Lo que empezó siendo el caso Salazar terminó convertido, en apenas dos semanas, en una cascada de denuncias por acoso sexual a dirigentes socialistas que dejó al descubierto fallas en los protocolos de La Moncloa y Ferraz. El primer señalado fue Francisco Salazar, hombre de confianza de Pedro Sánchez, que iba a ser nombrado para la Secretaría de Organización del PSOE en julio de 2025, pero fue apartado in extremis tras conocerse acusaciones contra él. Sin embargo, el partido tardó más de cinco meses en ponerse en contacto con las víctimas denunciantes, lo que hizo que la polémica volviera a saltar al foco en diciembre, esta vez con un cuestionamiento aún mayor a la gestión hecha desde la cúpula socialista y el Gobierno. Y al escándalo se sumó una reacción en cadena, con un goteo de denuncias por acoso sexual a dirigentes de todos los niveles.
Pese a que desde Ferraz reconocieron como un error la tardanza en la comunicación con las víctimas, a la vez defendieron sus procedimientos y negaron que se hubiera intentado «tapar» ningún caso. Pero el descontento cundió internamente en el PSOE, y ahora también la ciudadanía responde. Según la primera encuesta del año de Sigma Dos para EL MUNDO, realizada entre el 22 y el 29 de diciembre de 2025, son menos las mujeres que apostarían hoy por Sánchez si llamara a las urnas.
En el sondeo de diciembre, el 30,3% del voto femenino lo aglutinaba el PSOE. Un mes más tarde, ese porcentaje se reduce al 29%, 1,3 puntos menos. La caída en apoyo de las mujeres que registra Sánchez es mayor a la que cosecha en el global de la sociedad, donde de reunir el 27,3% del voto en diciembre pasa al 26,5% en enero, 0,8 puntos menos. Por contra, entre los hombres, el retroceso se reduce: 24,6% de apoyo el mes pasado, 24% este.
Ellas se alejan así de los socialistas. Si hoy votara el mismo número de personas que lo hizo en 2023 y hubiera tantos electores hombres como mujeres, cogerían la papeleta del PSOE 162.190 mujeres menos de las que lo hacían en diciembre, antes del goteo de denuncias. En paralelo, la titular de Igualdad, Ana Redondo, cierra el año siendo la ministra cuya valoración ha caído más en 2025, hasta el 2,9 sobre 10, cuestionada por el escándalo de los fallos en las pulseras antimaltrato.
De la bajada en el voto femenino que registra el PSOE se beneficia, en primer lugar, Vox, que sube 1,2 puntos en este grupo social en el último mes -de reunir el 14,4% de apoyo pasa al 15,6%-. Y un importante flujo de mujeres que abandona a Sánchez va a parar a Sumar y Podemos, que ganan 0,3 y 0,7 puntos porcentuales en el voto femenino, reuniendo el 7,6% y el 4% de estas papeletas, respectivamente. El PP solo se deja una décima, siendo, con el 33,1% de los apoyos, el partido preferido de las mujeres.
A lo largo del último año, el voto femenino al PSOE ha oscilado notablemente, en buena medida marcado por los escándalos de prostitución que rodean al ex ministro José Luis Ábalos. En agosto, Sánchez tocó suelo entre las mujeres, reuniendo solo el 27,2% de este voto, pero dos meses antes había alcanzado un 31%. En diciembre de 2025, atravesaba uno de sus mejores momentos y parecía haber recuperado la confianza de las mujeres, pero los casos de acoso sexual en sus filas y su gestión de estos vuelven a hacer que ellas le cuestionen.