Carlo Angrisano posa en una imagen extraída de su Instagram junto a su mujer, Julieta Herrería; quien forma parte del Ejecutivo nacional ecuatoriano. @carloangri
Reportajes Ruptura en el PP Angrisano dejó NNGG al saber que le iban a expulsar y tras una bronca con Fanjul: ahora vive en Ecuador, en el círculo de NoboaEl dirigente juvenil dejó el PP tras "ser marginado por Génova"; hoy reside en Guayaquil, donde su mujer forma parte del Gobierno ecuatoriano.
Más información: El 'número 2' de Nuevas Generaciones deja el PP y pide el voto para Vox: "Aquí podré defender a España sin complejos y sin pedir perdón".
Julio César Ruiz AguilarJosé Ismael Martínez Publicada 10 marzo 2026 02:53hCarlo Angrisano Girauta (Barcelona, 1996) llevaba media vida dentro del Partido Popular cuando decidió salir dando un portazo.
El hasta ahora secretario general de Nuevas Generaciones (NNGG) anunció su dimisión con un mensaje demoledor contra la dirección, el cual remató pidiendo el voto para Vox.
En el PP, donde aseguran que hacía tiempo que había dejado de ejercer sus funciones, la respuesta fue inmediata: le acusan de haberse marchado antes de ser apartado y de intentar convertir su salida "en un ajuste de cuentas político y personal".
El hasta ahora secretario general de NNGG del PP, Carlo G. Angrisano, en el Parlamento Europeo. Redes.
"Angrisano llevaba tiempo sin trabajar, al menos para el PP. Si a partir de ahora trabaja para Vox, al menos sabrá lo que es cobrar por hacer algo", apostillan desde la formación.
Otras voces críticas del partido señalan que Angrisano "se marcha habiendo dejado de ejercer su cargo en NNGG hace mucho, en el tramo final del mandato y, como se suele decir, dimite antes de que le dimitan".
EL ESPAÑOL ha contactado con el que fuera uno de los rostros más reconocibles del aparato juvenil del partido, y exasesor en el Parlamento Europeo, para conocer su versión ante estos comentarios.
El PP vincula la dimisión del número dos de NNGG, que pidió el voto para Vox, a que le negaron ser diputadoEspaldarazo al PP
Angrisano, que estudió Derecho en ESADE, comienza la entrevista declarando que siente "pena" por las acusaciones de sus excompañeros.
Justifica su antiguo compromiso con el partido rememorando que ha formado parte del mismo "en momentos muy duros".
PREGUNTA.– ¿Cómo valora estas críticas?
RESPUESTA.– Entiendo que esto es un sentimiento que nace dentro de la dirección del partido de miedo a que lo que me ha pasado a mí se replique en otros cargos de NNGG.
Quieren dejar claro lo mala persona o lo terrible que yo era, y realmente lo que dicen es más de ellos que de mí.
Porque han tenido un dirigente en su Dirección Nacional de las juventudes durante nueve años, en su Comité Ejecutivo Nacional durante cinco años... Si lo que dicen fuera cierto, quizás tendrían que mirar cómo es la selección de personal.
El exsecretario general de Nuevas Generaciones Carlo Angrisano, en una imagen de archivo
De Madrid a Guayaquil
Más allá de su trayectoria dentro del Partido Popular y de Nuevas Generaciones, la vida personal de Carlo Angrisano también ayuda a entender el giro geográfico y político que ha marcado su salida de la escena madrileña.
El 2 de junio de 2023 contrajo matrimonio con la ecuatoriana Julieta Herrería Barba, politóloga graduada por la Universidad Casa Grande de Guayaquil.
Según figura en su perfil profesional, Herrería ocupa actualmente el cargo de Coordinadora General de Planificación y Estrategias en la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos de Ecuador, un puesto dentro de la estructura del Ejecutivo ecuatoriano liderado por Daniel Noboa.
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La relación con Ecuador, de hecho, comenzó antes de su traslado definitivo. Durante un tiempo, el barcelonés colaboró académicamente a distancia impartiendo formación universitaria online en la misma institución que su pareja mientras mantenía su actividad política en España.
El 29 de septiembre de 2024 ambos tuvieron a su primera hija, Julieta Victoria, en la ciudad de Bruselas; y desde hace un tiempo han fijado su residencia en Guayaquil, la mayor ciudad del país y su principal motor económico.
Precisamente, desde el Partido Popular le reprochan que "en los últimos tiempos dejó de ejercer sus funciones por pasar casi todo el tiempo fuera de Europa", en alusión a ese traslado de residencia a Guayaquil.
Algo que Angrisano niega: "Si yo tenía un contrato laboral en Bruselas, ¿cómo iba a estar 'fuera todo el tiempo'? Me fui del Parlamento consciente de que iba a dar este paso después. Y es todo una secuencia lógica", sentencia.
Guayaquil no se trata, sin embargo, de un destino cualquiera. Es hoy uno de los epicentros de la crisis de seguridad que vive Ecuador, un país que en apenas unos años ha pasado de ser considerado relativamente estable dentro de América Latina a convertirse en escenario de una escalada de violencia ligada al narcotráfico.
Las cifras reflejan esa transformación. Ecuador cerró 2023 como uno de los países con mayor tasa de homicidioss de la región, con el puerto de Guayaquil convertido en un nodo estratégico para las rutas internacionales de la cocaína.
Bandas criminales, motines carcelarios, atentados con explosivos y asesinatos a plena luz del día han pasado a formar parte de la vida cotidiana de la ciudad, donde la militarización de las calles y los estados de excepción se han convertido en herramientas habituales del Estado.
Una foto de archivo de Daniel Noboa, durante una visita en Sevilla. Europa Press
Ese es el contexto en el que gobierna el actual presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, que ha construido buena parte de su discurso político alrededor de una estrategia de mano dura contra el crimen organizado, inspirada en parte en modelos de seguridad regional como el del presidente salvadoreño Nayib Bukele.
En medio de ese escenario convulso es donde Angrisano y su familia han decidido instalarse. El exdirigente de Nuevas Generaciones ha presentado públicamente la decisión como una elección personal y generacional.
En el mensaje de su dimisión explicó que pertenece a "una generación que sufre los efectos de la inmigración ilegal descontrolada y una economía asfixiada por la burocracia y el wokismo", y que, "como tantos jóvenes españoles", se ha visto obligado a marcharse al extranjero "para labrar un futuro mejor" para su familia.
En la práctica, su traslado coincide con la consolidación profesional de su esposa dentro del Ejecutivo ecuatoriano.
Fuentes conocedoras del entorno político del país señalan que los cargos de ese nivel dentro del Gobierno suelen implicar responsabilidades de alto rango y remuneraciones muy superiores a la media salarial local.
El resultado es una paradoja que atraviesa la historia personal del exdirigente popular. Mientras su carrera política se desarrollaba en Madrid en torno al discurso sobre los problemas estructurales de España, su vida personal terminó trasladándose a una de las ciudades más complejas y violentas del continente: Guayaquil.
Pocos elegirían este destino de forma espontánea si no existieran fuertes vínculos personales o profesionales que lo expliquen.
"Me fui voluntariamente a montar mi futuro profesional fuera de la política. Se ha dicho que yo iba a ser cesado pero que me había ido antes. Se ha creado un poco de barro alrededor de todo esto, pero no tiene mucho sentido", sentencia el ex número dos de las Nuevas Generaciones.
Daniel Noboa, el millennial mimado por EEUU, jura la presidencia de Ecuador en plena crisis de seguridadCasado y Egea
Una fuente cercana a la dirección nacional del PP, que ingresó en el partido a la misma vez y en el mismo sitio que Angrisano, explica a este periódico que el choque entre Carlo y el partido, en realidad, viene de lejos.
"En 2021 lo tenía todo para ganar la presidencia de Nuevas Generaciones si decidía presentarse. Pero no le dejaron. Teodoro García Egea se lo prohibió tajantemente y el aparato del partido impulsó finalmente la candidatura de Bea Fanjul hasta la victoria", relata.
A partir de entonces, según esta versión, comenzó para él una etapa de progresivo aislamiento dentro de la organización. "Entró en una especie de ostracismo".
Fue nombrado secretario general de la organización juvenil: el segundo puesto en la dirección de NNGG, pero sus aspiraciones de dar el salto político quedaron frenadas.
Angrisano pidió trasladarse a Bruselas como eurodiputado, pero la dirección lo descartó. Sí le permitieron, en cambio, incorporarse como asesor en el Parlamento Europeo. Esa etapa terminó meses después, cuando dejó el puesto y se trasladó a Guayaquil.
P.– En un mensaje que usted ha difundido en sus redes sociales, ha pedido el voto para Vox. ¿Tiene previsto afiliarse al partido de Santiago Abascal?
R.– En este momento no creo que me vaya a afiliar a ningún partido, pero tengo 29 años, no puedo decidir ahora todo lo que voy a hacer o no a largo plazo. Quizás sí, quizás no.
No es una prioridad afiliarme a Vox ahora mismo, no es algo que contemplo en el corto plazo, pero es un partido que me gusta y he pedido el voto para él.
Lo que quiero dejar claro es que para mí la prioridad ahora es desarrollarme profesionalmente. Ahora mismo estoy fuera de cualquier partido.
Carlo Angrisano (i), en un evento de las NNGG con Bea Fanjul y Fernando López Miras.
Angrisano, por un lado, rechaza tajantemente que su decisión responda a un cálculo premeditado con el que espera que el partido de Santiago Abascal le conceda un puesto destacado en sus filas.
Recalca que, a corto plazo, quiere dejar la política. Pero su despedida no fue neutral: pidió el voto para Vox. Es una contradicción que en el PP no pasa desapercibida.
Fuentes de Nuevas Generaciones admiten que en las últimas elecciones varios afiliados jóvenes optaron por esa papeleta, un síntoma de la fuga ideológica que preocupa al partido.
[Un juzgado admite a trámite la segunda denuncia contra Íñigo Errejón por agresión sexual]En ese contexto, la salida de Angrisano no parece solo la historia de un dirigente que se marcha, sino el reflejo de una tensión más profunda dentro de las propias bases juveniles del PP.
P.– Vox también está realizando cambios, como fue el apartar a Ortega Smith de sus cargos en el Congreso, o el relevo de José Ángel Antelo. ¿Estos cambios han motivado su acercamiento con este partido?
R.– No creo que las cuestiones orgánicas deban impactar necesariamente en las ideológicas, y por tanto tampoco me he planteado para nada mi decisión en base a esto.
Otro detalle que ha hecho a la opinión pública sospechar sobre el posible ingreso de Angrisano en las filas de Santiago Abascal es que allí milita su tío y padrino, Carlos Girauta.
Juan Carlos Girauta, en una imagen de archivo de Europa Press.
Este veterano de la política es eurodiputado por Vox. Su relación con su sobrino es cordial, la decisión de abandonar el PP les ha acercado en el plano ideológico.
"Por primera vez en 14 años estamos coincidiendo en quién pedimos el voto", explica Angrisano. "En las reuniones familiares discrepamos muy poco al hablar de política, porque los objetivos y valores que compartimos siempre han sido los mismos".
P.– ¿Qué valores ve en Vox que considera que ha perdido el Partido Popular?
R.– Algunos valores fundamentales. El primero es el de la familia. Me parece que el PP no pone en el centro real de su pensamiento el valor de la familia, y eso me parece importantísimo.
Luego está el valor de la libertad. El partido sigue pactando normativas que restringen la libertad de las personas a través de sus acuerdos en el Parlamento Europeo. Es algo que no comparto.
Vox defiende muchísimo más que el Partido Popular la libertad individual.
Y un tercer valor es el de la unidad nacional. Al PP no le importa pactar con aquellos que después promueven esta ideología. Vox es mucho más tajante en este sentido.
Las juventudes de los partidos suelen funcionar como una antesala del poder o como una sala de espera. Algunos salen hacia arriba. Otros se quedan en el camino.
La historia de Carlo Angrisano parece pertenecer a esa segunda categoría: años dentro del aparato, una ruptura abrupta y un final inesperado a miles de kilómetros de donde empezó.
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