Yolanda Díaz, este miércoles en el Congreso, durante la sesión de control al Gobierno. EFE
Política Yolanda Díaz traslada toda la presión de la unión de las izquierdas a Pablo Iglesias tras renunciar a encabezar SumarLa vicepresidenta no repetirá como cabeza de lista de Sumar, coalición a la que deja sin sucesor a la vista. Moncloa impulsa a Bustinduy y Podemos sigue desmarcándose de posibles acuerdos.
Más información: Yolanda Díaz renuncia a liderar la nueva alianza de Sumar: "No seré candidata a las elecciones generales de 2027"
Rubén Fernández Publicada 26 febrero 2026 02:43hLas claves nuevo Generado con IA
Faltaban casi tres horas para que Yolanda Díaz publicara su carta anunciando que no sería la candidata del "frente amplio" que preparan los partidos a la izquierda del PSOE, cuando la bancada de Sumar se levantó a ovacionar a la vicepresidenta segunda tras su enfrentamiento con el popular Jaime de Olano.
En ese momento, el secretario general del PP, Miguel Tellado, expresó: "Señora Yolanda Díaz, no se haga ilusiones. A mí, este aplauso me ha sonado a despedida", un vaticinio que se cumplió al mediodía, cuando publicó su carta en BlueSky.
La marcha de Díaz deja más incógnitas que certezas. En especial, quién será el nuevo líder de la izquierda y si la izquierda del PSOE podrá reagruparse en una sola candidatura.
La presión en favor de la unidad no ha hecho más que empezar. Este mismo miércoles, antes de conocerse la renuncia a encabezar las izquierdas, ElDiario.es publicaba una encuesta que dice que una candidatura de Sumar, Podemos, ERC, EH Bildu y BNG, lo que viene a ser la idea del portavoz de ERC Gabriel Rufián, casi empataría con Vox como tercera fuerza y amenazaría la mayoría del bloque PP-Vox.
Esa idea de frente común ha concitado, en cambio, una oposición total tanto por parte de los partidos separatistas - ERC, Bildu o BNG- como de las izquierdas presentes en toda España -IU, Sumar o Podemos-
Yolanda Díaz pone fin a uno de los fenómenos políticos más rutilantes y efímeros de la última década, dilapidando en tiempo récord un caudal político inédito tras llegar a la vicepresidencia del Gobierno y convertirse en una de las ministras más valoradas al frente de la cartera de Trabajo.
Heredó un Unidas Podemos de 35 escaños, lo transformó en Sumar a su imagen y semejanza para dejarlo en 31, y sus guerras internas con los morados lo redujeron a un grupo parlamentario de 26 diputados, tras la marcha de Ione Belarra y Compromís al Mixto.
IU presentará un candidato 'neutro' para intentar aglutinar a la izquierda y superar el choque entre Yolanda Díaz y PodemosLas últimas encuestas, como la de SocioMétrica, conceden al espacio a la izquierda del PSOE unos irrelevantes 11 escaños, más 4 de Podemos, lejos de los 66 que obtendría la tercera fuerza: Vox.
Esto demostraría la total incapacidad de Sumar para competir con los de Santiago Abascal por el tercer escaño en circunscripciones medianas o pequeñas, donde se reparte la mayoría de los escaños.
La noticia de la marcha de Yolanda Díaz no pilló a nadie por sorpresa. Sobre todo tras su ausencia del acto conjunto para alumbrar un nuevo Sumar que releve a las actuales siglas, que se celebró este pasado sábado en el Círculo de Bellas Artes.
La ferrolana no deja ningún heredero ni un banquillo sólido. A diferencia de lo que pasó con Unidas Podemos, donde tras la marcha de Pablo Iglesias quedaban dos perfiles claros: Yolanda Díaz e Irene Montero.
El sucesor de Yolanda Díaz tendrá que surgir de la nueva plataforma que pretenden crear varios partidos, entre los que destacan tres: IU, Más Madrid y los Comunes.
En la formación de Antonio Maíllo piden quese abra un proceso de primarias y que presenten su propio candidato. Son los únicos que parecen mover la batuta.
En Moncloa aguardan los movimientos y parecen tener una clara preferencia: el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy.
En la codiciada sala de prensa posterior al Consejo de Ministros, donde los ministros se dan codazos por salir, Bustinduy es uno de los que más veces ha comparecido esta legislatura (11 veces), sólo superado por Carlos Cuerpo, Félix Bolaños, Yolanda Díaz, Mónica García y las portavoces (Pilar Alegría primero y ahora Elma Sáiz).
Sólo este mes de febrero, Bustinduy ha comparecido dos veces. También ha sido el encargado de presentar el decreto de vivienda en nombre de los ministros de Sumar, en un acto celebrado en el Ministerio de Trabajo.
Yolanda Díaz no irá ni al acto de Rufián ni a la refundación de Sumar y la izquierda y siembra dudas sobre su continuidadHasta el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, reconvertido en el "Pepito Grillo" de la izquierda y enemigo declarado de Yolanda Díaz, ha bendecido la operación, asegurando que Bustinduy es "una de las mejores cabezas" que hay en la izquierda.
Es una de las mejores cabezas que hay en la izquierda. https://t.co/97aFC8Ft4b
— Gabriel Rufián (@gabrielrufian) February 24, 2026
Los socialistas admiten que está bien formado —ha pasado por algunas de las mejores universidades de EE UU y Francia— e incluso proviene de una estirpe socialista: su madre, Ángeles Amador, fue ministra de la misma cartera que Bustinduy en el último gobierno de Felipe González.
La cuestión es si este profesor, de perfil académico, podría conectar con la gente. Algún veterano socialista ironizaba este miércoles sobre "las hordas que están aclamando a Bustinduy".
Otros admiten que el candidato "natural" es Gabriel Rufián, pero que su proyecto nace muerto por militar en las filas de ERC. "Ya ha conseguido ser lo que quería: ser de nuevo el candidato de Esquerra por Barcelona", admiten.
Otros ministros ya se han autodescartado:Mónica García lo ha hecho explícitamente y Ernest Urtasun, titular de Cultura, no acaba de destacar.
Hay otras candidatas que podrían tener fuerza, pero no parecen tener ganas. La más clara es la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, quien ya renunció en 2023 a liderar las listas de los Comunes al Congreso.
El otro nombre es el de Mónica Oltra, tras ser absuelta del presunto encubrimiento de los abusos sexuales de su exmarido a una menor tutelada, aunque ahora el caso se reabre, lo que complica nuevamente su rehabilitación política.
Podemos por libre
Sin heredero y sin banquillo, todo se complica. Lo que parece claro es que el candidato que salga tampoco logrará la unidad de la izquierda debido a los vetos y guerras cruzadas. El nuevo frente surgirá de la unión de tres partidos: Izquierda Unida, Comunes y Más Madrid.
Si algo los une, es su recelo hacia Podemos. En IU no se olvidan de la OPA hostil que Pablo Iglesias les lanzó en 2015, pero ahora se han resarcido al volver a controlar Sumar ya que los cuadros, implantación territorial o los hombres fuertes proceden de esta formación.
Tampoco el resto de partidos "fuertes" dentro de la coalición son muy favorables al partido morado. Colau nunca tuvo una gran sintonía con el fundador Iglesias y el partido de Mónica García lo fundó el sector errejonista.
La ministra de Sanidad fue quien además dio la puntilla a Iglesias en 2021, cuando rechazó la propuesta del por entonces vicepresidente segundo de ir en coalición frente a Isabel Díaz Ayuso.
Tampoco en Podemos parecen dispuestos a un acercamiento, asegurando que las diferencias son estructurales y de proyecto. Pero las presiones se redoblarán ahora sobre Pablo Iglesias.
Tras el batacazo en Aragón, donde IU y Podemos fueron por separado y sólo los de Maíllo obtuvieron un escaño, llega Castilla y León, donde también se presentan por separado.
Una división que es la mayor herencia de Díaz y de la que no hablaba en su carta.