Cientos de inmigrantes tratan de cruzar la frontera con la intención de llegar a la UE. Reuters
Europa Acusan a la Policía en Grecia de reclutar migrantes para agredir y devolver a los irregulares que cruzan desde TurquíaUna ONG ha documentado más de 100 incidentes de devoluciones forzosas, algunos de ellos con testimonios de violencia extrema.
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Sandro Herves Garrido Publicada 19 abril 2026 02:27h Las clavesLas claves Generado con IA
La Policía griega ha estado reclutando a inmigrantes para que empujen violentamente de vuelta a través de la frontera terrestres con Turquía a otras personas que se encuentran en situación irregular, según una información difundida por la BBC.
El reclutamiento de 'mercenarios' para que colaboren en las tareas de deportaciones en la frontera oriental habría sido ordenado y supervisado por oficiales superiores, de acuerdo con la información del medio británico.
Pese a que las devoluciones 'en caliente' —que obligan a personas solicitantes de asilo a regresar a través de las fronteras sin el debido proceso— están prohibidas por el Derecho Internacional, la investigación de la BBC asegura que estos 'mercenarios' han estado trabajando extraoficialmente en la frontera desde, como mínimo, 2020.
Georgia se suma a la ola antimigratoria: promete expulsiones masivas y 'veto laboral' a partir del 1 de marzoEn 2022, Lighthouse Reports, organización de periodismo de investigación sin ánimo de lucro con sede en los Países Bajos, informó sobre las denuncias de que hombres extranjeros enmascarados estaban llevando a cabo estos actos en Grecia.
La investigación de la BBC comenzó el otoño pasado, cuando un contrabandista descontento con sus socios, envió al medio un vídeo perturbador que supuestamente mostraba a personas en situación irregular siendo maltratadas por otros migrantes.
Desde entonces, este medio cuenta haber recabado testimonios de los mismos mercenarios, de antiguos integrantes de estos grupos, de fuentes policiales y de documentos oficiales y transcripciones filtradas que apuntan a graves abusos en la frontera.
Grupos de inmigrantes en la zona fronteriza de Evros. Reuters
Por un lado, un agente de fronteras declaró durante una audiencia disciplinaria que había trasladado a sus superiores información sobre presuntas agresiones sexuales cometidas por estos grupos contra mujeres en situación irregular.
Por otro lado, dos migrantes y un exintegrante de estos equipos relatan haber presenciado episodios de violencia extrema, tanto por parte de estos individuos como de agentes policiales, incluyendo agresiones físicas que dejaron a varias personas inconscientes.
Además, una mujer ha denunciado que un hombre encapuchado registró a su hija pequeña y le retiró el pañal en busca de objetos de valor.
El primer ministro se defiende
El primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, ha asegurado a la BBC que desconocía por completo las acusaciones sobre el uso de mercenarios para que lleven a cabo estas 'devoluciones en caliente'.
En todo caso, afirmó que Grecia estaba protegiendo sus fronteras y añadió que los líderes europeos habían dejado claro que no repetirían los "errores" del pasado permitiendo una "afluencia masiva" de migrantes y refugiados.
Mitsotakis (en el centro), junto a Von der Leyen y Antonio Costa, máximas autoridades de la UE. Reuters
Mitsotakis, líder del partido gobernante Nueva Democracia, encabeza un gobierno conservador que ha tratado de poner fin a la inmigración irregular que llega de manera masiva a las costas griegas.
Desde 2015, Grecia ha recibido más de un millón de inmigrantes. Aunque principalmente han llegado a través de cruces marítimos, también se producen estas llegadas a lo largo de su frontera terrestre con Turquía.
Esta franja fronteriza se extiende a lo largo de los 200 km del río Evros. Es una zona que marca el límite exterior de la Unión Europea, al separar la región griega de Evros del territorio turco de Tracia Oriental.
Las personas que cruzan el río hacia Grecia, ya sean solicitantes de asilo o en situación irregular, acceden a una zona restringida y fuertemente militarizada, con una fuerte presencia por las torres de vigilancia.
Fuentes policiales han explicado a la BBC que es una práctica común y que se ha llegado a utilizar el trabajo de estos mercenarios para repeler a cientos de personas por semana.
"No hay ningún soldado, policía o agente de Frontex (la agencia de fronteras de la UE) que preste servicio en Evros que no conozca que aquí se están produciendo 'devoluciones en caliente'", añadió la citada fuente.
Inmigrantes entran en Europa procedentes de Turquía por la frontera de Evros. Reuters
Según la investigación realizada por el ente británico, estos mercenarios son tambiém inmigrantes. Proceden mayoritariamente de países como Pakistán, Siria yAfganistán.
Son reclutados a cambio de recompensas, ya sean de dinero en efectivo o a través de teléfonos móviles que roban a los irregulares. También se les obsequia, según la información, con documentos que les permiten el paso por Grecia.
Israel une fuerzas con Grecia y Chipre en el Mediterráneo para frenar a un Erdogan crecido por su sintonía con Putin y TrumpUno de los incidentes reportados tuvo lugar el 22 de junio de 2023, cuando un grupo de migrantes irregulares que acababa de cruzar a Evros paraa solicitar asilo, fueron emboscados por hombres enmascarados.
Un informe sobre este incidente elaborado por la Oficina de Derechos Fundamentales, un organismo de investigación independiente integrado en Frontex, concluyó que, según las pruebas disponibles, entre 10 y 20 extranjeros habían estado actuando bajo las instrucciones de oficiales griegos.
Grupo de inmigrantes tratan de cruzar la frontera oriental que separa Turquía de Grecia. Reuters
Según el comunicado, sometieron a estas personas a abusos físicos y verbales, incluyendo "amenazas de muerte y violación, registros corporales intrusivos y sexualizados, así como agresiones, apuñalamientos, inmovilizaciones y robo de pertenencias personales".
El informe señala que, posteriormente, los migrantes fueron transportados por la fuerza de vuelta a Turquía en violación de la legislación de derechos humanos de la UE.
Pese a que las autoridades griegas niegan las acusaciones, la propia organización ha registrado más de 100 incidentes de presuntas devoluciones forzadas en Evros desde 2020.
Aunque se afirma que los casos han disminuido, docenas de estos presuntos incidentes habrían involucrado a ciudadanos no griegos de terceros países. El más reciente se habría producido el pasado octubre de 2025.
Por su parte, fuentes de Frontex han rechazado que el organismo haga la vista gorda ante las violaciones de derechos humanos. Admite la dificultar, no obstante, que garantizar que las fronteras se gestionen legalmente, al tiempo que apoyan a los países que atraviesan dificultades en su franja fronteriza.
Un trabajo 'forzado'
Pese a que no hay una versión oficial sobre si los mercenarios trabajan de modo voluntario o bajo coacción, la realidad es que la mayoría lo hace como única posibilidad de salvación personal, al no tener otra opción.
Marwan, un ciudadano marroquí, cuyo nombre real la BBC ha querido mantener en el anonimato, ha sostenido que no le quedó más remedio que efectuar este trabajo. Explica que su colaboración comenzó en 2020, lo que le hizo sentirse como un prisionero.
Tras ser sacado de una celda, junto a otros hombres que habían llegado ilegalmente a Evros, admite que un oficial griego le ofreció colaborar con ellos. "Pareces un buen tipo, hablas inglés. ¿Quieres trabajar con nosotros?", le dijo.
Marwan narra que "se sintió obligado a decir que sí" porque temía que, de lo contrario, lo golpearían. Afirma que pasó 10 semanas trabajando en la frontera. Entre sus tareas se incluían transportar personas de vuelta a Turquía, revisar las embarcaciones y quemar las pertenencias sobrantes de los migrantes para "destruir" las pruebas.
Sostuvo que el trato que recibieron los solicitantes de asilo lo dejó "destrozado". Asegura que muchos tenían sed, hambre o estaban en mal estado de salud. Aunque insiste en que nunca golpeó a nadie, afirma haber presenciado actos de violencia a manos de oficiales y mercenarios griegos, los peores de ellos a orillas del río Evros.
A la vez, lamenta haber participado en estas operaciones. "Lo siento", transmite arrepentido al reportero encargado de esta investigación de la BBC.