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Alba Cervera, la investigadora que integra los primeros ordenadores cuánticos de España en la red de Supercomputación e investiga nuevas aplicaciones con IA

Alba Cervera, la investigadora que integra los primeros ordenadores cuánticos de España en la red de Supercomputación e investiga nuevas aplicaciones con IA
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¿Estamos contando mal la computación cuántica? Alba Cervera no rehúye la discusión. En conversación con WIRED en español, la investigadora analiza la desigualdad en el campo, el paternalismo mediático y el momento real de la tecnología más allá del hype.
Catalina RebolloCiencia10 de marzo de 2026Alba Cervera integra los primeros ordenadores cuánticos de España en la red de Supercomputación e investiga nuevas aplicaciones con IAJIMENA DUVALQuantum Spain, desde el Barcelona Supercomputer Center (BSC). Un proyecto con un presupuesto inicial de 22 millones de euros.

A sus 34 años, su experiencia solo puede describirse como una de éxito: ha liderado la instalación y apertura al público de los primeros ordenadores cuánticos del país, que están también entre los primeros de Europa; trabaja en la integración del ordenador cuántico con el supercomputador MareNostrum 5 del BSC; y está explorando aplicaciones que combinen la IA con la computación cuántica.

Además ha ganado premios como DonaTIC 2025 o Teach Me QISKit 2018 de la empresa IBM, ha trabajado como investigadora postdoctoral en el grupo de Alán Aspuru-Guzik en Toronto, y ha participado en numerosas iniciativas de divulgación visibilizar el papel de las investigadoras en tecnologías punteras, como la computación cuántica.

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Encima, su entorno laboral es joven, está concienciado y permite otras dinámicas y formas de liderazgo más inclusivas, aunque siga habiendo pocas mujeres. Alba Cervera es consciente de que su caso no se puede generalizar, pero ilustra cómo otra forma de liderazgo es posible.

Que la brecha de género sigue presente en las areas STEM no es una novedad. Pero cuando varias investigadoras de prestigio en el ámbito de la física cuántica se molestan en escribir un manifiesto, es que algo pasa en el campo. El texto, que fue difundido en 2025 por una resvista del grupo Nature, ya cuenta con el apoyo de cientos de investigadoras alrededor del mundo (sobre todo en Europa, Reino Unido y Japón), y denuncia que las medidas de inclusión actuales no están funcionando para muchas mujeres del sector.

La iniciativa, conocida como Women 4 Quantum, denuncia probelmas conocidos: brecha salarial, acoso, escasa presencia de mujeres en puestos de decisión y dificultades para acceder a la financiación científica. Pero propone un enfoque distinto para solucionarlos: cuestionar en el modelo de liderazgo actual, as dinámicas masculinizadas ultracompetitivas y, en definitiva, la forma en que se evalúa y financia la ciencia.

Pero, de momento, las mujeres siguen teniendo dificultad para conseguir financiación y acceder a puestos de responsabilidad.

Hoy, Alba Cervera nos atiende desde su oficina en Barcelona para hablar de su caso, de computación cuántica, de las barreras que aun enfrentan las mujeres en su sector y, de paso, reivindicar el valor de la investigación pura y la verdad en un mundo demasiado acostumbrado a la inmediatez y el sensacionalismo.

Esta entrevista ha sido editada para mejorar su lectura.

WIRED: Con la computación cuántica, da la sensación de que llevamos años a las puertas de una revolución que no termina de llegar. ¿Estamos contando mal la ciencia?

La cuántica tiene la palabra esta de “cuántica” que suena como misteriosa, y se dice de todo. Se hacen promesas que no son realistas. Luego pasa el tiempo y un resultado que alguien prometió un día no es verdad. A mi me gusta hacer divulgación porque me parece fundamental explicar esto. Los avances científicos son difíciles. Podemos pensar que va muy bien y luego resulta que no era tan fácil. Hay que ser paciente.

WIRED: ¿Qué mensajes equivocados se están dando?

Vamos a poder predecir el clima, por ejemplo. Es decir, predecir que el ordenador cuántico va a resolver aplicaciones concretas. Igual llega un momento en que sí podemos predecir el clima. Pero lo dudo mucho y a corto plazo no estamos ahí. Tampoco es cierto que sea más potente para todos los problemas. Algunos sí, pero otros no los podrá resolver de manera eficiente o exponencialmente rápida.

Científicas en cifras 2025 de la Fundacion Española para la Ciencia y la Tecnología, evidencian que sigue existiendo una brecha de género importante en las áreas STEM. ¿Qué limitaciones te preocupan?

Women4Quantum. Está impulsado por las seniors del campo y saben muy bien lo que es necesario. Conozco a muchas de las investigadoras que lo firman, y yo lo firmé también.

WIRED: ¿Qué te llama la atención del manifiesto?

Que ponen el foco en cómo se estructuran y valoran los proyectos, en cómo se financian para que no expulsen de la carrera científica a muchas mujeres. Entonces, proponen un poco repensar todo eso. Porque las mujeres tenemos formas de enfocar los proyectos quizá más prudentes y menos arriesgadas, pero eso no significa que sean peores.

WIRED: ¿Te identificas con esta actitud más prudente a nivel personal?

No. Yo creo que no he tenido problema para moverme en entornos masculinizados porque tengo un carácter muy asertivo. Nunca me he callado nada, no tengo vergüenza alguna de ese tipo.

Pero no puede ser que el sistema dependa del carácter de las personas. ¿No? Mi carácter no es el que tiene mucha gente, y a muchas personas igual de competentes se les hace cuesta arriba estar en entorno en el que tienes que imponerte de algún modo. Además, no sólo es un problema para las mujeres, que son en general las que más lo sufren, si no para todas las personas que no tengan ese carácter.

WIRED: En algunas conferencias has denunciado que algunos esfuerzos para visibilizar el papel de las mujeres en la ciencia pueden ser contrproducentes en sectores donde todavía hay pocas mujeres. ¿Cómo opinas de este problema?

Es muy difícil porque, aunque se haga con buenas intenciones, puede ser contraproducente para nosotras. Yo creo que la visibilidad es importante, por eso me sumo a todas las iniciativas que puedo, pero es cierto que me quita muchísimo tiempo que mis compañeros no tienen que sacrificar. Pasa lo mismo con los comités, que tienen que ser paritarios porque es necesario que lo sean, pero somos muy pocas en el campo y nos acabamos comiendo las mismas los mismos comités. Entonces, es una cuestión de dónde pones el foco.

WIRED: Los sesgos machistas son habituales en entornos laborales muy masculinizados, como el tuyo. Algunos suponen un acoso o discrimianción evidente, pero otros son más más sutiles. ¿Cómo ha sido tu caso?

He sentido que me han infravalorado. En el sentido que no esperaban que supiera de ciertas cosas, fuese quien soy, o tuviera las responsabilidades que tengo. En el momento en que abría la boca, algunas personas se quedaban como paradas, descolocadas, hasta que se quedaban con la idea de “hostia, esta controla” y ya la reunión se enfocaba de otra forma.

otras entrevistas que las mujeres siguen sin sentirse cómodas quedándose embarazadas durante la carrera científica. ¿Como ha sido tu experiencia?

A mi me preocupaba mucho el ser madre. Sentía esa presión de es que iba a ser muy complicado y que tenía que mirar bien que me encajase entre los proyectos. Aunque luego es verdad que mi experiencia ha sido muy buena. Pero no quiero generalizar porque sé que para otras personas no es así.

WIRED: ¿Hay algo que te haya sorprendido… para bien?

Cuando mi hijo tenía 6 meses fui a un macro-congreso en Estados Unidos y mi principal preocupación era ¿qué hago con la leche? Porque estaba dando el pecho y no podía aguantar todo el día sin ir sacándome la leche. Y resulta que el congreso tenía unas cabinas especiales para que las mujeres fuésemos allí a sacarnos la leche. Yo pensaba que sería la única en usarlo, pero a veces incluso teníamos que hacer cola.

No creo que esto esté en todos los congresos, ni mucho menos; y es verdad que genera preocupación que los sitios de trabajo estén adaptados para ti, para tus horarios. Pero también creo que a veces somos nosotras mismas quienes nos ponemos estas presiones y luego nos damos cuenta de que al final no ha sido tan complicado.

WIRED: Antes de despedirnos, ¿hay algo que quieras decir a otras mujeres?

A mi me animó conocer a otras científicas que han sido madres, están ahí y han dicho “lo sacarás adelante”, cuando ellas quizá lo han tenido muchísimo más difícil que yo.Por eso me gustaría animar a las mujeres a que no piensen tanto en que la maternidad les encaje mejor o peor en el sentido del trabajo, si no en que les vaya a ellas bien mental y físicamente. Porque el sistema se está adaptando cada vez más para que sea posible.

Fuente original: Leer en Wired - Cultura
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