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Reportajes Éxito y doble juego en la OCON-Sur: protegían a sus amigos de infancia del clan de los Ariza a cambio de informaciónEl jefe del extinto cuerpo de élite de la Guardia Civil, David Oliva, y un oficial con mando en el grupo operativo, Javier Fuentes, se enfrentan a un juicio con jurado popular acusados de cohecho y revelación de secretos.
Más información:La Fiscalía Antidroga pide seis años de cárcel para el ex jefe de Antidroga en el Estrecho
Laura Garófano Publicada 2 mayo 2026 01:06hMientras recibían condecoraciones y daban golpes históricos al tráfico de drogas en el Estrecho, mandos de la OCON-Sur habrían estado jugando a dos bandas. Eso es lo que cree la Fiscalía Antidrogay Asuntos Internos de la Guardia Civil, dentro de una instrucción judicial llevada a cabo por la sección 29 de la Audiencia Provincial de Madrid.
Los juzgará por cohecho y revelación de secretos, en un juicio que contará con un jurado popular.
En el ojo del huracán está David Oliva, el jefe del extinto cuerpo de élite contra el narco cuyo nombre, en el Campo de Gibraltar, inspiraba tanto respeto como temor; su subordinado, Javier Israel Fuentes, entonces teniente y jefe de la división de OCON en Castellar de la Frontera (Cádiz), y otro agente, entonces en Asuntos Internos, David Bernal.
Para cada uno de ellos piden penas de prisión de 6 años y medio, cinco años y tres años y medio, respectivamente
La Fiscalía y Asuntos Internos coinciden además en sus vínculos con un clan de narcos: los Ariza, asentados en Bolonia (Tarifa). Oliva, como Fuentes, presuntamente se habría concertado para colaborar con este clan, a quienes se supone que también debían investigar.
Lo que supuestamente hacían, según la investigación, era valerse de su cercanía a los Ariza para recabar información para acabar con otros clanes a cambio de cierta inmunidad
La tesis de la Fiscalía Antidroga es que Oliva y su círculo íntimo, especialmente el teniente Javier Israel Fuentes, cruzaron una línea. Presuntamente, se concertaron con el clan de los Ariza para ofrecerles protección a cambio de información. El mecanismo era que los Ariza entregaban a la competencia a OCON-Sur y Oliva colgaba los éxitos en su solapa.
El contexto
En 2018, la situación en el Campo de Gibraltar era crítica: los narcos campaban a sus anchas, alijando droga a plena luz del día y llegando a asaltar hospitales con armas de fuego para rescatar a sus lugartenientes. Fue el detonante para que el Ministerio de Interior pusiera en marcha el Plan Especial de Seguridad para el Campo de Gibraltar.
Como medida estrella, hubo un refuerzo inédito en efectivos y recursos económicos, tanto para la Policía Nacional como en la Guardia Civil. Fue así como nació el Organismo de Coordinación de Operaciones contra el Narcotráfico (OCON-Sur) una unidad de la Guardia Civil creada con carácter temporal que fue desmantelada en 2022, cuando ya Asuntos Internos investigaba a su cúpula.
Algecireño y criado en Pelayo, un núcleo poblacional a 7 kilómetros de Algeciras y a 14 de Tarifa, el primer destino como agente de la Guardia Civil de David Oliva fue Barbate. Luego pasó por la EDOA (Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga) y posteriormente en la Policía Judicial, en la Comandancia de Cádiz.
Por su brillantísima hoja de servicios y sus exitosas operaciones antidroga en los destinos por los que había pasado, lo fueron a buscar a Málaga para ofrecerle liderar esa unidad de élite.
OCON-Sur estuvo compuesta por 150 agentes seleccionados por el propio Oliva, disponibles 24 horas los 7 días de la semana. Todos en comisión de servicios. Ello implicaba una mejoradísima remuneración económica y también una estrategia tan simple como lógica: evitar, en la medida de lo posible, filtraciones locales.
Su misión era desmantelar los clanes de la droga y asfixiar logísticamente a las mafias, incautando narcolanchas, combustible y dinero. Con especial hincapié en lo que más daño podía hacerles a corto, medio y largo plazo: el blanqueo de capitales y el inmovilizado de recursos económicos.
Lo consiguieron, y no solo por las cifras de detenciones e incautaciones. Fueron capaces de restituir el principio de autoridad, perdido hasta 2018.
Interior desmantela la unidad de élite contra el narco de la Guardia Civil en Andalucía tras 4 añosPero el éxito del OCON-Sur empezó a verse empañado. Primero, por las críticas del sector jurídico, que empezaron a cuestionar los métodos utilizados y las detenciones efectuadas, que bordeaban el régimen legal del procedimiento.
Luego, por el enorme coste económico que suponía OCON-Sur. Mantener a 150 agentes en comisión de servicio, con dietas y pernoctaciones continuas, era muy costoso para el Ministerio de Interior.
La investigación
"A partir del año 2011, el Servicio de Asuntos Internos de la Guardia Civil empezó a recibir diversas informaciones que ponían de manifiesto que los acusados pudieran estar favoreciendo el narcotráfico a cambio de dinero", apunta la Fiscalía inicialmente en su escrito, esto es, 7 años antes de que se creara OCON-SUR.
No sería hasta el 15 de noviembre de 2019 cuando el SAI, "con la finalidad de comprobar las informaciones referidas (...) inició una investigación al respecto bajo el nombre 'Operación Varea'", en referencia a la técnica de recolección de las olivas... y al apellido del jefe de la unidad de élite.
Aquella investigación se archivó, pero de ese proceso surgieron indicios que derivaron en otra causa penal por delitos de revelación de secretos y cohecho.
Es esta, iniciada por Asuntos Internos, e incorporada al auto judicial que imputa ahora esos delitos de cohecho y revelación de secretos, la pone en la diana la amistad del teniente Javier Fuentes y del líder del Clan de los Ariza, David Verdejo Ariza.
Balizas ilegales, arresto de inocentes... Las 'irregularidades' que acabaron con OCON-Sur, el cuerpo de la Guardia Civil para controlar al narcoLa investigación recoge que el entonces teniente Fuentes incluso viajó a Punta Cana y Estambul con David Verdejo, figura clave de los Ariza. También acudió al bautizo,en calidad de padrino, del hijo de Verdejo en la Finca 'El Toreo', propiedad del clan.
"Javi se crío en Tarifa y estuvo en la escuela con varios de ellos y, desde entonces, tiene una lógica amistad. Él nunca lo ha ocultado, pero creo que siempre ha sabido separarla de sus obligaciones profesionales", cuenta a EL ESPAÑOL un veterano agente que asevera que el teniente, que hoy es capitán "está muy seguro" de poder demostrar su inocencia.
Pregunta.– Dice el auto que los Ariza eran confidentes, y que daban información de todos los demás clanes a cambio de cierto trato de favor.
Respuesta.–Eso, digan lo que digan, siempre suele ser así... Aunque el favor solo se traduzca en que mientras tienes trabajo contra otros, no mires a tu confidente por falta de tiempo. Moralmente puede que no sea lo más correcto, pero no existe otro modo. Sobre todo si el confidente es muy bueno y te permite llegar, o tener información, que te haga llegar donde no podrías de ninguna otra forma.
Los orígenes de David Oliva, criado en Pelayo, y los de Javi Fuentes, que creció en Tarifa y la pedanía de Bolonia, fueron un plus para su labor investigadora: conocían perfectamente el paño.
"Hay narcos en Bolonia y narcos en Pelayo, pero nunca se han mezclado unos con otros... Lo de Pelayo trabajan en el tramo de Tarifa a Algeciras. Y los de Bolonia entre Tarifa y Zahara de los Atunes", cuenta un agente con un amplio conocimiento en la lucha contra el narco en la provincia.
En la documental de la investigación judicial figura que Fuentes incrementó su patrimonio entre 2005 y 2022 con 6 viviendas, 5 garajes y una reforma de 180.000 euros. También figura como apoderado en dos sociedades, una inmobiliaria y otra, turística, además de un local en Barbate. Aunque nada de su patrimonio, según aseveran distintas fuentes a EL ESPAÑOL, le ha sido ni intervenido ni inmovilizado judicialmente.
"Javi Fuentes estuvo un tiempo destinado en Ceuta varios años, y allí un guardia civil gana mucho más dinero, casi 2.000 euros más que en la península", inciden otra de las fuentes consultadas.
Luego estuvo en OCON-Sur, en régimen de comisión de servicios, con un muy buen sueldo. "Vive de manera austera, y una hormiguita", apostillan, en referencia a que "ha sabido invertir bien. Lo primero que hizo fue comprarse una casa. Además, su familia tiene dinero".
La ‘rebelión’ del OCON-Sur contra Marlaska: el 95% respaldó al polémico comandante Oliva"Javi es muy inteligente y allá por 2010 hizo su primera inversión. Desde entonces, con la ayuda de su padre, no ha parado de vender y comprar". Su padre, José Fuentes, fue profesor, y posteriormente, entre 1995 y 1999, alcalde de Tarifa por la Tarifa Agrupación Independiente Popular (TAIP).
Según ha podido saber EL ESPAÑOL, al dejar la política le surgió una oportunidad profesional que no desaprovechó: se convirtió en el representante en Panamá de una empresa de la industria eólica. "Por eso a él lo ha ayudado mucho su padre para realizar inversiones".
Otra fuente consultada, experta en narcotráfico, reflexiona: "Con lo fácil que sería que, antes de darle un destino a determinados jefes, que presentaran un informe patrimonial de manera voluntaria y que luego justifiquen los incrementos de patrimonio. Es muy fácil, el que tenga que justificar que justifique, que luego pagamos todos".
Asuntos Internos
Cuando Asuntos Internos de la Guardia Civil logró permiso judicial para intervenir las comunicaciones, se encontraron con otra derivada. En el móvil delteniente Javier Fuentes aparecieron pruebas de que Olivapresionaba a otro guardia, David Bernal, destinado en Asuntos Internos y también investigado en la causa.
Le pedía que descubriera si el propio cuerpo estaba investigando sus vínculos con el narco, y que le informase. A Bernal, que acababa de ser padre, estaba destinado en Madrid y casado con una andaluza, le ofreció a cambio un codiciado puesto en OCON-Sur, por estar excelentemente remunerado. Un puesto que, finalmente, obtuvo.
De este supuesto tráfico de información reservada es de donde la Audiencia Provincial de Madrid le imputa a David Oliva el presunto delito de cohecho.
Es además, uno de los motivos que provocó el desmantelamiento de OCON-Sur, además de los vínculos, según los investigadores, con el clan de los Ariza como confidentes de privilegio, dentro de unas pesquisas que cuentan con conversaciones de mensajería e intervenciones telefónicas y que fundamentan el presunto delito de revelación de secretos.
La investigación de Asuntos Internos descubrió que la cúpula de la unidad podía estar comprometida.
Cuando el Ministerio del Interior disolvió la unidad en 2022, se intentó construir un relato mediático, acusando a Fernando Grande-Marlaska de desmantelar la lucha contra el narco por intereses oscuros.
Sin embargo, el auto de la Audiencia Provincial de Madrid ha despedazado esa narrativa: habrá juicio, habrá jurado popular y habrá pruebas que nada tienen que ver con la política.
Este otoño, un jurado popular tendrá que decidir si Oliva y sus hombres fueron héroes genuinos o si, como apunta la Audiencia, se valieron para lograrlo de servir como los socios más valiosos que un clan de narcos del Estrecho tuvo jamás.