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Cada trabajador pasó de ausentarse 80 horas al año en 2019 a 114,6 horas en 2024, según el Foro Regulación Inteligente. Un 7,0% de las horas pactadas se perdieron por ausencias y un 5,5% debido a bajas médicas.
El absentismo explica en buena medida el desacople existente entre el incremento de la ocupación de los últimos años y el hecho de que las horas trabajadas no hayan crecido en la misma medida. Desde 2019, los puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo han aumentado un 14%, mientras que las horas trabajadas solo lo han hecho en un 11%. Al mismo tiempo, el absentismo laboral -el porcentaje de ocupados que no trabajaron en la semana de referencia- pasó del 5,5% en 2019 al 8,8% en 2025.
Un periodo, señala el informe Regulación laboral y mercado de trabajo: el impacto del absentismo elaborado por el think tank Foro Regulación Inteligente, en el que las ausencias por enfermedad, accidente o incapacidad temporal se han incrementado un 53%. Cada trabajador pasó de ausentarse 80 horas al año en 2019 a 114,6 horas en 2024, mientras que las horas no trabajadas por causas distintas a vacaciones subieron del 4,8% al 6,7%. Con el resultado de que para nueve de cada diez horas perdidas, la causa alegada fue una enfermedad, un accidente o una incapacidad temporal.
"El absentismo laboral ha mostrado en los últimos años una tendencia claramente al alza", señalan los autores del estudio. Desde 2019, tanto la tasa general como la vinculada a incapacidades temporales han crecido de forma sostenida, alcanzando en el segundo trimestre de 2025 niveles máximos de la serie histórica: un 7,0% de las horas pactadas se perdieron por ausencias y un 5,5% debido a bajas médicas. Esta evolución refleja un incremento constante tras el repunte de 2020, con oscilaciones puntuales, pero sin volver a los valores previos a la pandemia. En términos relativos, el absentismo por incapacidad temporal se ha duplicado respecto a los mínimos de 2013, lo que evidencia un cambio estructural en el fenómeno, más allá de cualquier factor coyuntural.
El informe advierte de que el coste directo ascendió en 2024 a 28.969 millones de euros, equivalentes al 1,82% del PIB, una cifra muy significativa pero que no recoge la totalidad el impacto económico del absentismo.
Recuerdan los expertos que hay que contabilizar igualmente el coste indirecto que incluye la pérdida de productividad derivada de la ausencia, los retrasos, las reorganizaciones internas, la necesidad de apoyo adicional del personal presente y los costes asociados a la contratación y formación de sustitutos. La suma de todos los elementos -directos e indirectos- eleva el coste total del absentismo a 128.668,7 millones de euros, lo que representa el 8,1% del PIB español.
"Se trata de una magnitud comparable al presupuesto nacional de educación y superior al gasto total anual en inversión pública", señala el estudio recordando en este sentido que el coste total del absentismo en España equivale al 67,8% del coste total de las pensiones contributivas.
Un fenómeno estructural
El think tank subraya que la evolución del absentismo no responde a variaciones coyunturales, sino a un cambio estructural en el mercado laboral, influido por factores demográficos, productivos y organizativos. Por ello, el informe insiste en la necesidad de reforzar los sistemas de prevención, mejorar los procesos de reincorporación, revisar los incentivos y fortalecer la cooperación entre empresas, mutuas y Administraciones Públicas, con el fin de reducir la presión sobre el tejido productivo y sobre las cuentas públicas.
"Este fenómeno erosiona la confianza en la protección social, alimenta tensiones en los centros de trabajo y traslada recursos que podrían destinarse a reforzar la atención médica o mejorar las políticas de prevención. Combatir el fraude no implica recortar derechos, sino reforzar los mecanismos de control, agilizar las revisiones médicas, aprovechar la digitalización y promover una cultura de corresponsabilidad, en la que el bienestar del trabajador y la sostenibilidad del sistema vayan de la mano", señalan los expertos.
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