La compañía asegura que esta tecnología será fundamental para su objetivo más ambicioso: traer de vuelta al moa, un ave neozelandesa extinta que podía alcanzar tres metros de altura y 250 kilogramos de peso. No existen gallinas capaces de incubar un huevo de ese tamaño, así que un huevo sintético sin límite físico parece, en teoría, la única vía viable.
Sin opiniones, hasta que no exista un articulo publicado
El anuncio, optimista y acompañado de un video colorido en YouTube, se volvió viral en pocas horas. Sin embargo, una parte importante de la comunidad científica se mantiene cautelosa: una vez más, el avance se presentó como un lanzamiento mediático, no como un artículo científico sujeto a revisión por pares. Por ahora no hay evidencia pública para revisar.
“Mi opinión es que, a menos que haya un artículo revisado por pares, más me vale dar mi opinión experta sobre un anuncio de YouTube”, dijo Louise Johnson, bióloga evolutiva de la Universidad de Reading, Reino Unido, al Science Media Centre España (SMC).
“Colossal está demostrando que es una empresa biotecnológica singular, con retos que parecerían imposibles para cualquier otra compañía. Sin embargo, en Colossal plantean retos que requieren el desarrollo de tecnologías y dispositivos que no existen, como el útero artificial para gestar un posible feto de mamut lanudo o, ahora, el huevo artificial para que se desarrollen los embriones de aves”, agregó el investigador.
lobo terrible, hay una mezcla bastante sorprendente de avances científicos y de publicidad que puede calificarse de engañosa, que trasciende el ámbito científico y que debe de interpretarse siempre en el contexto de los intereses empresariales de una compañía privada”, dijo Carles Lalueza-Fox, director del Museu de Ciències Naturals de Barcelona, investigador del Instituto de Biología Evolutiva (CSIC-UPF), al SMC.