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Cómo es vivir con un implante cerebral durante 5 años

Cómo es vivir con un implante cerebral durante 5 años
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Nadie ha tenido una interfaz cerebro-computadora Synchron por tanto tiempo como Rodney Gorham. Sigue encontrando nuevas maneras de usarla.
Emily MullinNeurociencia4 de marzo de 2026La interfaz cerebro-computadora (BCI) de Synchron utiliza la tecnología para permitir que las personas con enfermedades neurológicas controlen dispositivos robóticos con el pensamiento.Fotografía: Arsineh HouspianSynchron es una de las muchas empresas, entre ellas Neuralink, de Elon Musk, que pretenden comercializar BCI para ayudar a personas con parálisis. En los últimos cinco años, el software y el hardware de Synchron han pasado por muchas iteraciones, y Gorham ha contribuido a dar forma a la evolución de la tecnología. De los 10 voluntarios que han recibido el implante de Synchron hasta ahora, Gorham es el que lleva más tiempo viviendo con él. Lo recibió en diciembre de 2020 como parte de un ensayo en Australia.

El usuario que lleva más tiempo con un implante cerebral es Nathan Copeland, con más de 10 años. Lleva en el cerebro cuatro arrays de grado de investigación fabricados por Blackrock Neurotech. "Hemos hecho muchas pruebas de ensayo y error con Rodney, probando diferentes cosas para averiguar cuál es el primer caso de uso en torno al cual deberíamos crear el primer producto y el primer ensayo clínico", declara Tom Oxley, CEO y fundador de Synchron. Añade: "Ha desempeñado un papel fundamental ayudándonos a probar nuevos descodificadores, nuevos métodos de interacción e integraciones de aplicaciones".

El primer producto de Synchron se llama Stentrode, un diminuto tubo de malla que se coloca en un vaso sanguíneo contra el cerebro y recoge las señales neuronales. Se inserta en la vena yugular, en la base del cuello, y se hace pasar por el vaso hasta llegar a la corteza motora, la parte del cerebro responsable del movimiento voluntario. Una unidad colocada quirúrgicamente en el pecho recibe las señales cerebrales y las transmite fuera del cuerpo a un receptor externo.

La empresa se está preparando para probar el Stentrode en un ensayo pivotal de mayor envergadura, necesario para obtener la aprobación reglamentaria. Ha mantenido conversaciones con la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) para decidir el objetivo clínico del ensayo, es decir, un resultado mensurable utilizado para evaluar la seguridad y eficacia de un dispositivo. Determinar la eficacia de una BCI es un poco más complicado que la de un fármaco o dispositivo tradicional que trata directamente una enfermedad, y es una cuestión con la que el sector está lidiando actualmente.

Cómo funcionan las interfaces cerebro-computadora

Las interfaces cerebro-computadora se basan en algoritmos de descodificación para traducir la actividad cerebral en las acciones deseadas por el usuario. Por ejemplo, una persona puede pensar en cerrar el puño o dar golpecitos con el pie para hacer clic con el ratón en la pantalla de una computadora. Una persona paralítica puede no ser capaz de cerrar el puño o dar golpecitos con el pie, pero las neuronas de su cerebro siguen disparándose siguiendo un patrón único cuando intenta hacerlo. Para que una BCI sea útil, un descodificador debe ser capaz de reconocer sistemáticamente esa señal neuronal en bruto.

Rodney Gorham, que lleva el implante Stentrode de Synchron desde hace cinco años, posa con su perro Piper en su casa de Melbourne, Australia.

Fotografía: Arsineh HouspianiPhones, iPads y Vision Pro con el pensamiento.

En un video de demostración mostrado en una conferencia de Nvidia el año pasado en San José, California, Gorham demuestra el uso de su implante para reproducir música desde una bocina inteligente, encender un ventilador, ajustar sus luces, activar un comedero automático para mascotas y hacer funcionar una aspiradora robótica en su casa de Melbourne, Australia.

"Rodney ha ampliado los límites de lo posible", afirma Faraz. Como ingeniero clínico de campo, Faraz visita a Gorham en su casa dos veces por semana para dirigir sesiones sobre su BCI. El trabajo de Faraz consiste en supervisar el funcionamiento del dispositivo, solucionar problemas y conocer las cosas que Gorham puede y no puede hacer con él. Synchron se basa en estos datos para mejorar la fiabilidad y facilidad de uso de su sistema.

En los años que lleva trabajando con Gorham, ambos han experimentado mucho para ver qué se puede hacer con el implante. Una vez, cuenta Faraz, Gorham utilizó dos iPads uno al lado del otro, alternando entre jugar a un juego en uno y escuchar música en el otro. En otra ocasión, Gorham jugó a un juego de computadora en el que tenía que tomar bloques de una estantería. El juego estaba vinculado a un brazo robótico real de la Universidad de Melbourne, a unos diez kilómetros de la casa de Gorham, que movía a distancia bloques reales en un laboratorio.

Gorham, que era un vendedor de software de IBM antes de que le diagnosticaran ELA en 2016, ha disfrutado siendo una parte tan clave del desarrollo de la tecnología, comenta su esposa Caroline: "Encaja con el conjunto de habilidades vitales de Rodney. Pasó 30 años en TI, hablando con los clientes, averiguando lo que necesitaban de su software, y luego volviendo a los técnicos para desarrollar realmente lo que el cliente necesitaba. Ahora es al revés". Después de una sesión con Faraz, Gorham suele sonreír de oreja a oreja.

¿Qué es la esclerosis lateral amiotrófica o ELA?componente wearable en el que hay una capa de comunicación delicada, hemos aprendido que eso es un problema. Con una población paralítica, tienes que depender de alguien que venga a modificar los componentes vestibles y se asegure de que el enlace funciona. Ese fue un gran aprendizaje para nosotros", indica Oxley.

interfaz cerebro-computadora durante el resto de sus vidas. Sin embargo, es posible que sigan experimentando fatiga mental por manejar un dispositivo durante horas al día. "Desde mi punto de vista, creo que las empresas tienen que tener más en cuenta el componente humano, porque cada persona es diferente", concluye Caroline.

Artículo publicado originalmente enWIRED.Adaptado por Alondra Flores.

Fuente original: Leer en Wired - Ciencia
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