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Churrocatas, los bocadillos de masa frita para desayunar o merendar en Teatinos

Churrocatas, los bocadillos de masa frita para desayunar o merendar en Teatinos
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Desde hace más de una década, una cafetería de la avenida Gregorio Diego ofrece versiones dulces y saladas de una elaboración en la que el pan se sustituye por una pieza hecha con masa de churro
Churrocatas, los bocadillos de masa frita para desayunar o merendar en Teatinos

Desde hace más de una década, una cafetería de la avenida Gregorio Diego ofrece versiones dulces y saladas de una elaboración en la que el pan se sustituye por una pieza hecha con masa de churro

Regala esta noticia Añádenos en Google Churrocatas mixto y de chocolate blanco y Kinder. (J. A.)

Javier Almellones

Málaga

14/09/2026 a las 18:02h.

A simple vista puede recordar a un bocadillo, sobre todo por el relleno que asoma entre sus dos partes. Pero basta fijarse en la superficie, ... en el crujiente y en la textura de la masa para comprobar que aquí el pan no aparece por ningún sitio. Lo que envuelve el interior es una pieza elaborada con masa de churro, frita y abierta longitudinalmente. Es un churrocata.

«Como el churro se mezcla muy bien con lo dulce y también con lo salado», explica el propietario del establecimiento, Pablo Zinna, decidieron probar con una presentación diferente. Para ello cocinan la masa con un formato parecido al de un pequeño pan, la fríen, la abren, retiran parte del interior y la rellenan posteriormente como si se tratara de un bocadillo convencional. Los churrocatas se preparan además en dos tamaños, normal y XL.

El proceso tiene también su importancia para conseguir una de las características que más sorprenden al probarlo. Pese a tratarse de una masa frita, el resultado no queda especialmente aceitoso. Al contrario, Pablo destaca que buscan una pieza seca y crujiente, algo que depende de distintos factores, desde la propia preparación de la masa hasta el tipo, la calidad y la temperatura del aceite empleado durante la fritura. Después, el producto se deja escurrir para eliminar la mayor cantidad posible de grasa.

Esa textura es precisamente una de las claves que lo diferencia de un bocadillo convencional. La superficie queda crujiente, con un punto que puede recordar a un pan muy tostado, aunque conserva el sabor y las características propias de la masa de churro.

A partir de ahí, las combinaciones se multiplican. Entre los churrocatas salados, que actualmente cuestan 3,80 euros en su tamaño normal, figuran opciones de mixto, pollo, lomo, serrano o bacon. La misma masa sirve también como base para propuestas dulces, igualmente a 3,80 euros, con rellenos de Nutella, dulce de leche, chocolate blanco, Kinder, Ferrero o fresa.

Aunque pueda parecer que la masa de churro invita principalmente a acompañamientos dulces, ocurre justo lo contrario. Los churrocatas salados son, según Pablo Zinna, los que tienen mucha más salida. «Con mucha diferencia», señala al comparar ambas posibilidades. Se demandan especialmente durante el desayuno, aunque también se sirven por la tarde. En los meses de verano, las opciones dulce, por su parte, incorporan incluso algunas versiones acompañadas de una bola de helado.

El churrocata es posiblemente la manifestación más original de una carta en la que este establecimiento juega con diferentes formatos alrededor de la misma materia prima. El establecimiento mantiene el churro tradicional, pero lo combina con otras elaboraciones que se alejan de la presentación más habitual.

Entre ellas están los minichurros, que se pueden acompañar con distintas salsas y dulces, o los churros rellenos, elaborados en un formato recto y con opciones como Nutella, dulce de leche o chocolate blanco. También disponen de una 'fondue' que se sirve con fruta, chocolate y seis minichurros.

A ello se suman los tejeringos y otra variedad que en el establecimiento denominan malagueños, en lugar de madrileños. Pablo recalca que las elaboraciones se hacen artesanalmente y que no recurren a maquinaria para preparar estos churros.

La convivencia entre las propuestas más novedosas y el desayuno de siempre se aprecia también entre la clientela. El propietario señala que cuentan con habituales que acuden prácticamente cada mañana para tomar simplemente un café con sus churros tradicionales. El churrocata, en cambio, abre otra posibilidad para quienes buscan algo diferente sin alejarse del todo de un producto tan tradicional. La carta tampoco se limita exclusivamente a la masa frita. El establecimiento ofrece igualmente pitufos y bocadillos convencionales, además de crepes, tortitas y otras opciones dulces.

La Churrocatería se encuentra en el número 25 de la avenida Gregorio Prieto, en Teatinos. Su horario habitual es de 8.00 a 12.30 horas y de 17.00 a 20.30 horas, con cierre semanal los miércoles.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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