- ARTUR ZANÓN Londres
Mark Zuckerberg no esel único que ha escogido Irlanda para comprarse un castillo. Solo han llegado al mercado un puñado de los miles de activos de este tipo.
Además de tener la sede de su negocio internacional en Irlanda (Meta, matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp, entre otros) desde 2009, Mark Zuckerberg ha optado por ese país para establecer una segunda residencia. Se trata del castillo Strancally, cuya compra ha invertido entre 20 millones y 30 millones de euros, según The Irish Times, que informó de la operación el pasado agosto.
El activo, situado en Waterford, en el sureste de la isla y a unos 170 kilómetros de Dublín, fue construido en 1830 y se cuenta que, en su momento, se necesitaba un paseo de cuatro minutos y medio para desplazarse entre la cocina y el comedor. Los propietarios, antes del milmillonario neoyorquino, eran Michael y Giancarla Alen-Buckley (él, cofundador del fondo RAB Capital, y ella, descendiente de la familia propietaria de Rocco Forte Hotels), que lo habían remodelado durante los 25 años que lo disfrutaron.
Irlanda es un país de castillos y de inversores multimillonarios que apuestan por un activo poco convencional. Por ejemplo, Jeremy Irons, que en 1991 ganó el Oscar a Mejor actor por su interpretación de Claus von Bülow en El misterio Von Bülow, adquirió el de Kilcoe, en Cork, no muy lejos del de Mark Zuckerberg.
Los castillos hunden su historia en algún momento del pasado en el que la población tuvo que defenderse de algún invasor. En esa isla, según Colin Breen, profesor especializado en arqueología y gestión del paisaje de la Universidad del Ulster, estas construcciones existen desde el siglo XII, con la invasión de los anglonormandos. Posteriormente, entre los siglos XIV y XVI fueron levantados por familias señoriales que combinaban la función de protección para toda la familia con la de vivienda propiamente dicha.
Se calcula que existen en torno a 7.000 castillos en el país, si bien la mayoría son casas torre: un bloque fortificado y amurallado, aunque no siempre. Los típicos castillos que vienen al recuerdo (fortaleza con una o varias torres y terreno intramuros) son minoría porque se levantaron menos o porque no han pasado la prueba de la historia.
En la práctica, el segmento de compraventa de castillos en Irlanda es muy reducido (se calcula que solo unas 200 propiedades han llegado al mercado), pero es el mercado más caro de Europa por metro cuadrado, con una media de 3.333 euros, un 50% por encima de la media de Europa, según Castle Collector, que lo justifica por la pura interacción de una oferta escasa y una demanda que sigue interesada por Irlanda. El precio medio está en los 1,4 millones.
A la venta
Este portal cifra en 21 las propiedades de este tipo a la venta (65 en España y 933 en Francia, el país que más), aunque se trata de las operaciones en el mercado público (no se incluyen, pues, las de fuera del mercado, que suelen ser las más importantes, como sucedió en el caso de Zuckerberg). Se ubican, sobre todo, en el sur y el oeste de la isla.
La adquisición de una propiedad así en Irlanda, según Breen, tiene una mezcla de "comprar la idea romántica" de un castillo, que ya no existe, y la de exhibir una mansión, como segunda residencia o para fiestas y celebraciones, para demostrar el poder.
En el caso de los norteamericanos, además, se añade un interés especial porque muchos tienen los ancestros en Irlanda, según recuerda Josh Pim, socio en la agencia Savills.
Existen más factores. Uno de ellos es la posibilidad de gozar de una total intimidad que proporciona una construcción rodeada por jardines o bosques y con muros.
Pero, además de las precauciones propias que deben tenerse al comprar un castillo (¿hay que reformarlo?, ¿es eficiente energéticamente?, ¿cómo influyen las normas de protección del patrimonio histórico?, las reparaciones pueden terminar costando mucho más que la adquisición propiamente dicha) deben tenerse en cuenta otros costes, como los impuestos entre el 2% y el 4% por comprar un castillo, con la ventaja de que en Irlanda no existen restricciones para el comprador extranjero.
El capricho de Mark Zuckerberg
EXPANSIONTiene una altura de tres pisos y una superficie de 1.500 metros cuadrados. Se trata del castillo de Strancally, que este verano compró el fundador de Meta, Mark Zuckerberg, a modo de segunda residencia, por más de 20 millones. Levantado hacia 1830 por un diputado de la época, la construcción, de estilo gótico, dispone de un terreno adyacente de 178 hectáreas y, antes de su última reforma, contaba con quince habitaciones.
Propiedad del siglo XVII elegida por la familia Disney
Vigilando el estuario de la bahía de Courtmacsherry, el castillo Coolmain, en Kilbrittain, cerca de Cork, tiene nueve habitaciones y seis baños, además de seis recepciones. Data del siglo XVIII (la torre se añadió en el siglo posterior)y los propietarios disponen, además, de 23 hectáreas para el uso personal. Roy E. Disney, sobrino de Walt Disney, lo ha utilizado en los últimos 35 años. Vende Sotheby's International Realty por 7,5 millones de euros.
Con nueve casas de campo que se pueden alquilar para vacaciones
EXPANSIONEl castillo de Cloncaird, en South Ayrshire, está protegido y cuenta con 15 habitaciones y ocho baños. El complejo dispone de nueve casas de campo (casi todas se pueden alquilar para vacaciones) y un gran espacio con techo acristalado para actos. La propiedad suma 58 hectáreas de terrenos ajardinados, lagos, fuentes, zonas boscosas y de cultivos, así como garajes, talleres y habitáculos para caballos. Comercializa Savills por 3 millones de euros.
Residencia en la que se puede criar ganado
EXPANSIONSería la definición de un lugar apartado del mundo: a una hora del aeropuerto más cercano y a 20 kilómetros de la autopista M7. El castillo de Killaleigh data de 1590, con una casa de campo georgiana de 1745. La residencia, rodeada por un terreno de cien hectáreas, cuenta con 1.322 metros cuadrados, con cinco zonas de recepción y 10 habitaciones. Dispone de instalaciones para criar ganado. Comercializa Sotheby's International Realty por 3,8 millones de euros.
Un hotel con la personalidad de siglo XVIII
La Casa Richmond, en la zona de Waterford, data del siglo XVIII, tiene 1.072 metros cuadrados, 19 baños y 16 habitaciones, y está rodeada de unas tres hectáreas de terreno. Actualmente es un hotel boutique con restaurante que ha mantenido su personalidad original. Se puede destinar a hotel, residencia familiar o usos mixtos. La propiedad tiene cerca recorridos para bicicleta y paseos de montaña. Vende Brian Gleeson Property por 1,75 millones de euros.
Un activo casi milenario
EXPANSIONNi los 400 metros cuadrados ni las cinco habitaciones ni los cuatro baños... El dato más destacado del castillo Ardfinnan, en la zona de Tipperary, es su historia, que se remonta a 1185. Dispone de una isla, de derechos para pescar en el Suir y conserva una bóveda original del siglo XIII. Fue restaurado en el XIX a modo de residencia de campo que preservó su carácter de fortificación. Comercializa Knight Frank por 700.000 euros.
Casa georgiana y torre con piscina
Uno de los elementos más llamativos de la restaurada mansión georgiana -que acompaña a una torre dei siglo XVI desde la que se otean el río Blackwater y sus salmones de agua dulce- es la piscina. El castillo Carrigacunna, cerca de Cork, tiene cinco habitaciones y cinco baños, casi 700 metros cuadrados y 18 hectáreas alrededor. Vende Sotheby's International Realty por 2,25 millones.
Estilo neotudor para restaurar
Este activo, con seis habitaciones y 1.100 metros cuadrados, ofrece la opción de restauración. Se trata de una propiedad de estilo neotudor de 1842, en County Meath, rodeada por terrenos de 80 hectáreas. El salón y el comedor disponen de grandes ventanales con vistas a los jardines y muchos espacios conservan su carácter original. Comercializa Sherry FitzGerald por 3,15 millones de euros.
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