- ARTUR ZANÓN Londres
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España compite con otros siete mercados para otra planta además de la que levanta en Zaragoza.
"Soy el jefe de inversión internacional de CATL. Estoy muy ocupado, pero estudio español desde hace muchos años. Así puede entender la importancia del mercado de España para CATL". Con estas palabras pronunciadas en castellano, Oscar Luo trata de transmitir la importancia que tiene el país para su compañía, que impulsa, junto a Stellantis, una gigafactoría de baterías para el coche eléctrico de 4.100 millones de euros en Figueruelas (Zaragoza).
Cuando funcione a pleno rendimiento, se espera que trabajarán unas 4.000 personas. "Queremos que esto suceda lo antes posible, aunque será una decisión conjunta con nuestro socio", afirma el responsable de las inversiones de CATL fuera de China en una conversación con EXPANSIÓN el pasado lunes en Londres, durante una jornada organizada por Octopus. Asegura que la construcción avanza "bien" y que ya se ha "comunicado" a las autoridades la presencia de empleados chinos durante las obras, sin dar más detalles.
La de Aragón podría no será la última de CATL en España. "Estuve la semana pasada en Madrid con potenciales socios. Estamos analizando de forma muy activa el mercado español, especialmente porque tiene una buena fuente de energía solar y eólica y la red necesita también un gran sistema de almacenamiento de energía en baterías", apunta.
El grupo instaló su primera planta europea en Alemania y ahora está desarrollando dos más en Hungría y España, además de otra factoría en Indonesia. Vendrán más. Luo prefiere no dar pistas sobre con qué compañías ha mantenido reuniones ni de qué dimensiones se estudian.
"Sí que puedo decir que mi equipo está trabajando en ocho proyectos de expansión de nuestra capacidad en todo el mundo. España es uno de ellos y elegiremos el mejor de todos", afirma. "Estamos analizando ampliar nuestra capacidad en Europa y esto incluye España, desde luego", abunda el directivo.
¿Cuáles son los criterios que sigue CATL para definirse por un emplazamiento u otro? "En el pasado, el principal objetivo ha sido el de seguir a los clientes. ¿Dónde está más avanzada la electrificación? De ahí que la primera en Europa fuera Alemania".
"Luego también hay que mirar los costes para conseguir el mejor equilibrio", continúa, en referencia a servicios como la energía y el agua, y la mano de obra, "más caros" que en China, así como las ayudas públicas.
Adaptado al cliente
Para el fabricante chino existen más requisitos. Uno se refiere a la "claridad" que le debe aportar el cliente. "Esto no es como producir neveras en serie. La mayoría de las baterías están adaptadas: el cliente debe aportar claridad para la demanda", dice.
En este contexto, Luo detalla que toda la producción de la nueva planta de Zaragoza, con una capacidad instalada de 50 gigavatios/hora (GWh), se destinará solo a Stellantis, su socio en la joint venture.
La otra exigencia tiene que ver con los poderes públicos, a los que plantea la necesidad de "claridad en las políticas industriales [incluidas las ayudas], aunque esto no solo va con España", matiza.
Una de las polémicas que rodeó a CATL, que el año pasado ganó 9.300 millones de euros (un 42% más que en 2024) es su consideración como "empresa militar" por parte del Pentágono. "Pienso, definitivamente, que no lo somos", concluye Luo.
La rivalidad que llega de China
CATL ha presentado una batería con una autonomía de mil kilómetros. ¿Cuál es el siguiente paso? "¿Realmente necesitamos el peso de una batería para más de mil kilómetros, cuando para ir a trabajar recorres 20 kilómetros? Creo que ahora tenemos que alcanzar un equilibrio entre la autonomía y el peso", responde el jefe de inversiones internacionales del grupo chino, que considera que, "a largo plazo, las baterías y el coche eléctrico reemplazarán a los vehículos de combustión interna". Otro temor en Europa es si la tecnología y la industria del motor chinos barrerán los grupos del continente. "Puede haber una buena cooperación entre empresas chinas y europeas; no veo por qué debería haber problemas políticos", razona.
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