 2024, tras cobrar la correspondiente subvención por los resultados obtenidos.
Se trata de préstamos concedidos con un tipo de interés "estratosférico", muy por encima de las condiciones de mercado, dice gráficamente un exdirigente del partido.
La dirección de Vox alega que tuvo que recurrir al MBH Bank de Hungría, porque los bancos españoles se negaban a financiar al partido. Pero no es cierto: cuando suscribió el citado crédito de 7 millones, el partido de Abascal tenía otros préstamos concedidos con dos entidades financieras españolas.
Vox asegura en sus cuentas oficiales haber liquidado casi por completo en 2024 el último crédito de 7 millones otorgados por el MBH Bank de Hungría.
De forma paralela a esta vía de financiación procedente de Hungría, Abascal rompe en el Parlamento Europeo con el grupo de Conservadores y Reformistas Europeos (ECR) encabezado por los Fratelli d'Italia de Giorgia Meloni, para liderar los Patriots, junto a los partidos de Orbán (Hungría) y Le Pen (Francia).
Pocos días antes de las elecciones de Extremadura, el PP se alió con el PSOE en el Congreso de los Diputados para pedir al Tribunal de Cuentas que audite las finanzas de Disenso, desde 2020 a 2025, ante las "sospechas sólidas" de que haya podido producirse un desvío irregular de fondos públicos.
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