Crece el runrún en torno a Ada Colau una semana después de que la ex alcaldesa de Barcelona abriera la puerta a volver a la primera línea política. Sumar sigue buscando candidato a las elecciones generales y los últimos movimientos de la catalana han llamado la atención dentro de un espacio político huérfano, porque ha dado pasos adelante para recuperar visibilidad en los medios con entrevistas y, además, sorprendió ayer lanzando un mensaje de mucho calado interno: Sumar tiene que romper el Gobierno de coalición y dejar "solo" al PSOE si éste no rectifica ya su política de vivienda.
Esas palabras, al hilo del controvertido desahucio de Maricarmen en Madrid, pueden ser sólo el posicionamiento de un referente nacional en materia de vivienda, como lo es ella, que inició su carrera política después de una dilatada trayectoria parando y denunciando este tipo de desalojos. Sin embargo, Colau ha entrado en escena en un momento decisivo para elegir al sustituto de Yolanda Díaz y con un mensaje que tiene mucho significado a la interna, porque condiciona los pasos que Sumar va a dar con el PSOE en los próximos meses.
A la ex líder de Comunes se le ofreció hace tiempo liderar la alianza de las izquierdas en las elecciones de 2027, pero por entonces Colau no daba pistas de que quisiera volver a la política. Fue una de las muchas figuras tanteadas en este tiempo: Pablo Bustinduy, Ernest Urtasun, Alberto Garzón o Joaquim Bosch. El liderazgo sigue hoy vacante y el anuncio se viene retrasando desde mayo.
Hay sectores en Sumar que les gustaría ese regreso de Colau. Primero porque la consideran un referente solvente para asumir ese desafío y, segundo, porque se la ve como la persona capaz de tender un puente con Podemos y lograr lo que hoy parece imposible: un pacto con Irene Montero que evite que la izquierda alternativa vaya fracturada a las elecciones en dos candidaturas.
Por otra parte, Sumar ha convertido la vivienda en su principal prioridad política y es uno de los grandes elementos de confrontación en el seno del Gobierno con el PSOE, donde precisamente ahora mismo el socio minoritario se está fajando para aprobar un nuevo real decreto sobre vivienda en el que, entre otros hitos, se suspendan las subidas del alquiler e, incluso, los desahucios.
En este contexto tan marcado por la vivienda, que será crucial también en la campaña de las elecciones, la reaparición de Colau, desde el papel que quiera jugar, aunque sobre todo si es como candidata, sería sin duda un espaldarazo para revitalizar las opciones de la izquierda y ayudaría a marcar un importante diferencia con el PSOE para recuperar votantes.
Por ahí las palabras de la ex alcaldesa de Barcelona ayer han llamado la atención. Tanto si son una carta de presentación como candidata del nuevo Sumar como si sólo tratan de reorientar el rumbo político en el que se encuentra el socio minoritario alentando una ruptura del Gobierno de coalición si no hay un giro de sus políticas.
"Pedro Sánchez lleva meses bloqueando cualquier iniciativa para pararle los pies a los fondos buitres en España. Y no puede ser que nuestro espacio político sea cómplice de esa cobardía del PSOE. Se acabó. No se puede mantener la presencia en un Gobierno de coalición si no es para hacer el máximo esfuerzo para enfrentarnos a los fondos buitres y a los grandes propietarios para acabar con el rentismo y la especulación, y para proteger un derecho tan básico y esencial como es el derecho a la vivienda", señaló ayer Colau en un vídeo que, por su petición, ella misma admitía que sería "polémico".
Para la ex líder de Comunes el desahucio de Maricarmen tiene que servir como "punto de inflexión" para hacer políticas "valientes" desde el Ejecutivo. "Si el PSOE no está dispuesto, que quede claro que se queda solo", dijo reiterando ese llamamiento a romper si no hay un cambio drástico.
Para Colau, que el pasado lunes estuvo intentando parar un desahucio en el barrio barcelonés de Gràcia, el problema es que el Gobierno "no ha hecho todo lo que podía hacer". Tampoco su espacio político. Y eso les obliga a todos a "rectificar". "Es momento de actuar ya porque si no, eso sí que le da alas a la extrema derecha. Hay que velar por los derechos básicos, empezando por el de la vivienda. Se podía y se puede hacer más", recriminó en su mensaje.