La Guardia Civil ha desarticulado una organización criminal especializada en robos selectivos en restaurantes de alto nivel tras esclarecer el asalto sufrido este año por Camiño da Serpe, el restaurante del chef gallego Pepe Vieira, distinguido con dos estrellas Michelin y situado en Poio, un municipio turístico de la ría de Pontevedra, junto a la capital provincial.
La investigación comenzó después de la denuncia presentada el pasado mes de marzo tras el robo cometido en el establecimiento, donde desaparecieron más de 9.000 euros en efectivo y una importante colección de botellas de vino y champán de altísimo valor económico. Entre ellas figuraban referencias prácticamente imposibles de encontrar fuera de circuitos de alta restauración y coleccionismo privado, algunas valoradas en varios miles de euros.
Según la Guardia Civil, la organización actuaba con una estructura claramente definida. Por un lado estaban los autores materiales, encargados de ejecutar los robos con planificación y conocimiento técnico. Por otro, los receptadores finales, personas vinculadas a entornos de elevado poder adquisitivo y responsables presuntamente de almacenar y dar salida a las botellas sustraídas.
Las pesquisas permitieron identificar como supuestos autores materiales a dos antiguos trabajadores del restaurante, detenidos posteriormente por un delito de robo con fuerza mediante utilización de llave falsa. Los investigadores sostienen que ambos conocían perfectamente las instalaciones, las claves de la alarma y la ubicación tanto de las cajas fuertes como de la bodega, lo que permitió ejecutar el golpe "con alta profesionalidad", según señala el instituto armado.
La operación se desarrolló en dos fases. Tras las primeras detenciones, los agentes siguieron el rastro de las botellas robadas hasta llegar a un tercer implicado considerado por la Guardia Civil como el líder de la organización y principal receptor del material sustraído. Este hombre ya se encuentra actualmente en prisión por delitos relacionados con el tráfico de drogas.
A partir de esa línea de investigación, la Guardia Civil desplegó cuatro registros, dos en Pontevedra capital y otros dos en Vigo. En uno de los inmuebles utilizados por la trama, los agentes localizaron gran parte de las botellas robadas, almacenadas en una vivienda que funcionaba como lugar seguro para conservar referencias exclusivas y difíciles de colocar en el mercado tradicional.
El operativo se ha saldado con dos personas detenidas y otras dos investigadas por delitos de receptación y pertenencia a organización criminal. Los investigados fueron trasladados desde prisión para prestar declaración judicial.
La Guardia Civil considera que el caso pone de manifiesto la existencia de redes especializadas en robos altamente profesionalizados en establecimientos de lujo, donde el objetivo no es únicamente el dinero en efectivo, sino productos exclusivos con gran valor económico y muy limitada circulación fuera de determinados círculos privados.
La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones.