Fue el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien, horas después de que comenzara la entrada masiva a Ceuta del pasado julio, señaló una reciente sentencia del Tribunal Supremo como posible desencadenante. Aquel fallo decía que la Ley de Extranjería no autoriza a devolver en caliente a los inmigrantes que acceden a nado a Ceuta o Melilla, al considerar que no cumplen la condición que fija la norma de tener que superar "elementos de contención" para llegar a España. No cerraba la puerta el Alto Tribunal, sin embargo, a que se modificara la ley para eliminar ese requisito, una vía por la que apuesta el PP.
A mediados de julio, tras conocer la sentencia del Supremo y días antes de la entrada masiva a Ceuta, los populares registraron en el Congreso una reforma de la Ley de Extranjería en este sentido -el Gobierno está aún estudiando si esta modificación tiene efecto presupuestario-. Semanas después, el PP registró el mismo texto en el Senado y, este sí, tiene ya luz verde para iniciar su tramitación parlamentaria. Por eso, los populares van a someter a votación esta iniciativa en el pleno de la semana que viene, en concreto el miércoles, día en que se cumplirán dos meses de la entrada masiva a Ceuta. El interés de la votación no estará tanto en si el texto sale o no adelante -el PP tiene mayoría absoluta-, sino en qué vota el PSOE ante una reforma legal a la cual incluso Sánchez abrió la puerta de alguna manera.
"Tenemos que ver cómo gestionamos", dijo el 31 de julio sobre la sentencia del Supremo y sus efectos, planteando entonces dos vías de respuesta. Una, más práctica: la colocación de boyas que hacen las veces de "elemento de contención" -se hizo a principios de agosto, y ahora se instalará de forma permanente por dos millones de euros-. Y otra: "Desde el punto de vista legislativo, [planteando] si tenemos que modificar algunos aspectos de las leyes para poder garantizar esas repatriaciones en frontera de la manera más eficiente posible".
El Gobierno aprobó en agosto una reforma de la Ley de Extranjería, pero no especificó que esta contemple modificar lo referido a las devoluciones en caliente, y el PP le presiona ahora a pronunciarse en firme sobre esto. Y lo hace con una iniciativa que, a esta hora, encuentra en el Senado la vía más rápida para tramitarse y cubrir el vacío legal que, según Sánchez, pudo alentar los accesos a Ceuta.
Fuentes populares, por contra, lamentan que el Gobierno esté exprimiendo el plazo legal del que dispone para autorizar -o vetar- el mismo texto en el Congreso. Y recuerdan que el PP pidió en verano impulsar esta norma mediante el trámite de urgencia, en lectura única, pero su propuesta no encontró el apoyo necesario entre los grupos del Congreso. Ahora, capacitados para hacer que la reforma legislativa inicie su andadura parlamentaria a través del Senado -con su mayoría absoluta-, en el principal partido de la oposición esperan que la norma no quede luego varada en el cajón de la presidenta del Congreso, Francina Armengol.