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Durante miles de años los seres humanos hemos evitado atravesar el desierto de Taklamakán. Ahora China está criando pescado allí

Durante miles de años los seres humanos hemos evitado atravesar el desierto de Taklamakán. Ahora China está criando pescado allí
Artículo Completo 606 palabras
Durante más de 1500 años, los mercaderes que recorrían la Ruta de la Seda se atrevían con océanos, montañas y junglas, se atrevían con caminatas interminables, con los señores de la guerra, con el hambre y dolor y el frío; con alguna de las epidemias más destructivas de la Historia; pero no se atrevían con el Taklamakán.  Aquel infierno de arena (cuyo nombre viene de la palabra ugiur para "abandonar, dejar solo, dejar atrás") no solo es el segundo desierto de dunas más grande del mundo, sino que se movía, invadía y devoraba todo lo que estaba a su alrededor. Ha sido una pesadilla durante miles de años. Pues bien, ahora, China está cultivando peces allí mismo. En Xataka El pescado sostenible es malo para el medio ambiente ¿Cómo? Como suena, Xinjiang lleva años empeñado en producir pescado y marisco "en pleno desierto". Y no, evidentemente, no tiene nada que ver con "soltar peces en la arena" como si gusanos de Arrakis se tratara.  La clave es el agua salino-alcalina, los estanques forrados y las técnicas de recirculación. No es un enfoque revolucionario (ya hemos hablado de técnicas parecidas), pero sin lugar a dudas los productores chinos lo están llevando a otro nivel. La producción acuícola de Xinjiang fue de 196.500 toneladas en 2024. Y, claro, el boom del "desert seafood" plantea dudas de agua, energía y escalabilidad. De la promesa del pescado fresco... Hablamos de un contexto físico muy duro (precipitaciones anuales de menos de 100 mm, evaporación altísima y suelos salinizados): así, toda la subcuenca del Tarim depende del deshielo para disponer agua.  Por eso, sobre la mesa, hay dos enfoques claros: el primero, que se ha popularizado en Occidente, habla de la construcción de estanques monitorizados. Y este ya es, de por sí, muy efectivo: "especies como meros, mújoles, camarones, ostras y mejillones perleros alcanzan tamaño comercial con tasas de supervivencia cercanas al 99%", siempre según los datos disponibles.  Pero ese es solo el principio; apenas una prueba de concepto.  ...a la promesa del mar. Según explican varios medios chinos, el horizonte final del proyecto es mucho más ambicioso: crear un mar en mitad del desierto. Es decir, aprovechar el agua asociada a suelos salino-alcalinos y lagos salinos para simular condiciones marinas con ajustes técnicos, sistemas de circulación y cultivo de microorganismos. Y así poder criar especies normalmente ligadas al mar. ¿Pero eso se puede hacer? Claro que se puede. Tenemos la tecnología para hacerlo. En un mundo donde la acuicultura ya supera la pesca extractiva en volumen, la pregunta interesante no esa esa: la pregunta es si el modelo es escalable sin agravar tensiones por el agua en una región hiperárida y dependiente del deshielo.  Lo que se pregunta la industria que ve cómo surgen toneladas de peces del desierto es algo más básico aún: ¿es posible que esté empezando el principio del fin de la pesca comercial? Imagen |  En Magnet | China está exportando al mundo millones de gambas con antibióticos. Y podrían terminar en tu mesa - La noticia Durante miles de años los seres humanos hemos evitado atravesar el desierto de Taklamakán. Ahora China está criando pescado allí fue publicada originalmente en Xataka por Javier Jiménez .
Durante miles de años los seres humanos hemos evitado atravesar el desierto de Taklamakán. Ahora China está criando pescado allí

China está produciendo miles de toneladas de pescado en uno de los desiertos más hostiles de la Tierra

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Javier Jiménez

Editor Senior - Ciencia

Javier Jiménez

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Durante más de 1500 años, los mercaderes que recorrían la Ruta de la Seda se atrevían con océanos, montañas y junglas, se atrevían con caminatas interminables, con los señores de la guerra, con el hambre y dolor y el frío; con alguna de las epidemias más destructivas de la Historia; pero no se atrevían con el Taklamakán. 

Aquel infierno de arena (cuyo nombre viene de la palabra ugiur para "abandonar, dejar solo, dejar atrás") no solo es el segundo desierto de dunas más grande del mundo, sino que se movía, invadía y devoraba todo lo que estaba a su alrededor.

Ha sido una pesadilla durante miles de años. Pues bien, ahora, China está cultivando peces allí mismo.

En XatakaEl pescado sostenible es malo para el medio ambiente

¿Cómo? Como suena, Xinjiang lleva años empeñado en producir pescado y marisco "en pleno desierto". Y no, evidentemente, no tiene nada que ver con "soltar peces en la arena" como si gusanos de Arrakis se tratara. 

La clave es el agua salino-alcalina, los estanques forrados y las técnicas de recirculación. No es un enfoque revolucionario (ya hemos hablado de técnicas parecidas), pero sin lugar a dudas los productores chinos lo están llevando a otro nivel. La producción acuícola de Xinjiang fue de 196.500 toneladas en 2024.

Y, claro, el boom del "desert seafood" plantea dudas de agua, energía y escalabilidad.

De la promesa del pescado fresco... Hablamos de un contexto físico muy duro (precipitaciones anuales de menos de 100 mm, evaporación altísima y suelos salinizados): así, toda la subcuenca del Tarim depende del deshielo para disponer agua. 

Por eso, sobre la mesa, hay dos enfoques claros: el primero, que se ha popularizado en Occidente, habla de la construcción de estanques monitorizados. Y este ya es, de por sí, muy efectivo: "especies como meros, mújoles, camarones, ostras y mejillones perleros alcanzan tamaño comercial con tasas de supervivencia cercanas al 99%", siempre según los datos disponibles. 

Pero ese es solo el principio; apenas una prueba de concepto. 

...a la promesa del mar. Según explican variosmedios chinos, el horizonte final del proyecto es mucho más ambicioso: crear un mar en mitad del desierto.

Es decir, aprovechar el agua asociada a suelos salino-alcalinos y lagos salinos para simular condiciones marinas con ajustes técnicos, sistemas de circulación y cultivo de microorganismos. Y así poder criar especies normalmente ligadas al mar.

¿Pero eso se puede hacer? Claro que se puede. Tenemos la tecnología para hacerlo. En un mundo donde la acuicultura ya supera la pesca extractiva en volumen, la pregunta interesante no esa esa: la pregunta es si el modelo es escalable sin agravar tensiones por el agua en una región hiperárida y dependiente del deshielo. 

Lo que se pregunta la industria que ve cómo surgen toneladas de peces del desierto es algo más básico aún: ¿es posible que esté empezando el principio del fin de la pesca comercial?

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En Magnet | China está exportando al mundo millones de gambas con antibióticos. Y podrían terminar en tu mesa

Fuente original: Leer en Xataka
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