- EMMA DUNKLEY/ALEXANDRA HEAL
Se están comercializando nuevos vehículos a pequeños inversores cuando algunos productos similares en EEUU han tenido problemas.
Para la fintech Trade Republic, una de las start-ups más valiosas de Alemania, las medidas europeas para permitir que los inversores no profesionales puedan invertir en activos privados suponen la "verdadera democratización" de las finanzas.
La pregunta es si la tendencia de que los pequeños inversores a invertir sus ahorros en estos activos ha llegado justo a tiempo o si, por el contrario, ha llegado en un momento en que no se puede determinar el valor real de estos activos y si pueden generar liquidez fácilmente.
"Muchas personas están invirtiendo en estos productos por primera vez, pero existe el riesgo de venta fraudulenta", opina Steffen Pauls, fundador y co-consejero delegado de Moonfare, una plataforma que ofrece productos del mercado privado a inversores profesionales.
Durante una década, la UE ha intensificado sus esfuerzos para canalizar los considerables ahorros del continente hacia sectores como la inversión en acciones de empresas no cotizadas, deuda corporativa e infraestructuras, tipos de activos que en ocasiones han superado a alternativas más convencionales, como las acciones de compañías cotizadas.
En primer lugar, la UE intentó facilitar la inversión de los fondos de pensiones en dichas áreas, pero en los últimos dos años ha ampliado sus horizontes a los inversores particulares. Como resultado, la cantidad de activos gestionados en estos vehículos especializados aumentó más de un 50% el año pasado.
Reino Unido ha hecho lo mismo; a partir del mes que viene, los británicos podrán invertir en fondos de activos privados. Hargreaves Lansdown, la mayor plataforma de inversión del país, ya ha indicado que los ofrecerá.
Además de los gobiernos, que quieren financiar infraestructuras e impulsar el crecimiento, hay otras instituciones que apoyan esta iniciativa. Las gestoras de activos quieren desarrollar negocios más lucrativos con activos privados.
El dinero de los particulares también proporciona otra fuente de financiación para empresas como Blackstone, Apollo, KKR y Ares, gigantes del sector de los activos privados, a medida que se ralentizan las entradas de capital de sus clientes institucionales al sector.
El plan de Europa sigue los pasos de EEUU, donde el presidente Donald Trump permitió el año pasado el acceso a planes de jubilación por valor de unos 9 billones de dólares en inversiones alternativas y criptomonedas.
Pero este auge ha llegado justo cuando se han disparado las alarmas en el mercado estadounidense.
En febrero, el grupo de crédito privado Blue Owl impuso restricciones permanentes a los inversores para que no retiraran dinero de uno de sus primeros fondos de activos privados minoristas. El fondo insignia de crédito privado de Blackstone, Bcred, que gestiona 82.000 millones de dólares, experimentó salidas netas de capital 1.700 millones de dólares en el primer trimestre.
La turbulencia ha afectado a los precios de las acciones; la capitalización bursátil de Blackstone se ha reducido casi a la mitad, pasando de 250.000 millones de dólares a finales de 2024 a 134.000 millones la actualidad. Las acciones de otras grandes empresas también han caído.
Los inversores particulares esperan poder retirar su dinero de los productos de inversión rápidamente si lo necesitan para otra cosa.
Sin embargo, muchos de los activos en los que invierten los fondos privados pueden ser difíciles de valorar y de vender rápidamente, por lo que las retiradas a menudo solo se permiten durante períodos limitados y con límites máximos.
"Antes de ampliar el acceso a los mercados privados, necesitamos respuestas honestas a preguntas difíciles. ¿Los inversores particulares comprenden realmente lo que la iliquidez significa para ellos? ¿Son fiables los métodos de valoración? ¿Y quién es responsable cuando algo sale mal?", señala Robin Powell, defensor de una mayor transparencia en los servicios financieros.
Los mercados privados
Los mercados privados han sido durante mucho tiempo una opción de inversión popular para instituciones y profesionales, con el objetivo de bloquear su dinero durante periodos más largos a cambio de una posible mayor rentabilidad.
Normalmente, han invertido en capital riesgo, créditos, infraestructuras y otras clases de activos a través de fondos cerrados, que tienen una cantidad fija de capital captado al inicio y la recuperan con beneficios tras un número determinado de años. Solían requerir inversiones mínimas elevadas, que van desde cientos de miles hasta millones de libras, lo que significa que no eran una opción para la mayoría de los inversores particulares.
El primer plan europeo por hacer accesibles los activos privados a nuevos tipos de inversores fue el llamado fondo perenne, un vehículo de capital variable sin fecha de vencimiento fija que permite a los inversores depositar y retirar efectivo a intervalos regulares. La gestora suiza de capital privado Partners Group comenzó a lanzar estos fondos en la década de 2000, pero su verdadero despegue tuvo lugar en la década siguiente.
Estos fondos ofrecen inversiones privadas ilíquidas junto con activos más fáciles de vender, los cuales constituyen una reserva para cubrir los reembolsos, como los Fondos Europeos de Inversión a Largo Plazo (ELTIF) y los Fondos de Activos a Largo Plazo (LTAF) de Reino Unido.
La Autoridad de Conducta Financiera del Reino Unido autorizó la venta de LTAF a particulares a partir de junio de 2023, sujeta a ciertas advertencias de riesgo, mientras que las revisiones de la normativa europea allanaron el camino para el denominado ELTIF 2.0, lanzado en 2024 y dirigido a inversores particulares.
Según la Autoridad Europea de Valores y Mercados, actualmente hay 246 ELTIF registrados disponibles para los inversores europeos. La consultora Novantigo estima que sus activos bajo gestión ascienden a unos 33.300 millones de euros.
En Reino Unido existen 26 LTAF y Morningstar Direct estima sus activos en aproximadamente 6.000 millones de euros, aunque señala que no todos los proveedores de fondos han revelado sus cifras.
Para los inversores de la UE, Blackstone lanzó en septiembre pasado un ELTIF centrado en infraestructuras, que incluye participaciones en un operador de antenas de telefonía móvil, un sistema de gasoductos y el propietario de los aeropuertos de Glasgow, Aberdeen y Southampton.
Los activos totales que gestionan estos fondos son pequeños en comparación con el mercado general de productos de inversión, pero se espera que crezcan, ya que pueden proporcionar una mayor rentabilidad a largo plazo y una diversificación con respecto a los activos que cotizan en los mercados públicos y debido a que la cantidad de entidades que cotizan en bolsa en los mercados desarrollados se ha reducido durante muchos años debido a las adquisiciones, por lo que las empresas permanecen privadas durante más tiempo.
La falta de liquidez
Hace casi siete años, los inversores británicos recibieron una dura lección sobre los riesgos de invertir en productos con liquidez limitada.
El reconocido gestor de fondos Neil Woodford había invertido una parte sustancial del fondo multimillonario de renta variable que gestionaba en empresas no cotizadas, cuyas acciones son difíciles de vender rápidamente. Cuando los inversores quisieron reembolsar su dinero tras un período de baja rentabilidad, el fondo fue suspendido y posteriormente liquidado, dejando a miles de personas con pérdidas. La concusión de esto es que un fondo sin fecha de vencimiento con activos subyacentes ilíquidos es un arma de fuego. Cuando deja de ir bien, los inversores particulares son los que salen perjudicados.
Los ELTIF se han diseñado para minimizar el riesgo de impedir los reembolsos. Deben tener al menos el 55% en activos "elegibles" y un máximo del 45% en inversiones líquidas o de fácil venta.
Si un fondo ofrece reembolsos trimestrales, debe mantener un mínimo del 20% de sus activos en inversiones líquidas para tener siempre dinero para satisfacer las solicitudes de reembolso, aunque inevitablemente estas inversiones de bajo riesgo limiten la exposición a activos privados.
Las gestoras de fondos que permiten reembolsos trimestrales también pueden limitar la cantidad de capital que se puede reembolsar en un solo período de tiempo al 50% de los activos líquidos. La idea es conservar las reservas de efectivo y evitar que el fondo tenga que vender activos, lo que podría perjudicar a los que permanecen invertidos, para satisfacer las solicitudes de reembolso.
En Alemania, el fondo Greenman Open, un ELTIF de 1.300 millones de euros, suspendió los reembolsos por estas razones a finales del año pasado.
Según expertos del sector, la tarea de informar a las personas sobre las ventajas y las desventajas de los activos privados es fundamental para evitar la venta fraudulenta. Dominique Carrel-Billiard de la gestora de activos Amundi, afirma que "uno de los mayores riesgos para los inversores particulares es el de liquidez y el que no comprendan plenamente las características de los productos".
Venta fraudulenta
La posibilidad de venta fraudulenta no es la única preocupación en torno a la comercialización de productos de liquidez limitada a los inversores particulares. Otra es si las gestoras de fondos ofrecen productos a particulares que no sean de la misma calidad que los destinados a las instituciones y que éstas no quieran que estos activos estén disponibles para los inversores particulares porque eso reduzca su calidad.
La valoración es otro motivo de preocupación. Los activos privados suelen evaluarse mensual o trimestralmente, normalmente utilizando el método del "valor justo", que es el precio estimado que alcanzaría el activo si se negociara en ese momento.
James Flintoft, director de soluciones de inversión de AJ Bell, afirma que este proceso de valoración poco frecuente "puede hacer que el riesgo de estos productos sea realmente menor, cuando en realidad simplemente enmascara la volatilidad que se observaría en activos cotizados". La compañía ha descartado ofrecer LTAF a sus clientes, alegando que no hay suficiente demanda.
La afirmación de que los mercados privados proporcionan diversificación también ha sido cuestionada. Según un informe reciente de Morningstar, "contrariamente a las afirmaciones de marketing habituales, las estrategias semilíquidas suelen conllevar riesgos tradicionales de renta variable o de crédito y no son adecuadas para diversificar las carteras.
La mayoría de los fondos semilíquidos deberían considerarse como una expansión del conjunto de ofertas de renta variable o de crédito, en lugar de añadir nuevos factores de riesgo".
Los activos subyacentes de los fondos de capital privado conllevan muchos de los mismos riesgos de inversión que las inversiones más convencionales y los costes operativos son más elevados.
Kevin Kidney, director de inversiones de la firma de asesoría True Potential, afirma que los de Reino Unido "siguen siendo significativamente más caros que otros fondos y sus estructuras de comisiones suelen incluir una comisión de rendimiento, lo que aumenta su complejidad".
A pesar de estas preocupaciones, las gestoras de activos convencionales se están preparando para lanzar más productos dirigidos a inversores particulares, en muchos casos asociándose con grupos con una larga trayectoria en inversiones alternativas, como Apollo, Blackstone, EQT, KKR y Partners Group. El atractivo para estos especialistas reside en que pueden aprovechar el reconocimiento de marca de nombres tan conocidos como Schroders, BlackRock y Amundi.
Aunque los gestores de patrimonios se están preparando para ofrecer más vehículos de activos privados a sus clientes porque dicen que hay mucha demanda de ellos, algunos se enfrentan a obstáculos operativos.
Joan Solotar, directora global de patrimonios privados de Blackstone, afirma que hasta el momento "no ha habido una adopción generalizada de estos vehículos entre los gestores de patrimonios de Reino Unido, porque muchos de ellos están configurados para ofrecer precios diarios de las inversiones en lugar de productos que se negocian con menos frecuencia. Esperamos que con el tiempo haya más gestores de patrimonios que ofrezcan LTAF".
Para las personas con horizontes temporales largos, como los jóvenes que quieren ahorrar para la jubilación, los mercados privados cumplen una función, según afirman expertos del sector. Christian Hecker, cofundador de Trade Republic, afirma que sus clientes tienen una media de 30 años y aún les quedan "entre 30 y 40 años de ingresos y ahorros por delante".
"Pero la conclusión es que estos productos no son realmente líquidos. Los inversores deben comprender que la liquidez no está garantizada. Cuando necesitan reembolsar dinero, no debería sorprenderles que hubiera barreras y límites a hacerlo. Estos se aplican cuando los inversores particulares se mueven en masa", señala Pauls, de Moonfare.
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