- CARMEN ROSIQUE
- El gas natural y el petróleo se disparan por la crisis bélica en Oriente Próximo
- El Ibex cae un 2,6% y pierde los 18.000 puntos
El nivel del petróleo si persiste alto, el estado de las negociaciones con Irán y el impacto del conflicto en la economía y en los tipos de interés serán clave para determinar la duración del castigo en los mercados de acciones.
El ataque de EEUU e Israel contra Irán este fin de semana y la respuesta militar de Teherán encienden la mecha de un conflicto bélico que ayer golpeó a los índices bursátiles desde su zona de máximos. En estas situaciones, es esencial entender todo lo que está sobre el tablero y el posible impacto en los mercados.
- ¿Es razonable la reacción de ayer de los mercados? Los expertos consideran que es una respuesta lógica ante la incertidumbre y por un evento que afecta a la estabilidad de la región, con varios de los principales productores de petróleo. Pero cabe esperar que las bolsas se estabilicen "en unos días", según Guillermo Santos, socio de iCapital. Christian Schulz, de AllianzGI, cree que es "un shock significativo, pero aún no desestabilizador. El factor geopolítico "añade una capa adicional de incertidumbre" que impacta en las expectativas de inflación, apunta Javier Molina, de eToro. "La reacción de ayer es lógica, pero probablemente algo exagerada. El mercado está descontando un riesgo real: que un petróleo alto durante tiempo reavive la inflación y obligue a la Fed y el BCE a ser más duros de lo que se esperaba hace unas semanas, lo que afectaría a crecimiento y beneficios empresariales", apunta Antonio Castelo, de iBroker. Advierte de que cotiza "más el miedo y la falta de visibilidad que un cambio estructural de los fundamentales". Cree que si el episodio se estabiliza y el crudo no se consolida claramente por encima de los 100 dólares, parte del castigo puede revertir.
- ¿De qué dependerá la duración de la tensión en los mercados? Dos factores clave: política y suministro. El cierre efectivo del estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del consumo mundial de gas, es el mayor riesgo actual, o que haya ataques terroristas. La clave es la "continuidad del suministro de petróleo", dice Lale Akoner, de eToro, junto con la claridad sobre la "estabilidad interna de Irán", añaden en AllianzGI. La duración de la inestabilidad dependerá del "pragmatismo de los nuevos líderes iraníes" y de que acepten "soluciones de entendimiento con EEUU" respecto a sus intereses económicos, dice Santos. Habrá que ver cómo evoluciona el conflicto en la región. "Si se percibe riesgo real de interrupción duradera en Ormuz y el petróleo se consolida por encima de 100 dólares, la tensión seguirá mucho más tiempo", advierte Castelo.
- ¿Qué esperar en los próximos días en las bolsas? En lo que coinciden todas las firmas de inversión es que se espera que continúe la volatilidad, pues los ataques no cesarán de repente si no hay un cambio de actitud en el nuevo Gobierno iraní. Cualquier noticia que apunte a escalada o a contención puede mover las bolsas varios puntos en cuestión de horas. "Veremos probablemente un patrón de bandazos: días de rebote técnico fuerte, apoyados en la idea de que el castigo ha sido excesivo, alternados con sesiones de corrección en caso de que el conflicto se enquista o los datos de inflación y actividad salgan peor de lo esperado", explica el experto de iBroker. Si el Brent se estabiliza en una banda alta pero controlada, el mercado podrá ir digiriendo el shock, pero si amenaza por encima de esos 100 dólares, aumentará el temor a un giro más restrictivo de los bancos centrales y la presión sobre las bolsas. Técnicamente, el S&P 500 tiene su techo en los 7.000 puntos, mientras que los 6.870-6.880 es el soporte a vigilar, según Molina.
- ¿Qué pistas son clave para el inversor? En un contexto como el actual, el inversor debe vigilar cinco claves, según Castelo.
- El petróleo: no es lo mismo un Brent estabilizado en una banda alta pero controlada que un movimiento sostenido por encima de 100 dólares, que ya es territorio de "riesgo de estanflación". Además, cualquier apoyo a Irán elevaría el riesgo de una "confrontación geopolítica más amplia", alerta AllianzGI.
- La reacción de los tipos de interés: curvas de rentabilidad de la deuda y expectativas sobre la Fed y el BCE. Si el mercado empieza a descontar menos bajadas o incluso retrasos claros, el impacto sobre la Bolsa y el crédito será mayor.
- Los índices de volatilidad (VIX, volatilidad en bonos, etcétera). Si se mantienen elevados durante semanas, significa que el nerviosismo ha calado.
- Los niveles técnicos y tendencias de los grandes índices (S&P 500, EuroStoxx, Ibex): pérdida de soportes importantes con volumen suele indicar que la corrección va más en serio. "Estamos un 4% sobre los niveles en los que consideramos atractivo volver a comprar", apunta Roberto Scholtes, jefe de Estrategia de Singular Bank.
- Pistas macroeconómicas y empresariales, como datos de actividad, inflación y resultados. Si confirman que el daño económico es acotado, se mirará más allá de la tensión.
- ¿Está justificada la Defensa y las petroleras? Para Scholtes, tiene más sentido que suban las empresas de Defensa americanas que sí van a tener un incremento directo del negocio a corto plazo. Aconseja diversificar vía fondos. "Más guerras suponen más armas", por lo que es normal el alza a corto, dice Santos. El sector cuenta ahora con una "mejor visibilidad a medio plazo para el gasto", asegura Akoner, de eToro. No está tan clara la apuesta por las petroleras, en opinión de Singular Bank, la escalada de estas compañías es una ventana para vender, ya que espera que se estabilicen los precios del petróleo a medio plazo. Sí considera que pueden actuar de refugio las utilities. Pero hay firmas que sitúan al brent cerca de 90 dólares por barril. Scholtes se fija en que aunque el petróleo de vencimiento más inmediato se disparó ayer, el de vencimiento de diciembre tuvo una subida mucho más contenida.
- ¿Se abre una oportunidad de compra en los valores más castigados? Es preferible ser cautos a corto y esperar a que se clarifique el escenario, ya que "un entorno de energía cara perjudicaría a muchas compañías por el "encarecimiento de costes y la caída del poder adquisitivo de los consumidores", dice iCapital. Barclays y Citi ponen el foco en sectores como aerolíneas, químicas y transporte, por su mayor correlación negativa con el alza del crudo. Pero en momentos de inestabilidad se abren oportunidades. Singular destaca que la caída sufrida por gigantes como Inditex ayer del 4,86% no está justificada, por ejemplo.
- ¿Es el oro un puerto seguro para buscar refugio? Actúa como refugio, pero con riesgos. iCapital advierte sobre la "especulación a corto plazo", que ha llevado a zona de máximos de nuevo la onza de oro, por encima de los 5.400 dólares, ya que "una estabilización del conflicto traería un "fuerte retroceso de su precio". Los datos históricos indican que "comprar oro el día de una escalada geopolítica no suele ser una estrategia rentable", comenta Carsten Menke, de Julius Baer. Para Singular Bank, el oro es el único paraguas que mínimamente se puede tener, pero aconseja comprar por debajo de 5.000 euros. Eso sí, desaconseja la plata.
- ¿Hay que cambiar la cartera con el nuevo escenario? Por ahora no. No hay que precipitarse. Adam Heets, de Janus Henderson, aconseja evitar "cambios reactivos en la cartera" provocados por los titulares. "Hay que mantener disciplina en la asignación de activos", comenta Javier Molina, de eToro y desde iCapital solo aconsejan cambiarla si el peso de la renta variable y los activos de riesgo no está "acorde con la tolerancia al riesgo del inversor". Desde iBroker desaconsejan remodelar la cartera de inversión, pero sí "hacer ajustes quirúrgicos". Recomiendan revisar el riesgo acumulado en la cartera en los grandes perdedores de ayer (turismo, aerolíneas, autos, consumo muy cíclico). Si el peso es alto, conviene rebajarlo y dejar sólo las posiciones de más calidad. También aconseja reforzarse en los ganadores de este entorno (energía, defensa, compañías con poder de fijación de precios) y elevar algo la exposición a defensivos (salud, utilities reguladas, alimentación). Los inversores de perfil conservador deberían tener un sesgo hacia "compañías de calidad con balances robustos", según Mathieu Racheter, de Julius Baer, y bonos del Tesoro de EEUU como escudo fiable. A los que toleran más riesgo, recomiendan mantener las posiciones y si hay retrocesos fuertes "aprovechar para comprar y aumentar el peso de Bolsa europea", que ofrece mejores oportunidades de entrada, según Santos.
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