Ambos, vecinos de toda la vida de esta localidad almeriense, regresaron este domingo a última hora de la tarde tras haber pasado tres noches realojados entre albergues y hoteles, pero siempre juntos
Regala esta noticia Añádenos en Google Toni y Ramón, al volver a su casa en Bédar. (A. Santos) 12/07/2026 a las 22:29h.Antonio —o Toni, como le conocen sus allegados— ha vivido las 72 horas más largas de su vida lejos de su casa en la sierra ... de Bédar. Su exilio forzoso comenzó el jueves, cuando el voraz incendio forestal desatado en la vecina localidad almeriense de Los Gallardos amenazó con devorarlo todo. Su evacuación no fue sencilla. Toni padece cáncer de pulmón y los especialistas le habían advertido del riesgo vital que suponían las cenizas y la toxicidad del humo. Sin embargo, fue de los últimos en abandonar el municipio. Antes de huir, dejó a sus gatas resguardadas en la vivienda y corrió a ayudar a su vecino Ramón porque sus cabras son su sustento económico. Dejarlas atrás no era una opción.
En la comarca del Levante almeriense, el viento racheado y cambiante es un enemigo letal. Convierte cualquier conato en una trampa, la misma que, trágicamente, se sospecha que costó la vida a una docena de personas atrapadas en caminos sin salida; una decimotercera, herida grave, ha fallecido en el hospital. Por suerte para Toni y Ramón, un giro repentino del aire les abrió una ventana de oportunidad para escapar por carretera y unirse a la caravana de evacuados.
- Ramón con algunas de sus cabras. (Almudena Santos) Ramón y Toni observan a las cabras en la parte de atrás de sus casas. Ramón, con un cabritillo nacido hace dos semanas. Ramón riega sus plantas tras tres noches fuera de casa. (Almudena Santos) Toni junto a una de sus gatas al llegar a casa. (Almudena Santos)
El fin de la incertidumbre
La esperanza de volver a respirar el aire de su hogar se materializó a las 12:00 horas de este domingo. Coincidiendo con el anuncio del presidente de la Junta andaluza, Juanma Moreno, de que el fuego estaba estabilizado, el teléfono de Toni sonó. Era el alcalde de Bédar, Ángel Colado. A partir de las 16:00 horas se levantaba la restricción. Después de tres noches durmiendo entre albergues y hoteles, Toni corrió a darle la noticia a Ramón y al resto de vecinos -cerca de una veintena- que se alojaban en el mismo hotel en Mojácar. Celebraron con la certeza de que, esta vez sí, dormirían en sus camas.
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