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Argentina se la juega con la pancarta de las Malvinas

Argentina se la juega con la pancarta de las Malvinas
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Los jugadores de la selección Argentina exhiben una pancarta con la leyenda 'las Malvinas son argentinas' tras el triunfo ante Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026. El país se enfrenta a una posible multa de la FIFA por la pancarta que reivindica su soberanía. Leer
Deporte y NegocioArgentina se la juega con la pancarta de las MalvinasActualizado 16 JUL. 2026 - 13:17Los jugadores de la selección argentina sostienen una pancarta en la que se lee 'Las Islas Malvinas son argentinas' mientras celebran su victoria en el partido de semifinales del Mundial de la FIFA 2026 entre Inglaterra y Argentina, en Atlanta, EE. UU., el 15 de julio de 2026.WILL OLIVEREFE

Los jugadores de la selección Argentina exhiben una pancarta con la leyenda 'las Malvinas son argentinas' tras el triunfo ante Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026. El país se enfrenta a una posible multa de la FIFA por la pancarta que reivindica su soberanía.

El gobierno británico ha pedido hoy a la FIFA que investigue a la selección de Argentina después de que varios de jugadores posaran anoche con una pancarta en la que se reivindicaba la soberanía sobre las disputadas Islas Malvinas, archipiélago bajo dominación británica cuya soberanía reclama Argentina. La Asociación del Fútbol Argentino podría ser multada por no cumplir con las normas de neutralidad con sanciones que van desde una advertencia hasta multas para el organismo o los futbolistas involucrados. La selección argentina ya fue sancionada en 2014 por mostrar una pancarta con el mismo mensaje.

"Las Malvinas son argentinas", defendían ayer los jugadores de la selección victoriosa en el partido tras ganar a los ingleses con una pancarta hecha a mano, una sábana en la aparecía pintada la silueta de las islas Malvinas con dicha leyenda.

Tras finalizar el partido y todavía en el campo de juego, el centrocampista argentino Giovanni Lo Celso exhibió esta "bandera", acto que también reivindicó después ante la prensa el jugador Leandro Paredes, y varios jugadores cantaron 'el que no salta es un inglés', un cántico que los hinchas argentinos siempre entonan en partidos, incluso contra otras selecciones diferentes a la inglesa.

Lautaro Martínez, autor del segundo gol contra Inglaterra, dijo que, aunque la guerra de Malvinas "es algo que pasó hace muchísimos años", éste no era "un partido más" para los capitaneados por Lionel Messi.

"Más allá de todo, nosotros tratamos de que la ansiedad, todo lo que se generó fuera del campo, dejarlo aparte. Pero para nosotros no era un partido igual a los demás. Era un partido especial", admitió.

Las Islas Malvinas (Falkland según su nombre inglés), es un archipiélago del Atlántico sur con una población de alrededor de 3.500 personas, ubicado a unos 13.000 kilómetros (8.000 millas) del Reino Unido y a 480 kilómetros (300 millas) de Argentina. Reminiscencia del Imperio colonial británico, Argentina sostiene que las islas le fueron arrebatadas ilegalmente en 1833. Reino Unido, que afirma que su reclamación territorial se remonta a 1765, envió un buque de guerra a las islas en 1833 para expulsar a las fuerzas argentinas que habían intentado establecer soberanía sobre el territorio.

Seis décadas más tarde, el dictador Leopoldo Fortunato Galtieri ordenó una invasión militar en abril 1982 y ambas naciones comenzaron un conflicto bélico que acaparó gran atención internacional y que terminó con la rendición argentina ante el gran despliegue militar que ordenó el Gobierno inglés en respuesta, en un momento en el que entonces primera ministra Margaret Thatcher también quería lanzar a la sociedad británica un mensaje de reafirmación de la identidad nacional.

La guerra, que se extendió varias semanas, dejó un saldo de víctimas difícil de digerir, con tres isleños, 255 soldados británicos y 649 argentinos muertos, la mayoría chicos muy jóvenes que hacían el servicio militar en el momento que se desató el enfrentamiento armado.

Las islas volvieron al control inglés, pero el episodio pasó a la historia como una gran afronta para el país sudameriano y gran parte de la sociedad argentina reclama su soberanía desde entonces.

Tras el regreso de Argentina a la democracia, en 1983, el país reclama la soberanía sobre las islas apelando al diálogo en foros internacionales. La Asamblea General y el Comité Especial de Descolonización de la ONU han pedido en numerosas ocasiones negociaciones bilaterales que Reino Unido no ha querido retomar.

En este contexto, a además considerado un partido de alto riesgo por la rivalidad de las los hinchas de ambas selecciones, Estados Unidos y la FIFA habían prohibido a los aficionados llevar al estadio de Atlanta en el que se disputó el partido banderas o insignias "políticas", incluyendo aquellas con reivindicaciones relativas a las Malvinas.

Imagen de archivo del 15 de marzo de 2012 que muestra al ministro de relaciones exteriores argentino en una rueda de prensa durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner señalando una lista de empresas de capitales ingleses relacionadas con la actividad de los hidrocarburos que operan en las islas Malvinas. El Gobierno argentino anunció entonces que emprendería "acciones administrativas, civiles y penales" en tribunales locales e internacionales contra las empresas petroleras que participan en la explotación "ilegítima", de los recursos naturales en la cuenca de las islas.EFE

En los días previos al partido en Argentina ya se notaba la carga simbólica del partido ante Inglaterra, trascendiendo de lo deportivo a la política. Ya antes del partido los hinchas coreaban "Por Malvinas, por el Diego (Maradona), por la última de Leo (Messi)".

El seleccionador argentino Lionel Scaloni intentó bajar el tono en la rueda de prensa en la víspera del encuentro: "La realidad es que es un partido de fútbol, no puedo mezclar las cosas, sobre todo por respeto a lo que pasó hace tantos años. Fue una época de nuestra historia muy triste y nosotros no podemos hacer mucho. Esto es un partido de fútbol. Mezclarlo sería una locura, en esta época en la que están pasando cosas en otros lados del mundo, hay otras guerras, no nos tenemos que confundir", dijo. Eso fue muy triste y lo recordamos, pero estamos equivocados si mezclamos las cosas, por favor", agregó.

El presidente del país, Javier Milei, pidió a los medios no vincular el resultado del partido a esta cuestión, aunque la vicepresidenta argentina, Victoria Villarruel, cuyo padre, Eduardo Marcelo Villarruel, fue un militar que participó en la Guerra de Malvinas y estuvo prisionero de las fuerzas británicas, sí apoyó la exhibición de la bandera por parte de los jugadores.

"¡Las Malvinas son argentinas! Prohibieron llevarlas a la cancha y se olvidaron que las llevamos en la sangre y el corazón", dijo en redes sociales, yendo incluso más allá llamando a los ingleses "piratas usurpadores".

En otro hilo y también en X, el canciller argentino, Pablo Quirno, y Nile Gardiner, exasesor de Thatcher, cruzaron varios mensajes en el que el inglés zanjó que la histórica disputa por la soberanía de las islas había quedado "zanjada" tras el conflicto de 1982 y afirmó que las islas "son británicas y siempre lo serán".

Quirno, por su parte, respondió citando la resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas, aprobada en noviembre de 1982, que estableció que el conflicto bélico no alteró la naturaleza jurídica de la disputa de soberanía e insta a ambos países a reanudar las negociaciones para alcanzar una solución pacífica.

Protesta diplomática por un buque británico en aguas argentinas

Argentina presentó ayer, cuando se disputaba la semifinal del Mundial con Inglaterra, una protesta formal ante el Reino Unido, por la presencia de un buque de la Marina británica, en aguas del Atlántico sur bajo jurisdicción del país suramericano.

La Cancillería argentina informó en un comunicado que el pasado lunes presentó una nota formal de protesta a la embajada del Reino Unido en Buenos Aires para expresar su "más enérgico rechazo a la realización de los movimientos del buque HMS Medway, ilegalmente destacado en las Islas Malvinas", archipiélago bajo dominación británica y cuya soberanía reclama el país suramericano.

Según el comunicado, los movimientos del HMS Medway, un buque de patrulla de la Marina británica, "no fueron debidamente notificados de conformidad con los acuerdos y declaraciones bilaterales vigentes, y que involucraron el tránsito por el mar territorial argentino".

"El Gobierno argentino rechaza con firmeza esta incursión militar británica en espacios bajo jurisdicción argentina, que se suma a una política sostenida de actos unilaterales incompatible con las resoluciones de las Naciones Unidas y con el deber de ambas partes de abstenerse de alterar la situación mientras la disputa de soberanía permanezca pendiente de solución", señala el comunicado.

Argentina aseveró que los "movimientos inconsultos e ilegales" del buque "contravienen los compromisos bilaterales sobre medidas de fomento de la confianza en el orden militar vigentes entre los dos países".

Sostiene igualmente que los movimientos del HMS Medway "se suman a la larga serie de acciones unilaterales" que el Reino Unido realiza en contravención de la resolución 31/49 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que exhorta a ambas partes a que se abstengan de acciones unilaterales relativas a las Malvinas mientras se encuentre pendiente de solución la controversia de soberanía.

"Lejos de generar las condiciones de confianza y entendimiento que exige una relación bilateral madura, estas acciones profundizan las tensiones en el Atlántico sur, desconocen el mandato reiterado de la comunidad internacional y obstaculizan los esfuerzos argentinos por avanzar hacia una solución pacífica y negociada de la controversia", afirmó Argentina.

El país suramericano, que en 1982 se enfrentó en una guerra con el Reino Unido por las Malvinas, reivindicó "sus legítimos e imprescriptibles derechos de soberanía" sobre las islas y los espacios marítimos circundantes. "Por historia, por derecho y por convicción, las Malvinas son argentinas", concluye el comunicado, igual que la consigna desplegada ayer en el campo de juego.

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Fuente original: Leer en Expansión
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