El vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, y la presidenta de la institución, Christine Lagarde.
Bancos centrales El BCE deja los tipos sin cambios en el 2% por quinta reunión consecutiva y consolida la pausa monetariaLa institución mantiene el precio del dinero pese a la fortaleza del euro y a una inflación que ya se ha colocado por debajo del nivel que vigila el banco central.
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Laura Piedehierro Publicada 5 febrero 2026 14:15h Actualizada 5 febrero 2026 14:48hLas claves nuevo Generado con IA
El BCE mantiene los tipos de interés oficiales en el 2% por quinta reunión consecutiva, consolidando la pausa monetaria iniciada el verano pasado.
La inflación en la eurozona se ha moderado al 1,7% en enero, ya por debajo del objetivo del 2% marcado por el BCE, debido principalmente a la caída de los precios de la energía.
El euro ha experimentado una fuerte revalorización frente al dólar, actuando como freno adicional a la inflación pero restando competitividad a las exportaciones europeas.
El BCE considera que el nivel actual de los tipos es suficiente para controlar la inflación sin frenar la actividad económica, y continuará tomando decisiones basadas en los datos.
Cumpliendo el guion previsto, el Banco Central Europeo (BCE) ha optado este jueves, en su primera reunión de 2026, por dejar los tipos de interés oficiales en el 2% por quinta vez consecutiva.
La decisión prolonga la fase de pausa iniciada el verano pasado, después de un ciclo de ocho recortes de 25 puntos básicos que rebajó el tipo de depósito desde el 4% hasta el nivel actual.
Esos recortes han situado la política monetaria en lo que la propia institución presidida por Christine Lagarde considera una zona cercana a la neutralidad.
El Gobierno mueve la silla a Escribano en pleno despegue de Indra con la oposición de Oughourlian y otros consejerosCon el movimiento de este jueves, la tasa de la facilidad de depósito —la referencia que guía la orientación de la política monetaria y lo que cobran los bancos por aparcar su liquidez a un día en Fráncfort— se mantiene en el 2%.
Además de la facilidad de depósito, la autoridad monetaria ha dejado sin cambios las otras dos tasas oficiales.
El tipo aplicable a las operaciones principales de financiación —el interés al que los bancos se financian a una semana en el BCE— se mantiene en el 2,15%.
La facilidad marginal de crédito —que marca lo que pagan por obtener liquidez de emergencia a un día— sigue en el 2,40%.
BBVA logra un beneficio récord de 10.511 millones de euros en 2025, un 4,5% másLa decisión llegacon una inflación en la eurozona que se ha moderado al 1,7% en enero, tres décimas menos que en diciembre y ya por debajo del 2%. Ese es el nivel que el BCE toma como referencia para considerar que los precios están bajo control.
El enfriamiento se explica en buena medida por la caída del coste de la energía, pero también por una pérdida de impulso más amplia en los servicios y en la inflación subyacente, que ha bajado al 2,2%, su registro más bajo desde 2021.
Además, la economía de la eurozona ya no parece necesitar el apoyo extra de nuevas bajadas de tipos.
La zona del euro creció un 1,5% en 2025, por encima del 1,3% que había previsto la Comisión Europea.
La CIAF investiga la soldadura de un carril roto en Tarragona después de Adamuz por si hay relación entre ambos incidentesEl consumo interno y la inversión se han convertido en los principales motores del crecimiento, compensando la debilidad del sector exterior en un año marcado por la guerra arancelaria con Estados Unidos y la tensión geopolítica.
"La economía sigue mostrando capacidad de resistencia en un entorno mundial difícil", señala el propio comunicado del Consejo de Gobierno.
"El bajo nivel de desempleo, la solidez de los balances del sector privado, la ejecución gradual del gasto público en defensa e infraestructuras y los efectos favorables de las anteriores bajadas de los tipos de interés están respaldando el crecimiento", añade.
Con este cuadro, en Fráncfort consideran que el nivel actual de los tipos es suficiente para mantener a raya la inflación sin ahogar la actividad y prefieren guardar munición por si el escenario se tuerce más adelante.
Un 'euro fuerte'
Es en este contexto en el que el euro se ha convertido en el invitado incómodo a la mesa del BCE.
Tras dos años flojos, la moneda única firmó en 2025 una fuerte revalorización frente al dólar: con una subida del 13,5% fue su mejor ejercicio desde 2017.
En lo que va de 2026 sigue moviéndose cerca demáximos desde 2021, es decir, alrededor de los 1,20 dólares.Ese nivel ha sido señalado por responsables de la institución, incluido el vicepresidente Luis de Guindos, como zona de “precaución”.
Un euro más fuerte abre la puerta a un doble efecto. Por un lado, abarata la energía, las materias primas y buena parte de los bienes importados denominados en dólares —reduce la llamada inflación importada—, lo que actúa como cortafuegos frente a nuevas subidas de precios.
Por otro, erosiona la competitividad de las exportaciones europeas y puede restar fuerza al crecimiento si la apreciación se prolonga en el tiempo.
Un estudio del propio BCE estima que una apreciación del 1% del euro resta cuatro centésimas a la inflación general al cabo de un año.
Sánchez anuncia un plan de ayudas a la movilidad eléctrica para pymes y autónomos dotado con 40 millonesVarios miembros del Consejo de Gobierno han empezado a verbalizar esa inquietud y han advertido de que, si la moneda única siguiera apreciándose, podría ser necesario “tenerla en cuenta” a la hora de calibrar los próximos pasos de la política monetaria.
Con todo, ni en Fráncfort ni en los mercados cunde la idea de una reacción inmediata al tipo de cambio.
Las principales firmas de inversión consideran que el nivel actual del euro, por sí solo, no basta para justificar otro recorte de tipos y encuadran cualquier eventual respuesta en uno o, como mucho, dos movimientos puntuales.
En ningún caso ven un nuevo ciclo de bajadas. El consenso es que la política monetaria se encuentra en un buen lugar y en torno a niveles neutrales, lo que deja al banco central razonablemente cómodo manteniendo la pausa actual.
El avance del PIB no reduce la pobreza: la población en riesgo de exclusión social sólo cae una décima en 2025, hasta el 25,7%Al mismo tiempo, los datos de precios refuerzan la idea de un entorno inflacionario cada vez más benigno, aunque no exento de riesgos.
La lectura de los mercados es, de momento, clara: se descuenta una pausa prolongada en el 2% durante 2026, con un ligero sesgo de riesgo hacia recortes más que hacia subidas, pero con un listón alto para cualquier movimiento.
El BCE se mueve así en un difícil equilibrio entre una inflación ya por debajo del nivel deseado, un euro que actúa como freno adicional y una economía que, por ahora, aguanta el tipo, lo que refuerza el mensaje de que los próximos pasos dependerán, más que nunca, de los datos.
Así lo reiteran los miembros de la institución: "El Consejo de Gobierno [...] aplicará un enfoque dependiente de los datos, en el que las decisiones se adoptan en cada reunión, para determinar la orientación apropiada de la política monetaria".