Mujeres con burka en Kabul en 2021
Oriente Próximo Vuelven el burka y la represión talibán para las afganas: "España debe defender los derechos de las mujeres y legislar en contra"Varias mujeres han sido agredidas y detenidas en Herat pese a que llevaban el rostro y la cabeza cubiertos por el hijab. Las ONG denuncian un plan para reimponer el burka a la fuerza.
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María Inmaculada Balbás Publicada 28 junio 2026 01:19h Las clavesLas claves Generado con IA
"Siempre que una mujer adulta salga de su casa por necesidad, está obligada a ocultar su voz, rostro y cuerpo". Así reza la ley establecida en 2024 por los talibanes en Afganistán. En Herat, la segunda ciudad más grande del país después de Kabul, estalló a comienzos de junio una de las primeras protestas desde que estos retomaron el poder del país en 2021.
Decenas de hombres y mujeres salieron a las calles en señal de protesta por la última oleada de detenciones de mujeres, arrestadas por infringir los estrictos códigos de vestimenta.
Según denunciaron medios locales y organizaciones civiles afganas, las autoridades apalearon y dispararon armas de fuego contra los manifestantes. Se desconoce el número total de heridos, y estos han tenido que buscar atención médica de forma clandestina por miedo a ser arrestados.
La hermana de Amal Khalil, la periodista a la que mató Israel en Líbano: "Lo último que nos dijo fue 'estoy bien'. Era mentira"La Jefatura de Policía de Herat ha defendido la actuación de sus patrullas como una obligación legal frente a lo que definieron como un grupo de "alborotadores" que protestaban contra un precepto islámico protegido bajo "obligación divina", según informó EFE. Los talibanes no hicieron referencia al presunto uso de armas de fuego contra los civiles.
Be Naam (nombre ficticio para proteger su identidad), afgana de 22 años originaria de Kabul y refugiada en España, afirma que los contactos que tiene en Herat le han descrito un clima tenso y lleno de temor en los últimos días, en que las familias no están dejando salir a las mujeres de sus casas por miedo a nuevas detenciones y secuestros.
Según cuenta, no ha habido nuevas protestas tras el extenso despliegue militar.Se desconoce totalmente el paradero de las mujeres detenidas la semana pasada y lo que será de ellas. Estas mujeres, según ha sabido Naam, estaban totalmente cubiertas. Pese a todo, fueron acusadas de incumplir con el código de vestimenta femenino.
Arrestadas por "un hijab inadecuado"
Según denunció la ONG Femena y recogió el diario El País, por lo menos 48 mujeres fueron privadas de su libertad por, según las autoridades, "portar un hijab inadecuado" tras el endurecimiento de las leyes.
Estas redadas fueron llevadas a cabo tras una advertencia emitida por el 'Departamento para la Propagación de la Virtud y la Prevención del Vicio' de los talibanes. Ese organismo aseguró que las mujeres que aparecieran en público sin cumplir con los requisitos, incluidas aquellas que mostraran su rostro o usaran maquillaje, serían detenidas.
Según la ley de vestimenta aprobada en 2024, las mujeresen teoría podrían elegir entre el burka, niqab, chador o hiyab, pues van totalmente cubiertas. Sin embargo, el burka es la prenda favorita y recomendada por los talibanes ya que oculta también los ojos tras una especie de rejilla de tela. Los ojos son la única parte del rostro que queda visible con el niqab.
Una mujer cubierta con burka en el mercado de Ka Faroshi en Kabul.
Por ejemplo en Kabul, según cuenta a EL ESPAÑOL la refugiada, la prenda más usada es el niqab y el hijab con mascarilla que tapa nariz y boca. Según denuncian distintos testigos de Herat,en la práctica las últimas detenciones buscan imponer el uso del burka mediante el terror.
Las leyes respecto a la vestimenta penalizan no solo a las mujeres que las incumplen. También a sus parientes masculinos, lo que provoca que se conviertan en cómplices de este férreo sistema de control por miedo a represalias.
Un apartheid de género
Afganistán volvió a aparecer tímidamente en las noticias cuando en octubre de 2024 el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) dictaminó que los Estados miembros de la Unión Europea podrían limitarse, a partir de ese momento, a tener en cuenta el sexo y nacionalidad de las afganas para otorgarles el asilo.
La UE considera que las medidas discriminatorias del régimen talibán contra las mujeres constituyen actos de persecución. Naciones Unidas y Human Rights Watch van un paso más allá y hablan de un "apartheid de género".
Naam afirma estar de acuerdo con este término. "Lo de no llevar bien el velo es una excusa. Es parte de un plan sistemático para eliminar a las mujeres de la sociedad".
El tribunal sostuvo que Afganistán les priva de cualquier protección jurídica contra la violencia de género, la violencia doméstica y el matrimonio forzado; las leyes las obligan a cubrirse el cuerpo y rostro por completo; se les restringe el acceso a la asistencia sanitaria; se limita su acceso a la educación y se les excluye de la participación en la vida política.
Por supuesto, también tienen prohibido trabajar, salvo en contadas excepciones como el sector de la salud (las mujeres no pueden ser atendidas por médicos hombres) y no pueden salir solas a la calle sin el acompañamiento de un mahram, un pariente cercano masculino.
La ginecóloga Malalai Rahim Faizi, la primera doctora a la que los talibanes permitieron trabajar en el Hospital Malalai Zizhanton de Kabul.
Por poner otro ejemplo, cuando los talibanes llegaron al poder, sustituyeron el Ministerio de la Mujer por el citado 'Departamento para la Propagación de la virtud y la Prevención del Vicio'.
El burka en España
Tras la retirada de tropas españolas en junio de 2021 y la toma del poder por parte de los talibán en agosto de ese mismo año, España y Afganistán no tienen relaciones diplomáticas. El país asiático no cuenta con embajada en nuestro país.
Una propuesta conjunta de PP y Vox buscó en febrero de este año que se aprobase en el Congreso una ley que prohibiera el uso del burka y el niqab. La propuesta proponía multas desde los 600 euros hasta los 30.000 en caso de reincidencia.
Esta fue tumbada por Junts xCat al grito de “ni burka ni Vox” por lo que no salió adelante. Apenas un par de meses después, la propia formación catalana lanzó una nueva propuesta de ley con la misma prohibición, añadiendo con el veto de estas prendas el traspaso de competencias de seguridad a Cataluña, lo que provocó la negativa de la derecha esta vez.
Las otras formaciones de izquierda rechazaron apoyar a sus socios alegando que esta ley supondría expulsar del espacio público a las mujeres que las usan, voluntaria o forzosamente. Sin embargo, esto supone un conflicto moral, dado que también defienden la libertad de culto.
A pesar de que el uso del burka y el niqab es anecdótico en España y su uso esté ligado a personas extranjeras, el PP de Madrid aprobó la propuesta de Vox. Desde febrero de este año en el municipio de Alcalá de Henares, de 200.000 habitantes, está prohibido llevar el burka y el niqab dentro de edificios del ayuntamiento.
Este tipo de leyes no son nuevas en Europa: Francia fue el primer país en prohibirlo en 2010, y más tarde Suiza, Bulgaria o Dinamarca, entre otros, también emitieron leyes que vetaban su uso.
La licenciada en Derecho Mercedes Espadas declara que en España "debemos exigir la libertad para las mujeres" dado que en este país gozan de unas libertades y unos derechos "que hemos luchado mucho por conseguir".
Por eso, opina que este tipo de prendas "no tienen cabida en un país como el nuestro" y que "hay que seguir luchando para mantener esos derechos y la dignidad de las personas", y una forma de hacerlo es "a través de la ley".
Mujeres en un mercadillo de Kabul en 2022 llevando hijab o incluso el rostro al descubierto.
Por eso afirma estar a favor de "legislar en contra de poder mandar en la vestimenta de la mujer, como si estas fueran objetos que se pudieran poseer", concluye.
Cinco años de poder talibán
El 15 de agosto de 2021, los talibán tomaron Kabul, la última de las ciudades de Afganistán en caer, mientras que el ejército de los Estados Unidos abandonaba el país y el personal extranjero de las embajadas huía de la ciudad.
El hasta aquel momento presidente del país, Ashraf Ghani, también huyó. La bandera tricolor fue sustituida por la bandera blanca con letras en pastún de la milicia islámica.
El entonces presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, anunció la retirada de tropas americanas que llevaban en el país desde 2001, en la que definió como "la guerra más larga de Estados Unidos".
La invasión americana de Afganistán comenzó el 7 de octubre de 2001, pocas semanas después del 11-S, tras descubrir que Osama Bin Laden se ocultaba en el país. La invasión en curso desde aquel entonces contuvo a los talibanes durante dos décadas, que llevaban en el poder desde 1996 tras ganar la guerra afgano-soviética.
Aunque durante la invasión americana se dieron ciertos avances en derechos de la población civil, la periodista Mónica Bernabé, que vivió durante ocho años en Afganistán durante ese periodo y es autora del libro Afganistán: Crónica de una ficción describió precisamente con esa palabra el país: Ficción.
"Era una ficción todo lo que Estados Unidos nos vendía sobre Afganistán: ni se había instaurado una democracia, ni las mujeres tenían derechos, ni el Ejército afgano tenía capacidad para frenar el avance de los talibanes, como ha quedado demostrado en los últimos días", declaró a los medios tras el 15 de agosto de 2021.
El mundo no olvidará las dramáticas imágenes del aeropuerto de Kabul que dieron la vuelta al mundo después de esa fecha.En ellas, cientos de personas intentaban subirse, desesperadamente y a la fuerza, a los aviones que estaban a punto de despegar. No era para menos. La vuelta de los talibán supuso un retroceso en materia de derechos civiles.
Padre Pierre, el mártir de Kleya: se negó a evacuar cuando Israel invadió Líbano y murió bajo las bombas ayudando a sus vecinosDesde ese momento, sólo un par de universidades como la Americana de Afganistán y escuelas clandestinas siguen en funcionamiento para las mujeres, que desde entonces tienen prohibido asistir a clase después de sexto grado.
A todo esto se suma la guerra abierta que mantiene con Pakistán desde el 27 de febrero de este año, cuando el país vecino bombardeó, entre otras áreas, la ciudad de Kabul y Kandahar. Sin embargo, este conflicto pronto quedó opacado por la guerra iniciada en oriente medio al día siguiente.
Tras el revuelo mediático inicial, pronto el mundo se volvió a olvidar de Afganistán. Hasta ahora que los afganos, hombres y mujeres, están recuperando el valor de salir a manifestarse a pesar de la brutal represión del régimen.