- El canciller Friedrich Merz, contra las cuerdas tras el duro golpe de la ultraderecha
- Meloni: de estabilidad política a reforma estructural
- Merz: Alemania pierde cada mes entre 10.000 y 14.000 puestos de trabajo en la industria
Declarada admiradora de Margaret Thatcher, la líder de AfD confía en que su partido sea el más votado en las próximas elecciones a nivel federal.
Conseguir al menos el 40% de los votos en las próximas elecciones federales. Ese es el objetivo que se marca la líder de Alternativa por Alemania (AfD), Alice Weidel, tras el extraordinario resultado conseguido por su partido en el estado de Sajonia-Anhalt.
Weidel ve posible replicar en el resto del país el apoyo que su formación ha obtenido en esta región de Alemania oriental -43,8% de las papeletas-, ya que, defiende, nunca ha habido un canciller tan impopular como Friedrich Merz.
"Se ha convertido en un gran obstáculo para el desarrollo próspero de Alemania", asegura. A su juicio, los alemanes "ya no quieren seguir con lo de siempre", en referencia a la "migración ilegal, las fronteras abiertas, las tasas de criminalidad disparadas entre los extranjeros, deportaciones fallidas o una política energética desastrosa".
Natural de Gütersloh, ciudad del land Renania del Norte-Westfalia, Weidel no encaja en el estereotipo de alguien con ideas de derecha radical. Es lesbiana y está casada con la productora de cine suiza Sarah Bossard, nacida en Sri Lanka, con la que vive junto a sus dos hijos adoptivos en Suiza.
Estudió economía y administración de empresas en la Universidad de Bayreuth, donde fue una de las mejores estudiantes de su promoción, y tras graduarse encontró inmediatamente un empleo en Goldman Sachs, donde trabajó en la oficina de gestión de activos de Fráncfort.
Estuvo seis años en el Banco de China, tiempo en el que vivió en el gigante asiático, y posteriormente escribió una tesis doctoral sobre el sistema de pensiones chino, por la que la Universidad de Bayreuth le concedió magna cum laude en 2011.
Salto a la política
Weidel se afilió a la Alternativa por Alemania (AfD) en octubre de 2013, atraída por la oposición de este partido al euro, y rápidamente escaló en su estructura interna. En 2015 ya formaba parte del comité ejecutivo federal y, en abril de 2017, fue designada candidata principal junto a Alexander Gauland para las elecciones federales de ese año.
Tras los comicios de septiembre de 2017, en los que AfD entró por primera vez en el Bundestag con un 12,6% de los votos, Weidel asumió la portavocía del grupo parlamentario, cargo que ha renovado legislatura tras legislatura.
En junio de 2022 fue elegida copresidenta nacional de la AfD junto a Tino Chrupalla, lo que marcó su tránsito de líder parlamentaria a máxima dirigente orgánica.
No obstante, volvió a ser la candidata de la formación a la cancillería en las elecciones federales de 2025, obteniendo el 20,8% de los votos, el doble que en 2021 (10,4%). Este resultado situó a AfD como segundo partido más votado del país, superando a los socialdemócratas y solo por detrás de la CDU/CSU, encabezada por Merz.
Ideas
Weidel defiende enérgicamente el liberalismo económico. De hecho, es una declarada admiradora de Margaret Thatcher. "Es mi modelo a seguir en política. Asumió el poder en Gran Bretaña cuando el país estaba en una situación económica desastrosa y lo reconstruyó".
No obstante, en una entrevista con The Guardian en 2017 aseguró estar a favor de las guarderías y jardines de infancia gratuitos porque eso ayudaría a las familias.
En materia fiscal, Weidel reclama la abolición del impuesto de sucesiones y la implantación de un tipo único del 25% para el IRPF, mientras en lo referente al salario mínimo opta por dejar que lo fijen los convenios colectivos.
La guerra entre Ucrania y Rusia es uno de los asuntos en los que se ha pronunciado de una manera más clara, ya que ha reclamado el fin inmediato de la ayuda militar y económica a Kiev, negociación directa con Moscú y restablecimiento del suministro de gas y petróleo rusos.
"¡No más dinero de los impuestos a Ucrania, no más armas, no más soldados alemanes!", defiende.
Al igual que otras formaciones similares, AfD tiene un marcado discurso antiinmigración. De hecho, Weidel asegura que, en caso de llegar al Gobierno federal, cerraría "por completo las fronteras" en los 100 primeros días.
También se posiciona en contra de ampliar el uso de renovables -en el congreso de AfD de 2025 prometió derribar todas las turbinas eólicas-, mientras que aboga por retornar a la energía nuclear y prolongar el uso de las centrales a carbón.
Michele Kang: la reina del negocio del fútbol femeninoDietrich Mateschitz, el visionario del márketing que dio alas a Red BullLa Primera de Expansión sobre Mahou, Heineken, Damm, BBVA y Wall Street Comentar ÚLTIMA HORA-
18:18
OHLA pide una dispensa a acreedores tras el revés de 26 millones en Catar
-
17:58
El dueño de ElPozo compra la turolense Jamones Albarracín
-
16:58
País Vasco, Canarias y Asturias, las regiones españolas con más absentismo en 2026
-
16:55
Volkswagen vende la planta alemana de Osnabrück, que pasará a fabricar armamento
-
16:27
La UE se hace fuerte en Groenlandia con un plan de inversión de 200 millones