Política andaluza
Vox vota 'no' a Juanma Moreno mientras amasa un pacto de GobiernoEl partido de Abascal hace una demostración de fuerza mientras acerca posiciones con el PP con la mirada puesta en la sesión del próximo jueves
Regala esta noticia Añádenos en Google Manuel Gavira se dirige a su escaño tras intervenir en el pleno. (EFE/José Manuel Vidal)Sevilla
30/06/2026 Actualizado a las 16:04h.La segunda jornada del debate de investidura de Juanma Moreno para la presidencia de la Junta de Andalucía ha certificado un guion parlamentario de distensión ... calculada. Aunque el portavoz del grupo parlamentario Vox, Manuel Gavira, ha confirmado el voto en contra de su formación en la primera votación de este martes, que se celebrará esta tarde, el tono, las réplicas y la sintonía estratégica exhibida entre el candidato del Partido Popular y el representante de Vox evidencian que el acuerdo de gobernabilidad no está lejos de materializarse.
El resultado de las urnas dejó al Partido Popular a solo dos escaños de la mayoría absoluta, un escenario que obliga a Moreno a buscar el respaldo explícito de Vox. En el PP andaluz parecen haber asimilado ya no sólo la posibilidad real de que Vox entre a formar parte del Consejo de Gobierno, sino también la necesidad de integrar de alguna manera algunos de los principios de sus socios potenciales, como el controvertido concepto de la prioridad nacional exigido por la formación ultra. Los populares hacen su propia lectura, alejado del criterio segregacionista impulsado por Vox, y consideran que esta prioridad, reformulada bajo el concepto de arraigo social y de residencia, ya opera de facto en el ordenamiento andaluz, dado que para acceder a la mayoría de las ayudas sociales de la Junta se requiere un mínimo de residencia legal. Esta asimilación técnica del discurso de Vox facilita el entendimiento y allana el camino institucional.
El discurso de Gavira ha estado enfocado principalmente en clave de política nacional: acordar con el PP para echar a Sánchez
Durante su intervención desde la tribuna, Manuel Gavira puso especial énfasis en la urgencia de acometer una profunda desregulación normativa y una remodelación orgánica dirigida a eliminar las trabas burocráticas y el gasto superfluo dentro de la administración autonómica. Este aspecto se perfila como una de las claves de la negociación para el futuro organigrama del Ejecutivo. Teniendo en cuenta los precedentes de otras comunidades autónomas como Castilla y León, Aragón o Extremadura, donde el PP entregó a Vox competencias específicas de desregulación, algunas miradas en Andalucía se dirigen hacia la actual estructura de la Junta, donde ya existe una cartera de Simplificación Administrativa que en la anterior legislatura estuvo en la órbita de Presidencia y que actualmente se encuentra incardinada en la Consejería de Hacienda.
Enfoque nacional
A pesar de que el marco del debate era estrictamente autonómico, el discurso de Manuel Gavira ha estado enfocado principalmente en clave de política nacional. El portavoz de Vox, una formación que aboga por la abolición de la España autonómica consagrada en la Constitución y que incluso carece de estructura andaluza, ha colocado de forma permanente el foco de su argumentación en que el pacto que se fragua en Andalucía no es un hecho aislado, sino una pieza fundamental y el camino necesario para expulsar a Pedro Sánchez del Palacio de la Moncloa.
Para Gavira, el próximo Gobierno andaluz debe configurarse como un bastión de lo que llama sentido común frente a lo que ha denominado de forma reiterada como la «mafia» del Gobierno central. Desde esta perspectiva, Vox justifica su exigencia de un pacto firme, con plazos y garantías de cumplimiento, como una muestra de que es posible construir una alternativa al Ejecutivo de Sánchez.
Por su parte, el candidato popular, Juanma Moreno, ha recogido el guante tras reconocer abiertamente que las últimas elecciones no arrojaron el resultado que deseaba configuraron un escenario donde las fuerzas políticas están obligadas a mantener un diálogo realista y sincero. El líder del PP ha agradecido explícitamente a Vox el esfuerzo de entendimiento y el hecho de haber modulado sus posiciones iniciales para favorecer el acuerdo. Asimismo, Moreno hizo explícitas alusiones a la defensa del sector primario y a la gestión migratoria, dos de los caballos de batalla tradicionales de Vox. El presidente en funciones ha defendido firmemente la preferencia comunitaria y la aplicación de cláusulas espejo a las importaciones agrícolas, al tiempo que ha endurecido su discurso contra la política de reparto de menores extranjeros del Gobierno central, calificándola de injusta y desleal con Andalucía.
Margen de 48 horas
El calendario parlamentario otorga ahora un margen de 48 horas hasta la segunda votación, un periodo que ambos líderes se han comprometido a exprimir al máximo. A su llegada al Parlamento, tanto Moreno como Gavira han confirmado a los medios de comunicación que las negociaciones «van bien» y que los equipos técnicos siguen trabajando intensamente. El tono general de la jornada invita a pensar que el voto negativo de Vox en esta primera sesión responde más a una necesidad de autoafirmación política y de demostración de fuerza que a la ausencia de la firma final del documento que a un bloqueo real de la investidura. Las intervenciones cruzadas demuestran que las dos formaciones han decidido guardar en el cajón los reproches del pasado para centrarse en un acuerdo que, según las declaraciones de los propios protagonistas, urge cerrar cuanto antes para que Andalucía cuente con un Gobierno pleno e inicie la legislatura sin más dilaciones.
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