La pasada semana Calama amplió la imputación al expresidente por contrabando y delito fiscal después de que las alhajas encontradas en su caja fuerte fueran tasadas en más de 1,3 millones de euros
Regala esta noticia Añádenos en Google José Luis Rodríguez Zapatero en el Senado. (Efe) 15/06/2026 Actualizado a las 13:58h.José Luis Rodríguez Zapatero ha pedido al juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama que aplace su declaración como investigado, prevista para este miércoles ... 17 de junio y con continuación señalada también para el jueves 18. Se trata de su segundo intento de aplazar la comparecencia, después de que la defensa ya solicitara un primer retraso de la declaración por la causa principal. Ahora lo reclama para poder reunir documentación sobre las joyas halladas en la caja fuerte de su despacho de la calle Ferraz.
La petición llega en un momento especialmente delicado para Zapatero. El exjefe del Ejecutivo tenía fijada su comparecencia ante Calama por el caso Plus Ultra, la investigación sobre el rescate público de 53 millones de euros concedido a la aerolínea en 2021. Pero en los últimos días se ha añadido un frente inesperado: el juez ha abierto una pieza separada para investigarlo también por posibles delitos contra la Hacienda Pública y de contrabando en relación con las 103 piezas de joyería y relojería intervenidas por la UDEF en su oficina.
La clave de esa nueva imputación está en la tasación preliminar encargada por Calama a la joyería Ansorena. El informe sitúa el valor del ajuar en 1.323.915 euros y ha cambiado por completo la dimensión del hallazgo. El entorno del expresidente había situado inicialmente el valor de las piezas entre 30.000 y 50.000 euros. Tras conocerse la valoración de Ansorena, su portavoz, Luis Arroyo, pidió perdón por «haber inducido a error» y aseguró que Zapatero daría explicaciones ante el juez también sobre las joyas.
Calama sostiene en su auto que el origen de esas piezas «en estos momentos no está justificado». A partir de esa falta de trazabilidad, el magistrado aprecia indicios suficientes para investigar si existió una defraudación tributaria o una eventual introducción de las joyas en España sin cumplir las obligaciones aduaneras. El juez no afirma que las piezas tengan origen ilícito, pero considera necesario que Zapatero explique su adquisición, importación, tributación o procedencia hereditaria.
El propio auto recuerda que la declaración como investigado no es solo una diligencia de investigación, sino también una garantía de defensa. Es decir, el expresidente debe tener la posibilidad de conocer los nuevos hechos que se le atribuyen y aportar documentos que puedan disipar la sospecha. Esa es precisamente la línea de la defensa: disponer de tiempo para reunir facturas, justificantes, documentación familiar, datos sobre regalos o herencias y, en su caso, una valoración alternativa.
El peritaje de Ansorena revela un ajuar muy desigual. Dentro de la misma caja fuerte había piezas de escaso o nulo valor —cruces de 50 euros, perlas de imitación, alfileres infantiles, pendientes de bebé o relojes modestos— y joyas de altísimo precio. La pieza más valiosa es un collar de oro blanco con diamantes y dos esmeraldas naturales de Zambia valorado en 278.000 euros. La segunda, otro collar con 13 zafiros de Tailandia y diamantes, alcanza los 220.000 euros. La tercera, un collar con rubíes y diamantes, asciende a 155.000 euros.
Ese contraste será uno de los ejes de la defensa. Las piezas pequeñas encajan mejor con el relato de regalos familiares o herencias de la esposa del expresidente, Sonsoles Espinosa. Pero el problema penal no nace de las cruces baratas ni de los alfileres con nombres grabados, sino de las piezas de alta joyería que elevan el valor global por encima del millón de euros y de la falta, por ahora, de documentación que acredite su origen.
La solicitud de aplazamiento se suma a otros movimientos defensivos recientes. Zapatero también ha cuestionado la incorporación al procedimiento de la extracción del móvil de Rodolfo Reyes, exaccionista de Plus Ultra, facilitada por Homeland Security Investigations a la UDEF. De ese teléfono proceden algunos de los mensajes que la Policía considera clave para situar al expresidente como posible vía de influencia en el rescate de la aerolínea.
Ahora Calama deberá decidir si mantiene la declaración de esta semana o concede más margen a la defensa. La comparecencia estaba llamada a ser histórica porque Zapatero iba a sentarse por primera vez ante un juez como expresidente imputado por el caso Plus Ultra. La nueva pieza de las joyas ha convertido esa cita en algo todavía más complejo: ya no se trata solo de explicar mensajes, pagos y gestiones, sino también de justificar un ajuar de 1,3 millones encontrado en una caja fuerte de Ferraz.
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