El cuerdo entre el Gobierno y ERC sobre la nueva financiación catalana reportará unos 5.000 millones más a Cataluña, según las estimaciones que han hecho públicas los independentistas hoy, en la víspera de la reunión entre el presidente de su partido, Oriol Junqueras, y el del Ejecutivo, Pedro Sánchez, que tendrá lugar el jueves en La Moncloa y debería servir para concretar los detalles de la "financiación singular" que los republicanos pactaron con el PSC hace un año y medio a cambio de la investidura de Salvador Illa como president de la Generalitat.
"ERC debe salir con un acuerdo. Estamos llegando claramente al fin de las negociaciones", ha asegurado el portavoz de ERC, Isaac Albert, coincidiendo con lo también manifestado esta mañana por el consejero de Presidencia del Govern, Albert Dalmau, que ha tildado el pacto de "inminente".
Dos son las cuestiones que ERC aspira a amarrar en la reunión de mañana entre Junqueras y Sánchez. La primera tiene que ver con el llamado principio de ordinalidad, por el que no se rige actualmente la financiación autonómica y que establece que las comunidades autónomas que más aportan a la caja común deberán ser también las que más reciban del Estado, no siendo castigadas con a una infrafinanciación.
El segundo de los objetivos de los secesionistas es salir de La Moncloa con un calendario para que Cataluña acabe recaudando el 100% del IRPF. Según el acuerdo de investidura de Illa, la Agencia Tributaria Catalana debía gestionar ya la totalidad de este tributo en la campaña de la Renta de este 2026, pero Junqueras acabó aceptando que se retrasase la aplicación de este punto para dar tiempo al fisco catalán a muscularse con más recursos humanos, dado que actualmente tiene unos 850 trabajadores, frente a los 4.400 de la Hacienda estatal en Cataluña.
A finales de julio, Illa retrasó el inicio de la recaudación del IRPF a 2028, sin ser capaz de fijar cuándo la Agencia Tributaria Catalana podrá gestionar el total del tributo, que supone unos 25.000 millones de euros. Actualmente, el fisco catalán gestiona unos 5.000 millones en impuestos.
Pero, incluso en el supuesto de que Sánchez y Junqueras alcancen un acuerdo sobre estos dos puntos centrales, la nueva financiación catalana no estará asegurada, puesto que deberá someterse a votación en el Congreso, donde el Gobierno y ERC no tienen una mayoría asegurada.
Junts ha anunciado esta misma mañana que no secundará un pacto que no implique explícitamente un concierto económico a la vasca para Cataluña. Así lo ha ratificado la portavoz de los neoconvergentes en la Cámara Baja, Míriam Nogueras. "Instamos a Junqueras a defender el concierto económico catalán; todo lo que sea menos que eso será un engaño y no contará con los votos decisivos de Junts", ha advertido. La también vicepresidenta de los herederos de Convergència ha recordado que ERC aseguró que había intercambiado la investidura de Illa a cambio de un "concierto a la vasca" y le insta a cumplir con lo prometido y forzar la salida del régimen común. Esto es, a promover la ruptura de la caja única.
"Recaudar algún impuesto y enviar dinero a la caja común es ser una gestoría y nosotros queremos ser un Estado", ha reflexionado Nogueras, quien también ha insistido en la necesidad de que el Gobierno haga públicas las balanzas fiscales antes de cerrar cualquier acuerdo de financiación autonómica.