Saludos lejanos
¿Cómo es posible detectar señales tan débiles desde tan lejos? En la actualidad, la NASA cuenta con la Red del Espacio Profundo (Deep Space Network, o DSN) una red internacional de antenas de radio ubicadas en California, España y Australia, diseñada para comunicarse con naves espaciales que viajan a grandes distancias más allá de la órbita terrestre, incluyendo las sondas Voyager. “La sensibilidad de nuestras antenas de rastreo en el espacio profundo, ubicadas alrededor del mundo, es realmente asombrosa”, explicó la NASA. “Las antenas deben captar información de la Voyager a partir de una señal tan débil que la potencia que llega a la antena es de tan solo 10⁻¹⁶ vatios (1 parte en 10 cuatrillones). Un reloj digital electrónico moderno funciona a un nivel de potencia 20,000 millones de veces superior a este nivel tan débil”.
explicó en 2024 cómo han logrado superar este reto para obtener detecciones como esta: “Dado que el telescopio Dwingeloo fue diseñado para observar a frecuencias inferiores a la telemetría de 8.4 GHz transmitida por la Voyager 1, fue necesario instalar una nueva antena. A estas frecuencias más altas, la malla de la antena es menos reflectante, lo que dificulta la recepción de señales débiles".Las mentes maestras detrás de la revolución tecnológica de estos tiempos se enteran de las noticias gracias a nuestro newsletter.¡Suscríbete ya y dile adiós al algoritmo!
ArrowCAMRAS es una fundación de radioaficionados que se ha encargado de restaurar y operar el radiotelescopio de Dwingeloo y que colabora con AMSAT-DL. “Para encontrar la débil señal portadora en el ruido, utilizamos predicciones orbitales de la Voyager 1 para corregir el efecto Doppler en la frecuencia causado por el movimiento de la Tierra y la Voyager 1. De esta forma, la señal de 8.4 GHz pudo verse en directo en la sala de observación del telescopio. Análisis posteriores confirmaron que el efecto Doppler corresponde al de la Voyager 1”.
“Si bien hemos demostrado que podemos utilizar el telescopio Dwingeloo para recibir la señal portadora de la Voyager 1, no podemos utilizarlo para comunicarnos con ella”, lamentó la publicación. No obstante, el hecho de que la comunidad amateur todavía pueda detectar una señal de una tecnología humana en el espacio interestelar, sin contar con los recursos de la NASA, habla de la calidad de la ingeniería que dio forma al programa Voyager.
Desafortunadamente, la sonda dará por terminada su emisión en algún punto de la próxima década, cuando se agote su fuente de energía nuclear, y ninguna antena, sea de la NASA o de algún grupo de aficionados, será capaz de ubicarla. Quizás si aquellos Discos de Oro lleguen alguna vez a otras manos, volvamos a saber de Voyager.