La entonces vicepresidenta Delcy Rodríguez y el hoy embajador Timoteo Zambrano, firman un acuerdo en Caracas, en 2019. Efe
Política LA IMPUTACIÓN DE ZAPATERO El "alacrán" Timoteo Zambrano, el más antiguo "aliado de Zapatero" en Venezuela, será el embajador de Delcy en EspañaLa Asamblea Nacional chavista, presidida por Jorge Rodríguez, autoriza la designación tras el plácet del Gobierno Sánchez y en pleno 'caso Zapatero', imputado por el rescate a Plus Ultra y sus negocios con el régimen.
La diáspora lo recibe "como un jarro de agua fría": Zambrano fracturó el G4 opositor, traicionó a Guaidó y lleva una década "bajo mandato del chavismo".
Alberto D. Prieto Publicada 28 mayo 2026 02:45h Las clavesLas claves Generado con IA
Timoteo Zambrano lleva más de una década siendo, en palabras de sus propios excompañeros de partido, "el embajador de Zapatero en Venezuela". Ahora, lo será también del régimen chavista en España, de manera oficial y con el plácet del Gobierno de Pedro Sánchez.
La Asamblea Nacional venezolana, presidida por Jorge Rodríguez, hermano de la dictadora heredera de Nicolás Maduro, Delcy Rodríguez, votó el pasado martes su designación formal como representante diplomático de Caracas ante Madrid.
El nombramiento data del pasado 29 de abril, y ya entonces no sorprendió a quienes siguen la política venezolana desde dentro. Y sobre todo, la relación del chavismo con la España de Sánchez y su predecesor y consejero, José Luis Rodríguez Zapatero.
Fue el propio Zambrano quien en 2014 viajó a España y le pidió personalmente al expresidente que ejerciera de mediador en el conflicto venezolano. El propio Zapatero lo reconoció en su libro: sin ese viaje, sin esa petición, no habría habido comenzado lo que después derivó, según el auto del juez José Luis Calama, en una relación de negocios.
Desde entonces, los dos han sido inseparables en todas las mesas de negociación en las que el chavismo ha necesitado "un supuesto opositor" con credenciales internacionales que le diera cobertura, y un presunto "mediador extranjero" que las legitimara.
El "alacrán", de urgencia
La Asamblea Nacional chavista aprobó su designación este martes de urgencia, apenas semanas después de que el juez de la Audiencia Nacional imputara a Zapatero por presuntos delitos de tráfico de influencias, falsedad documental y blanqueo de capitales en el marco del caso Plus Ultra.
El auto judicial, que detalla cómo el expresidente socialista operó como facilitador de negocios del régimen venezolano, señala expresamente que fue el propio Zapatero quien califica a Zambrano de "aliado".
'Julito' Martínez, "testaferro" de Zapatero, también comerciaba con oro: lo llamaba "amarillo" en sus conversaciones en claveEl Ministerio de Exteriores español ya otorgó el plácet, según ha confirmado este diario. El Gobierno de Sánchez ha dado luz verde a un embajador cuyo nombramiento aparece, según la oposición democrática, como una maniobra para "fortalecer" la posición de Delcy.
La coincidencia no es casual para la diáspora en Madrid: "Es lo que llamamos un alacrán", dice una portavoz de la oposición. "Fue de la oposición hasta que dejó de serlo. A juzgar por los hechos, debe ser pieza de Zapatero, y el nombramiento es un trofeo para Zambrano".
La Internacional Socialista
Zambrano no nació político del chavismo. Fue secretario general de Acción Democrática, el gran partido histórico de la socialdemocracia venezolana, y llegó a ser vicepresidente de la Internacional Socialista (IS).
En esa misma red socialdemócrata conoció a Zapatero, la misma IS que luego apareció vinculada al dinero desaparecido del rescate a Plus Ultra, y que hoy lidera Pedro Sánchez. Fue un encuentro que marcaría su trayectoria posterior.
A partir de 2015, cuando Zapatero comenzó sus viajes a Caracas como mediador, Zambrano se convirtió en su interlocutor de cabecera dentro de la oposición. En julio de 2016 se reunió con él el día antes de que Zapatero se sentara con Maduro. La propia MUD —la coalición opositora mayoritaria— admitió por boca de Carlos Vecchio que "desconocía" esos acercamientos.
En 2018, Zambrano le propuso a Zapatero que incluyera en su agenda de mediación la validación de la Asamblea Nacional Constituyente chavista. La oposición democrática venezolana la rechazaba en bloque por considerarla un fraude institucional. Zambrano la defendía ante el enviado internacional.
'Operación alacrán'
El año 2019 fue el punto de inflexión definitivo. Estalló la llamada Operación Alacrán: la maniobra orquestada por el régimen para comprar con millones de dólares a diputados opositores y evitar la reelección de Juan Guaidó como presidente de la Asamblea Nacional.
La operación pretendía fracturar el bloque formado por Acción Democrática, Primero Justicia, Voluntad Popular (el partido de Leopoldo López y Guaidó) y Un Nuevo Tiempo (la formación a la que fue Zambrano antes de dejarse aproximar por el régimen y fundar Cambiemos), y en gran medida lo consiguió.
"Zorro", "Z" o "ZZZZ": los apodos con que la trama aludía a Zapatero en su chat para definir "favores y gratificaciones"Fue entonces cuando la oposición democrática venezolana empezó a aplicarle a Zambrano el término "alacrán" de manera sistemática. "Ayudó al gobierno de Maduro a fracturar el G4, reduciendo la capacidad de presión interna e internacional", recuerda la líder opositora citada. "Los suyos se sintieron profundamente traicionados".
Ése era el contexto cuando Sánchez se negó a recibir a Guaidó La Moncloa, al tiempo que Zapatero entraba en su círculo de confianza y Delcy Rodríguez aterrizaba en el aeropuerto de Barajas en una visita que nunca debió producirse.
Poco después llegaría el rescate de Plus Ultra. En marzo de 2021, el Gobierno concedió 53 millones de euros de dinero público a una aerolínea que no era estratégica, con accionistas venezolanos vinculados al chavismo y con operaciones en rutas hacia Caracas.
La decisión fue polémica desde el primer día. Y ahora, el sumario del caso Zapatero, de más de 4.000 folios, acumula enormes indicios de algo más grave: que bajo la tapadera de la negociación democrática y la gestión de salidas de presos políticos, se estaban facilitando negocios con el oro, el petróleo, el carbón y el níquel controlados por los gerifaltes del régimen.