Jueves, 07 de mayo de 2026 Jue 07/05/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Política

Y Rego se tragó las "inducciones" de Juana Rivas a su hijo para reformar la Ley de Infancia

Y Rego se tragó las "inducciones" de Juana Rivas a su hijo para reformar la Ley de Infancia
Artículo Completo 1,259 palabras
La modificación normativa prohíbe invocar el síndrome de alienación parental Leer

España entera había vuelto la mirada el pasado mes de agosto de nuevo hacia Maracena (Granada) -al igual que en 2017-, cuando la ministra de Infancia y Juventud, Sira Rego, salió del domicilio de Juana Rivas, que mantenía en ese momento retenido a su hijo pequeño frente a las órdenes judiciales, y declaró: "He visto a los menores. Tienen miedo de su padre. La Justicia debería protegerles. Les estamos abandonando. No podemos abandonar a Daniel", decía en referencia al pequeño.

Así que el martes pasado, al presentar su reforma de la Ley de Infancia, que obliga a que se escuche siempre a los menores en caso de divorcio, sea cual sea su edad y madurez, y a que no se otorgue la custodia compartida cuando existan "indicios" de daño emocional -favoreciendo implícitamente a las autodenominadas "madres protectoras", que suelen invocar ese argumento-, Rego sacó pecho. Comenzando su alocución, en rueda de prensa, nada menos que con la siguiente frase: "Debemos pedir perdón a todos los niños a que hemos fallado hasta ahora".

En realidad, en cuanto ella misma volvió a Madrid tras visitar a Rivas y sus hijos, Daniel, el menor, a quien vio "aterrorizado" ante la sola idea de volver con su padre, fue obligado a volver a Italia con su progenitor, Francesco Arcuri, y vive desde entonces "feliz" con él, como aseguran sus profesores y todo su entorno, y como ha declarado recientemente la trabajadora social que lleva 7 años asistiendole en Cerdeña.

Además, de remate, Daniel, como ha informado repetidamente EL MUNDO, ha confiado a su entorno estar harto de las "manipulaciones" de su madre "y las amigas" de esta cada vez que viaja a Granada o simplemente esta a su merced, siempre para que acuse a Arcuri de malos tratos. El premio: "Salvar a mamá", han explicado varios profesionales de la salud mental, y han certificado tres sentencias civiles italianas de 2019, 2023 y 2025.

Es decir: el mismo niño que el 25 de julio pasado gritaba ante los medios de comunicación, de forma muy evidentemente forzada, "Mi padre me va a matar", a la puerta del Punto de Encuentro Familiar de Granada, donde fue dejado por su madre y por su consejera Francisca Granados, directora del Centro de Atención a la Mujer de Maracena, que le llevaban allí para la devolución -ese día frustrada- a su padre, volvió a ser el crío "tranquilo y feliz" de siempre en cuanto regresó con Arcuri -y con sus amigos de Cerdeña, de los que Rivas le separó en esos 7 meses de nueva presunta sustracción-.

"No se ha escuchado a Daniel", decía entonces Rego. En realidad, tanto a Daniel como a su hermano Gabriel las justicias española e italiana llevan años escuchándoles. Pero negándole la razón a ella, e incluso condenándola y obligándole a tratarse para no dañarles.

Singularmente el tribunal civil de Cagliari que regula las relaciones familiares de los Arcuri Rivas con sus padre desde 2017, y que siempre lo ha tenido tan claro que en enero de 2025, cuando Rivas envió un vídeo de Daniel denunciando presuntos abusos de Arcuri para justificar que el niño se quedara con ella en Granada, le ordenó que el menor volviera a Italia inmediatamente con la frase: "Nada ha cambiado".

Es decir: la corte había hecho una excepción permitiéndole llevarse a su hijo a España por Navidad, a pesar de las "inducciones" anteriores, dándole un voto de confianza a la madre... pero la cabra había vuelto a tirar al monte.

El pequeño en concreto lleva años denunciando, cuando se le pregunta, esas "inducciones" maternas, e incluso poniendo nombre a las amigas de su madre que participan en ello.

También ha escuchado la Justicia, tanto en España como en Italia, a Gabriel, el mayor, a quien de hecho se permitió ir a vivir a España con su madre tras decidirlo él, según los profesionales forenses italianos por haber 'comprado' el victimismo de Rivas. Pero nada podía evitar, razonó el tribunal y aceptó Arcuri, que un chico de 16 años viva donde quiera, en su caso por preferir el "estilo educativo", más laxo, de su madre.

Lo que no se ha hecho es creerle. En 2018, Abc publicó tres cartas en que Gabriel denunciaba abusos de su padre que los tribunales italianos consideraron "increíbles", de los que no había prueba ninguna, que contradecían todo lo observado por los profesionales, y respecto de los que, además, el chico admitió a la trabajadores social antedicha que eran falsos, como ella ha vuelto a declarar ante la Justicia hace escasamente mes y medio.

El propio Daniel ha explicado ahora en Italia a los profesionales que le atienden que su hermano mayor fue uno de los principales actores de las presuntas manipulaciones que sufrió, por parte del entorno de su madre, en 2025 en Granada.

Gabriel se quedó con su hermano aquel 25 de julio dentro del Punto de Encuentro Familiar y, como contó este diario, su actitud obstruccionista fue lo que impidió la entrega de Daniel a Arcuri aquel día. En cuanto se le entregó el menor al progenitor, apenas horas despues, el hijo, que horas antes se escondía en un baño del juzgado y le pegaba una patada a un policía, abrazaba con normalidad al padre, como pudo comprobar 'in situ' este diario.

Todos los profesionales jurídicos envueltos en pleitos de Familia conocen el concepto "conflicto de lealtades", según el cual el hijo de padres divorciados tiende a querer satisfacer a ambos, diciéndoles habitualmente lo que el piensa que cada uno de ellos quiere oír. De ahí la extrema complejidad de las decisiones forenses y judiciales en este campo, que viene ahora a desnivelar la reforma propuesta por Rego. Y el posible uso interesado, cuando no doloso, de ellas. Incluso en las narices de la ministra.

La reforma prohíbe que se invoque el Síndrome de Alienación Parental en estas causas, al haber negado su existencia la OMS. Lo que nadie en los juzgados de Familia españoles niega es la posibilidad de que un progenitor manipule a su hijo, sin categorización científica de por medio. Básicamente, porque es habitual que se observen casos, regularmente, en sala.

La propia Juana Rivas lo hace, al argumentar en Italia aquello que niega en España: según su defensa, Daniel no denuncia en Cerdeña los mismos daños que sí en España porque en la isla está con su padre, que le atemoriza e influencia. La posible inducción es, pues, reversible: una vale, la otra no.

María Sevilla, presidenta de Infancia Libre, compareció en 2017 en el Congreso, invitada por Podemos, con una camiseta con el lema: "Los niños no mienten, los abusadores sí".

En ese momento, Sevilla, que meses después huiría con su hijo en cuanto los jueces le dieron la custodia del menor al padre -y que al igual que Rivas fue luego indultada por este Gobierno-, ya había denunciado a los psicólogos forenses que la veían un peligro para su vástago.

El problema, zanjaron los profesionales involucrados en el caso, no era que escucharan o no al menor, cosa que por supuesto habían hecho. El problema era que no le daban la razón a ella.

Fuente original: Leer en El Mundo - España
Compartir