El Ministerio de Defensa que dirige Margarita Robles mantuvo ayer una postura de cautela tras revelar EL MUNDO la alerta de los servicios de inteligencia de EEUU sobre un posible ataque ruso con drones contra España, Francia o Italia: no hubo reacción pública a la información. La ministra mantuvo dos reuniones por la mañana, con las unidades dependientes del Mando Operativo Terrestre (MOT) desplegadas en Ceuta -por videoconferencia- y con el jefe de Estado Mayor de la Defensa, el almirante general Teodoro López Calderón, en la sede del Ministerio. Por la tarde, Robles presidió la gala de entrega de los 'Premios Armada 2026', que se celebró en Madrid. Su cartera se hizo eco de algunos de estos actos en sus redes sociales, pero sin embargo no hubo en todo el día pronunciamiento público alguno sobre la alerta emitida por la CIA, la agencia de inteligencia estadounidense.
El Ministerio, eso sí, es consciente de la amenaza para la seguridad europea -y de su espacio aéreo- que supone Rusia. De ello dan cuenta distintos factores: el despliegue español en operaciones en el flanco este del continente bajo mandato de la OTAN, el refuerzo que se ha puesto en marcha en esta zona en los últimos años, las sucesivas visitas de la ministra Robles a los militares allí destinados y, también, sus propias declaraciones en el pasado.
En lo que a defensa aérea del territorio europeo se refiere, las Fuerzas Armadas españolas participan en la operación Persistent Effort con una Unidad de Defensa Antiaérea en Estonia y otra en Letonia, además de contribuir a la Vigilancia Aérea Reforzada de la zona con fuerzas aéreas desplegadas en Rumanía y Bulgaria.
Respecto a lo primero, España desplazó en junio de 2022, solo unos meses después del inicio de la ofensiva rusa sobre Ucrania, una Unidad de Defensa Antiaérea de misiles NASAMS a Letonia para proteger la base de Lielvarde, en el centro del país. Lo mismo activó el Ministerio de Defensa en Estonia en 2023, para salvaguardar la base aérea de Ämari. En esta zona, las provocaciones rusas a la OTAN no cesan, y las fuerzas allí desplegadas cada vez se tienen que activar con más frecuencia para recordar a Rusia que no puede ingresar en su territorio. De hecho, el pasado martes, fueron dos cazas españoles los que interceptaron y escoltaron a una aeronave de vigilancia rusa que sobrevolaba el Báltico. El avión permaneció en todo momento sobre aguas internacionales y no se produjo ninguna violación del espacio aéreo de Estonia ni de otro país aliado.
Ayer, otro episodio. Esta vez, en Rumanía, donde dos cazas españoles se activaron por la presencia de drones rusos en territorio OTAN. De madrugada, dos aeronaves F-18 despegaron de la Base 57 Aérea Mihail Koglniceanu para monitorear la situación. La alerta aérea cesó a las 5.44 horas de la madrugada, y es el cuarto episodio de esta clase al que se enfrentan los pilotos españoles de esta base en este mes. En agosto, hubo 15 amenazas, e incluso dos cazas españoles llegaron a derribar por primera vez un dron ruso en territorio OTAN. En Rumanía, como en Bulgaria, España contribuye a proteger la seguridad del espacio aéreo con personal y con material como aviones de combate o radares de alerta temprana.
El Ministerio de Defensa ha seguido muy de cerca el desempeño de sus militares desplegados en estas zonas, consciente de que algunos de estos países, "por su situación geográfica, viven con miedo e incertidumbre". Así se lo trasladó Robles en la videoconferencia que mantuvo en julio del año pasado con los contingentes desplegados en el flanco este. La ministra visitó el destacamento en Rumanía hace poco más de una semana. En diciembre de 2024, al contingente español desplegado en Eslovaquia, y hace un año se desplazó a Lituania.
Aquella visita la hizo 10 días después de que el Ministerio de Defensa anunciara el envío de más tropas para reforzar la posición de disuasión en el flanco Este de la OTAN. "[Vladimir] Putin no nos va a amedrentar", escribió entonces el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, haciéndose eco del nuevo despliegue y evidenciando que este era en respuesta a la amenaza que supone Rusia -días antes, el presidente ruso había lanzado un ataque con drones contra el espacio aéreo de Polonia-.
"Da la impresión de que si vivo en Madrid o en Londres estoy más seguro que si vivo en Tallin. Y eso no es cierto, porque los últimos misiles rusos, cuando fueron lanzados, descendieron a cinco veces la velocidad del sonido, y tardan solo cinco o 10 minutos más en llegar a Madrid o Londres de lo que tardan en llegar a Tallin o Vilna", dijo entonces el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. En la misma línea se había pronunciado Robles en marzo de 2024, en una entrevista en La Vanguardia: "Putin es una enorme amenaza para los países limítrofes, pero también para la comunidad internacional en su conjunto. Hoy en día, un misil balístico puede llegar perfectamente desde Rusia a España", advirtió la ministra. Y, así, lanzó una "llamada de atención" a la "sociedad española". "A veces tengo la percepción de que no somos conscientes del enorme peligro que hay en este momento", añadió.
Ayer, sin embargo, Defensa no se pronunció públicamente sobre la amenaza que refleja la alerta de la CIA, que sí reconoció Bruselas: "Sabemos que nuestro espacio aéreo está siendo puesto a prueba y que ha sido violado en varias ocasiones. Sabemos que se están produciendo varios ataques híbridos dirigidos contra muchos de nuestros Estados miembros".