La desaparición de las vértebras del megalodón
Las vértebras del megalodón, datadas en hace 10.8 millones de años, se habían hallado a finales de los años 70 en una cantera de arcilla de la Formación Gram, en Dinamarca, y se presentaron en un estudio a principios de los años 80. El hallazgo se conservó posteriormente en el Museo Geológico de Copenhague, pero cuando fue trasladado desde el laboratorio de investigación original tras su publicación, se extravió, dejando a los investigadores únicamente con la documentación fotográfica. Hasta que, en 2010, algunos miembros del personal del museo se toparon con unas cajas que contenían fósiles, entre los que se encontraban precisamente las vértebras perdidas del megalodón.
Las dimensiones confirmadas
El Otodus megalodon se suele representar como un tiburón gigantesco, y probablemente podía alcanzar una longitud máxima de 24.3 metros y un peso de unas 94 toneladas. Aunque la mayoría de las vértebras se han deteriorado, su hallazgo ha sido crucial, ya que constituyen uno de los hallazgos clave utilizados para las estimaciones máximas más recientes de tamaño y peso. “El redescubrimiento de las vértebras ha sido una auténtica alegría, ya que confirma el diámetro vertebral máximo de 23 cm recogido en la literatura científica”, comentó el autor principal del nuevo estudio, Kenshu Shimada. “No solo se trata de la vértebra de tiburón más grande conocida hasta la fecha, sino también de la vértebra de pez más grande jamás registrada, según nuestro conocimiento”.
WIRED Italia. Adaptado por Mauricio Serfatty Godoy.