Viernes, 26 de junio de 2026 Vie 26/06/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Ciencia

EE UU quiere subirse al “arca de Noé” de Colossal para salvar especies en peligro

EE UU quiere subirse al “arca de Noé” de Colossal para salvar especies en peligro
Artículo Completo 641 palabras
Mientras la Administración Trump intenta debilitar la ley que tiene por objeto proteger a las especies en peligro de extinción, Colossal y el gobierno están creando una “bóveda biológica”.
Emily MullinBiotecnología25 de junio de 2026Las muestras se criopreservarán y almacenarán en el laboratorio de Colossal en Dallas, y se distribuirán copias de las mismas por todo el país.

La empresa, que el año pasado aseguró haber creado cachorros vivos de lobo gigantesco, llevará a cabo la secuenciación genética de las muestras y pondrá los datos a disposición de investigadores y conservacionistas. En el marco de esta colaboración, el gobierno federal será el propietario de las muestras.

“Queremos recopilar tantas muestras de especies como podamos”, propone Ben Lamm, director ejecutivo y cofundador de Colossal.

Colossal está proporcionando kits de recogida para que sus socios sobre el terreno puedan tomar muestras de sangre, piel y otros tejidos. Lamm afirma que la recogida ya ha comenzado.

“Esta colaboración aúna la experiencia científica del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de EE UU y el ingenio del sector privado para desarrollar nuevas herramientas que puedan ayudar a recuperar especies, preservar recursos genéticos críticos y fortalecer el futuro de la conservación de la vida silvestre”, resalta el secretario del interior, Doug Burgum, en un comunicado. (El Servicio de Pesca y Vida Silvestre, que forma parte del Departamento del Interior, no respondió a una solicitud de más detalles sobre la colaboración).

Las muestras podrían usarse para rescatar una especie al borde de la extinción

El Servicio de Pesca y Vida Silvestre ya lo hizo cuando clonó el hurón de patas negras (uno de los mamíferos más amenazados de América del Norte) utilizando células criopreservadas de un hurón que murió en la década de 1980. Anunciado en 2021, fue el primer caso de clonación de una especie en peligro de extinción en Estados Unidos. El “Frozen Zoo” de la San Diego Zoo Wildlife Alliance proporcionó la muestra para ese trabajo.

Bajo la administración Trump, el Servicio de Pesca y Vida Silvestre ha propuesto cambios importantes en la histórica Ley de Especies en Peligro de Extinción de 1973 que podrían reducir las protecciones para las plantas y los animales en riesgo. Los cambios propuestos tendrían en cuenta consideraciones económicas y de seguridad nacional a la hora de determinar los hábitats protegidos y eliminarían una “norma general” que otorga automáticamente a las especies amenazadas las mismas protecciones estrictas que a las especies en peligro de extinción.

A principios de este año, el presidente Donald Trump convocó al denominado “God Squad” (un grupo de altos cargos de la Administración, entre los que se encuentra Burgum) para valorar si se debían eludir las protecciones de las especies en peligro de extinción en el Golfo de México. El grupo, que se ha reunido solo en contadas ocasiones desde la creación de la Ley de Especies en Peligro de Extinción, decidió conceder exenciones a las empresas de perforación de petróleo y gas de la región. (Los ecologistas demandaron al Gobierno por esta decisión.)

elogió el anuncio de Colossal sobre el lobo gigantesco el año pasado, al tiempo que criticaba la lista de especies en peligro de extinción por favorecer “la regulación más que la innovación”. En una publicación en X, citó la tecnología de desextinción de la empresa como una forma de “ayudar a forjar un futuro en el que las poblaciones nunca corran peligro”.

“De verdad les gusta la tecnología”, opina Lamm refiriéndose a la administración Trump. “Parece que les gusta ganar dinero y ahorrar dinero”. La propuesta de Colossal a la administración consistía en que esta se hiciera cargo de los costos de la biobóveda.

WIRED. Adaptado por Mauricio Serfatty Godoy.

Fuente original: Leer en Wired - Ciencia
Compartir