Williams afronta 2026 con el convencimiento de que constituirá un nuevo avance.
James Vowles ha analizado la situación de Williams de cara al comienzo del nuevo periodo reglamentario. El equipo británico se enfrenta a una “hoja en blanco” mientras consolida su regeneración.

2026 supone un reto mayúsculo para todos los equipos, pero cada uno tiene sus propias circunstancias y obstáculos que superar más allá del nuevo reglamento.

Por ejemplo, Aston Martin debe hacer frente a muchas novedades en poco tiempo, así como a la llegada de Honda y su consiguiente transformación en equipo oficial. En el caso de Williams, el reto consiste en afrontar una normativa que cambiará los coches por completo mientras continúa avanzando en su proceso de regeneración.

«Hemos cambiado más en 2025 que en 2023 y 2024, pero la empresa también está preparada para ello»

Pros y contras del nuevo reglamento

El hecho de tener que hacer frente a un reto técnico tan complejo en pleno proceso de crecimiento resulta inconveniente, ya que no es posible optimizar todos los recursos. Sin embargo, también plantea oportunidades que pueden acelerar el progreso.

«Creo que es más difícil encontrar rendimiento cuando estás limitado por una forma de pensar o una estructura previa, mientras que 2026 es simplemente una hoja en blanco, lo que permite abordarlo de una manera muy diferente», comienza explicando James Vowles en declaraciones a Autosport.com.

«Pero no creo que sea una prueba de fuego. Pienso que es simplemente una continuación del camino. En todo caso, la oportunidad de descartar algunas cosas y empezar de nuevo nos da una pequeña ventaja», añade el director del equipo Williams.

2025 solo ha sido un adelanto

En 2025, Williams experimentó un notable avance en lo deportivo, ascendiendo hasta la quinta posición del campeonato de constructores. Algo que llena de confianza a Vowles, aunque más que por el resultado en sí, por las circunstancias en las que se produjo.

«Solo dedicamos un par de semanas de desarrollo aerodinámico al coche de 2025 durante el año», recuerda Vowles. «En lo que hemos estado trabajando es en: “¿Tenemos el equilibrio adecuado? ¿Tenemos la forma correcta de trabajar los neumáticos? ¿Tenemos la forma correcta de comunicarnos con los pilotos? ¿Tenemos las herramientas diferenciales adecuadas?”».

James Vowles, director del equipo Williams«Todo esto es gratuito. Simplemente, se trata de usar un producto de una manera diferente a como lo hacíamos antes, amplía el ingeniero británico. «Gran parte del rendimiento que estaba bloqueado ha surgido de eso, y es en lo que me he centrado».

De hecho, Williams logró terminar la temporada en gran forma gracias a la optimización del trabajo realizado en los circuitos y sin implementar mejoras en el monoplaza. Un detalle que permite al equipo validar su progreso.

«Es lo que me gusta de nuestro deporte. Te limitas de alguna manera al no implementar más desarrollo en este coche, pero tienes libertad cada fin de semana para salir y probar algo diferente», analiza James Vowles.

«Siempre que esté respaldado por la lógica y tenga un mecanismo basado en datos, puedo apoyarlo y probarlo. Y eso es lo que hemos estado haciendo, y está funcionando. Se pudo ver a lo largo del año cómo, a pesar de que el coche no cambió, avanzamos», celebra.

Contabilidad honesta

Mientras Williams mejora en los circuitos y la fábrica a través de la actualización de las herramientas y la mejora de los procesos, James Vowles trabaja también en algo difícil de detectar, pero clave a la hora de alcanzar el éxito: la cultura ganadora.

A este respecto, Vowles apunta que «es muy fácil elaborar un informe que diga que he aumentado dos décimas de rendimiento esta semana en X, Y y Z; sin validación, sin respaldo, sin verificación».

«Y, de hecho, lo que hacemos ahora son comprobaciones rigurosas, revisadas por pares, sobre qué rendimiento estamos mejorando, cómo lo estamos mejorando, y es lo que yo llamo una contabilidad honesta y correcta», prosigue.







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«En aerodinámica, con demasiada frecuencia se produce algo llamado deriva, y hay dos maneras de abordarla. Puedes simplemente decir: “Ese es nuestro nuevo punto de referencia”. O decir: “No, he perdido un punto y lo voy a recuperar”», expone el británico.

James Vowles fue parte importante del éxito de Mercedes en la era híbrida y, por tanto, sabe bien que para innovar es imprescindible promover la audacia y eliminar la tendencia a buscar culpables cuando las cosas van mal.

«Aquí somos muy buenos haciendo lo que considero una contabilidad honesta, gracias a la seguridad psicológica y a la confianza en la cultura que lo motiva», continúa explicando James Vowles.

«Les estoy dando muchos detalles, pero en realidad el mayor cambio es que tenemos una cultura preparada para más. Sabemos que aún no estamos al nivel de [aspirar] a un campeonato, pero ese autoexamen nos permite ser más fuertes», afirma.

Williams ya no sobrevive, avanza

Durante años, el equipo británico se limitó a sobrevivir en la Fórmula 1, razón por la cual llegó a un punto en el que toda la organización quedó obsoleta. James Vowles trabaja en cambiar eso desde su llegada en enero de 2023 y ha sido en el último año cuando los beneficios han comenzado a ser tangibles.

«Como organización, el primer cambio que se realiza es difícil, pero luego uno se vuelve más ágil y adaptable a medida que ve que el cambio es beneficioso», exclama Vowles.

«Así que, de hecho, diría que, a nivel global, hemos cambiado más en 2025 que en 2023 y 2024, pero la empresa también está preparada para ello. Y ahora tenemos una situación realmente interesante: la empresa se pregunta: “Bien, ¿qué sigue? ¿Qué más podemos hacer? ¡Vamos!”. Es genial. Y ahora tenemos que avanzar más rápido que antes», concluye.

En 2026, Williams buscará seguir progresando a nivel interno, al tiempo que se consolida en el top 5 del campeonato. ¿Lo conseguirá?