De acuerdo con un comunicado oficial, el Comisionado de Seguridad en Internet (eSafety) mantiene investigaciones activas sobre Facebook, Instagram, Snapchat, TikTok y YouTube por posibles incumplimientos de la legislación vigente.
Multas millonarias y más control al regulador
Para corregir esta presunta falta de acción, el gobierno pretende duplicar la multa máxima para las compañías que infrinjan la ley sobre la edad mínima de acceso. La sanción aumentaría de 49.5 millones a 99 millones de dólares australianos.
Asimismo, las autoridades impulsarán una nueva legislación que refuerce las facultades de recopilación de información del eSafety con el propósito de exigir mayores responsabilidades a las empresas tecnológicas. Se prevé que el regulador independiente pueda solicitar a las plataformas informes y documentos que demuestren las medidas implementadas para impedir que menores de 16 años abran cuentas en sus servicios. Estas facultades también abarcarían información de terceros, como proveedores de verificación de edad y tiendas de aplicaciones, que podrían ayudar a validar o comprobar las afirmaciones realizadas por las compañías.
Según un comunicado emitido por el gobierno, "estos cambios proporcionarán al Comisionado información más detallada sobre lo que las plataformas están haciendo, o no están haciendo, para cumplir con la ley de edad mínima en las redes sociales, lo que permitirá una investigación más eficaz y posibles medidas coercitivas".
No te pierdas nada de nuestra cobertura: añádenos a tus Fuentes Preferidas en GoogleArrowUn estudio reciente de la Universidad de California concluyó que prohibir las redes sociales a menores de edad constituye "una intervención no probada" que, lejos de convertirse en un mecanismo eficaz de protección, podría generar efectos adversos en el bienestar socioemocional de niñas, niños y adolescentes.
En la misma línea, más de 370 especialistas en seguridad y privacidad digital procedentes de 30 países firmaron una carta abierta en la que advierten que los sistemas de verificación de edad, indispensables para hacer cumplir este tipo de restricciones, no son tan seguros ni eficaces como suelen presentarse, además de que podrían representar un riesgo para todas las personas que utilizan internet.
Pese a la falta de consenso científico sobre la efectividad de estas medidas, Wells subrayó que "estas nuevas y severas sanciones, junto con las facultades adicionales otorgadas al regulador, demuestran que no daremos marcha atrás. Al contrario, redoblaremos nuestros esfuerzos para exigir responsabilidades a las grandes empresas tecnológicas".