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El Viejo Continente bate a Norteamérica en la integración de criterios sociales y ambientales en la retribución variable de sus altos ejecutivos.
Las empresas cotizadas siguen integrando las métricas ambientales y sociales (E&S) en la remuneración de sus ejecutivos, aunque el año pasado el ritmo de adopción continuó en Europa, pero se redujo en Norteamérica (Estados Unidos y Canadá). Según el análisis elaborado por la firma ISS, que recoge datos de más de 7.400 compañías de 31 mercados y de los principales índices bursátiles, la aplicación de estas métricas en la retribución variable de los directivos está más que extendida en Europa.
A septiembre del año pasado, el 80% de las cotizadas en Europa (incluido Reino Unido) las tenían en cuenta en la compensación ejecutiva, cinco puntos porcentuales más que en 2024, y casi duplicando la proporción de 2020 (45%). En Norteamérica, el porcentaje ha ido subiendo del 14% de 2020 al 38% de 2025, cuando bajó ligeramente respecto al 40% de 2024.
El crecimiento en Europa, apunta ISS, se vio impulsado por el notable aumento en el número de cotizadas que incorporaron métricas ambientales y sociales en sus planes de incentivos a largo plazo (LTI, por sus siglas en inglés) en 2025 (46%), comparado con 2024 (35%).
El análisis desglosa la aplicación de estas métricas en la retribución variable entre Europa continental y Reino Unido. En conjunto, su presencia en la compensación ejecutiva creció del 65% en 2023 al 77% en 2025 en Europa continental, y del 87% al 91% en Reino Unido.
Corto y largo plazo
Si se tiene en cuenta su presencia en los planes de incentivos a corto plazo (STI, por sus siglas en inglés) y a largo plazo (LTI), la inclusión de las métricas E&S en el caso de los primeros se mantuvo en el 84% entre 2024 y 2025 en Reino Unido, mientras que en Europa Continental creció del 62% al 64%. En los planes de incentivos a largo plazo (LTI), por su parte, pasaron del 31% al 46% en Europa Continental y del 45% al 48% en las cotizadas británicas.
Reino Unido sigue liderando la integración de los criterios ambientales y sociales en la compensación de los ejecutivos, pero otros países de la Europa Continental han demostrado en los últimos años un impulso en su integración en las estructuras salariales de la alta dirección. Es el caso de España, Austria, Bélgica, Francia, Alemania, Irlanda, Italia y Países Bajos, donde oscila entre el 85% y el 96%, demostrando que la inclusión de los criterios E&S en la remuneración variable se ha convertido en una práctica de mercado.
Por países
Países Bajos tiene la tasa más elevada, del 96% a septiembre de 2025, catorce puntos más que en 2024 (82%). En Francia se situaba en el 91% (dos puntos más); y en Bélgica, en el 90% (trece puntos más).
En España, estas métricas han pasado del 78% en 2023, al 84% en 2024 y al 89% en 2025. El mismo porcentaje del 89% se encuentra en Italia, donde sube seis puntos porcentuales respecto a 2024.
En Alemania, ascendía al 87% el año pasado (siete puntos más); en Irlanda, al 86% (cayendo siete puntos frente al 93% de 2024); y en Austria, al 85% (dos puntos más).
Países como Finlandia, Grecia, Luxemburgo y Suiza también muestran fuertes tendencias al alza. Noruega y Suecia se mantienen con tasas de adopción aún bajas, del 62% y 47%, respectivamente.
Canadá sube y Estados Unidos retrocede
El 38% de las empresas de Norteamérica (Estados Unidos y Canadá) incluía el año pasado métricas ambientales y sociales en la retribución variable de sus directivos, dos puntos porcentuales menos que en 2024. Un retroceso que se explica por las diferencias entre países. En Canadá, la proporción de criterios ESG en los programas de compensación ejecutiva creció hasta el 82% el año pasado respecto a 2024 (80%) y a 2023 (71%), mientras que en Estados Unidos prácticamente se ha estancado. Si en 2020, era del 10%, subió al 36% en 2023, y al 37% en 2024 pero bajó al 35% el año pasado, la primera caída desde 2020. Los grupos canadienses siguieron integrando estas métricas en los planes de incentivos a largo plazo, que crecieron en un año cuatro puntos hasta el 21%. En Estados Unidos apenas era el 3%, un punto menos que en 2024 y 2023. Algo similar sucede con los planes a corto plazo. En Canadá se situaban en el 79% el año pasado (78% en 2024), y en Estados Unidos, en el 34% (36% en 2024).
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