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50 años del punk: la gran mentira del 'No Future'

50 años del punk: la gran mentira del 'No Future'
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No sabían tocar, duraban 90 segundos por canción... pero revolucionaron el mundo
50 años del punk: la gran mentira del 'No Future'

No sabían tocar, duraban 90 segundos por canción... pero revolucionaron el mundo

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Miguel Aizpuru y Anartz Madariaga

21/08/2026 a las 00:07h.

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El punk irrumpió hace 50 años con fuerza y rabia y con un eslogan muy simple: 'No Future'. Dos palabras que resumían a la perfección ... el sentimiento generalizado en buena parte de la juventud de Gran Bretaña y EE UU golpeada durante por las consecuencias de la primera crisis del petróleo, que provocó las primeras oleadas gordas de desempleo tras unos años 60 y primeros 70 que habían sido de bonanza.

RAMONES

Así que tocaban rock garajero y lo simplificaron tanto, con tres o cuatro acordes y canciones de minuto y medio, que acabaron dando forma a un nuevo género musical, con temas que arrancaban con un ‘1,2,3,4’ para saber cuándo empezar a tocar y con breves frases como el ‘Hey ho! Let’s go!’ con el que arrancaba su mítico tema ‘Blitzkrieg Bop’, primer corte del debut homónimo de 1976.

Los Ramones podían ser rebeldes y marginales, pero no eran revolucionarios ni antisistema, iban más a su bola, también en la estética, que no era tan punki sino más bien melenuda y de inspiración glam. Tuvieron una larga carrera de más de 20 años repleta de éxitos directos y melodías vocales cada vez más trabajadas, así como las letras. Sus miembros de cabecera, Johnny, Joey y Dee Dee murieron relativamente jóvenes tras vidas de excesos. Son leyenda por sus canciones, por su particular estética y por el logotipo reproducido en millones de camisetas a lo largo del planeta y plagiado hasta la saciedad.

En el 76, pero en Londres, daban sus primeros conciertos los Sex Pistols. A Johnny Rotten y compañía los reclutó el agitador británico Malcolm McLaren, que fue durante una etapa mánager de los New York Dolls. Lo hizo a través de SEX, la tienda de ropa que regentaba en Chelsea junto a la diseñadora Vivienne Westwood. Así, la primera banda punk inglesa fue un invento comercial diseñado por la pareja y a los miembros de la banda los eligieron no por su habilidad musical, sino por sus pintas.

SEX PISTOLS

A base de rabia y conciertos incendiarios, pronto se convirtieron en la referencia que inspiró a coger los instrumentos a músicos como The Clash, Buzzcocks o Siouxsie and the Banshees.

Tanto ‘God Save the Queen’ como ‘Anarchy in the UK’ fueron provocaciones directas y certeras al corazón del patriotismo británico. Los Pistols no eran sin embargo anarquistas ni nada parecido, más bien anárquicos muy cabreados con el sistema.

Su primer y único álbum, ‘Never Mind The Bollocks’ (1977) fue número uno en las listas pero desde la entrada de Sid Vicious en la banda se hundieron en adicciones, peleas entre ellos y actuaciones cada vez más lamentables y llenas de violencia gratuita.

Vicious se convirtió en el principal icono de la primera oleada del punk y murió, ya disuelta su banda, de una sobredosis de heroína en Nueva York con tan solo 21 años.

THE CLASH

The Clash se lo tomaban todo más en serio y trabajaron con seriedad en evolucionar musicalmente y en cultivar un discurso político consistente. Sus miembros fundadores, Mick Jones, Paul Simonon y Joe Strummer, se habían conocido en la cola del paro, y pese a que el último de ellos era de familia bien –hijo de diplomático–, había dejado los estudios para trabajar de sepulturero y vivía en un ‘squat’, las famosas casas okupas donde se expandió el punk rápidamente. Fueron una de las bandas más ricas del punk, tanto en los textos como en la música, fuertemente influenciados por ritmos negros como el ska, el reggae o el hip-hop.

Como mostraba ya su primer single, ‘White Riot’, inspirado en los violentos disturbios sucedidos en el carnaval de Notting Hill de 1976, la lucha de clases y contra el racismo estaban muy presentes en las canciones de los Clash. Guiados por Strummer, buen músico y un tipo ilustrado y con pensamiento político, demostraron que el punk no tenía por qué reñir con la madurez y la experimentación musical.

Con ese espíritu, en sus letras abordaron temas sociales como la crisis económica, el desempleo, la ignorancia y la incultura, la brutalidad policial, la represión o el antimilitarismo.

Mánchester fue el segundo epicentro de la escena en Inglaterra, con bandas que se formaron en 1976 como The Fall, Warsaw o Buzzcocks. Estos últimos, liderados por Pete Shelley, Steve Diggle y Howard Devoto, se desarrollaron al calor de la primera y mítica actuación de los Sex Pistols en Mánchester en el verano de hace 50 años y pronto destacaron como uno de los grupos más frescos del panorama punk, con una serie de singles que calaron en el público británico.

BUZZCOCKS

Los Buzzcocks eran los más mundanos, irónicos y afilados del punk y, en este primer single, ‘Orgasm Addict’, abiertamente sexuales y bromistas. No pretendían cambiar el mundo ni revolucionar nada, sino narrar historias del día a día, pequeños retratos sociales con mucho humor británico.

Fueron probablemente la banda melódicamente más brillante del punk y con una sensibilidad más pop que bebía de bandas de los 60 como los Kinks o los Who. Pese a la muerte de Shelley en 2018, siguen actuando con Diggle al frente.

Inspirados también por los Pistols -de cuya pandilla formaban parte desde los inicios del movimiento punk-, Siouxsie and the Banshees eran sin embargo más oscuros y experimentales que las bandas de cuatro acordes que popularizaron el género.

SIOUXIE AND THE BANSHEES

Con una mayor carga emocional y un mayor trasfondo, fueron pioneros del post-punk y referentes del rock gótico o siniestro, una bandera que también enarbolaron The Damned, Joy Division y, posteriormente, The Cure.

‘Hong Kong Garden’ fue el primer single de la banda y llegó al número 7 en las listas británicas. Era un homenaje al restaurante chino donde iban a cenar, pero también una crítica al racismo, ya que los skinheads solían aparecer por el local para increpar a los asiáticos.

«Cuando aparecían los cabezas rapadas, la cosa se ponía realmente fea. Esos idiotas entraban en masa y aterrorizaban a los chinos que trabajaban allí», recordaba la cantante años más tarde. Siouxsie fue un auténtico icono, seguramente la mujer punk más célebre de la época, y cinco décadas más tarde sigue actuando sobre los escenarios.

DEAD BOYS

Los Dead Boys eran los más extremos de la escena estadounidense, con actitud y vestimenta desafiante y con letras abiertamente nihilistas. Llegaron a Nueva York desde Cleveland y, apadrinados por Joey Ramone, se estrenaron en el CBGB en julio de 1976. Con un sonido duro y oscuro, el quinteto simbolizaba el desencanto de la juventud, el gusto por lo efímero y la destrucción y el ‘No Future’ que enarbolaban los punks británicos al otro lado del Atlántico.

Junto con Richard Hell fueron los primeros estadounidenses en adoptar una estética netamente punk. Si los Ramones eran melenudos y no demasiado agresivos en escena, los Dead Boys llevaban el pelo corto y vestían en la onda de los Pistols, con actuaciones incendiarias y un arrollador Steve Bators como líder, que pronto se cansó de la banda y emprendió otros proyectos como The Wanderers o The Lords of the New Church.

Bators murió a los 40 años tras ser atropellado por un autobús en París.

Pese a que los primeros punks aullaban que no había futuro, el género ha influenciado casi todo en las generaciones venideras y, hoy en día, sigue muy vivo en lo musical, artístico y estético. Y eso que la primera oleada no duró demasiado. Si el año 76 fue el del estallido, el 77 fue el de los primeros LPs y la posterior pérdida de la inocencia. Ya entonces se decía que el punk había muerto (casi a la par que nació), pero 50 años más tarde sigue vivo y coleando.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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