- ANDRÉS STUMPF Bruselas
- Bruselas plantea la reforma bancaria más ambiciosa de las reglas postcrisis
- El BCE aprieta a la banca para que diseñe su defensa contra ataques con IA
Las entidades confían en una reducción de obligaciones de reporte que aligere costes para el sector.
El Banco Central Europeo (BCE) ha anunciado el calendario para implementar el llamado marco integrado de reporte (Iref, por sus siglas en inglés), una nueva hoja de ruta que retrasa hasta 2031 la llegada de la ansiada armonización de la carga burocrática que soportan las entidades de la región.
El Iref es un proyecto con el que el supervisor busca estandarizar los datos que las distintas autoridades solicitan a los bancos. Junto a ello, también quiere igualar la forma en la que las entidades recopilan esa información y la envían.
El objetivo es mejorar la calidad de los datos suministrados, haciendo que las comparativas entre bancos sean más honestas en las diferentes jurisdicciones, pero también eliminar duplicidades y requerimientos redundantes que suponen un coste extra e innecesario para el sector.
Pese al consenso que existe entre supervisores y entidades respecto a las ventajas que ofrecería el IReF, el camino está lleno de obstáculos. El nuevo sistema requiere una gran coordinación entre las diferentes autoridades para cambiar sus métodos de trabajo y exigencias de información. Además, armonizar los datos exige desarrollar los mecanismos técnicos y las herramientas tanto para la recopilación de esa información como para tratarla y gestionarla.
"Existe un fuerte respaldo al IReF dentro del sector bancario y entre las partes interesadas. Una gran mayoría de los bancos confirma que la reducción de costes de presentación de informes compensaría con creces la inversión necesaria para llevarlo a cabo", reconoce el propio BCE.
Además, los bancos más pequeños pueden obtener grandes beneficios, pues desde Fráncfort se entiende que el nuevo sistema permitirá garantizar la proporcionalidad de los requerimientos de información a estas entidades.
El BCE comenzó a trabajar en esta armonización hace seis años. Entonces, las labores se centraban en decidir si era rentable realizar esta transición a un modelo integrado. Tras esto, publicó cuatro informes diferentes sobre el IReF y, desde mediados de 2023, el Eurosistema ha llevado a cabo una fase de investigación para definir los aspectos empresariales y tecnológicos para la implementación del nuevo marco.
Ahora, con la publicación del nuevo calendario, el BCE todavía anticipa una consulta pública sobre el borrador del Reglamento IReF, prevista para el segundo semestre de 2027, y una fase piloto de presentación de informes, que comenzaría en el segundo trimestre de 2030 y durante la que los dos modelos convivirían durante un año.
Si no hay más retrasos y tanto los bancos como los supervisores han implementado correctamente el nuevo marco de reporte, la primera presentación de informes oficiales bajo el IReF llegaría en el segundo trimestre de dentro de cinco años.
Los beneficios son especialmente palpables para los bancos internacionales que, además de lidiar con las exigencias de información de la autoridad monetaria, deben responder también ante cada uno de los bancos centrales nacionales de los distintos Estados de la UE.
Crédit Agricole compra el 9,9% de la matriz de CajamarMyInvestor aspira a ganar cuota a la banca tradicional gracias a la IACaixaBank compra la torre MicroBank por más de 20 millones Comentar ÚLTIMA HORA-
01:42
JPMorgan lanza una recompra de acciones masiva y sube dividendos tras los test de estrés de la Fed
-
01:39
Trump arremete contra España: "Es un auténtico desastre"
-
01:29
El BCE aplaza la armonización burocrática de la banca
-
01:23
¿La IA profesionaliza o democratiza realmente su puesto de trabajo?
-
01:17
Protos quiere elevar un 40% su producción en Rueda